Alfabetización: especialistas llaman a fortalecer la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA)

Por: Maria Grisalida Cianci Bastidas

Revisión: Sandra Luz Cruz

Experiencias de políticas y programas de alfabetización en el marco de la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) fueron el eje de un webinario regional que demanda mayor atención a las trayectorias educativas a lo largo de la vida.

La alfabetización y la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) continúan siendo desafíos estructurales en América Latina y el Caribe, en un contexto marcado por profundas desigualdades sociales y territoriales. Para socializar el Estudio aproximativo sobre políticas de alfabetización de personas jóvenes y adultas en Honduras, Haití, Guatemala y Perú, se realizó un webinario regional: De la A a la Z: experiencias inspiradoras de alfabetización de Personas Jóvenes y Adultas en América Latina y El Caribe, que contó con la participación de especialistas investigadoras, representantes de la sociedad civil y de organismos internacionales, como la UNESCO.  

En el webinario se destacó que, pese a los avances normativos y los compromisos internacionales, millones de personas aún no acceden a oportunidades educativas integrales. En general, América Latina y el Caribe ha avanzado en las últimas décadas en alfabetización, alcanzando una tasa de alrededor del 95% en la población adulta. Sin embargo, este promedio oculta profundas desigualdades, mientras en algunos países la alfabetización supera el 98%, otros aún se sitúan por debajo del 80% según cifras de la UNESCO. Solo el 15% de personas con edades comprendidas entre 15 y 64 años accedió en el último año a alguna oportunidad de educación, lo que significa que más del 80% de la población adulta no participa en ningún proceso de aprendizaje y confirma el rezago estructural de la región para garantizar el derecho al aprendizaje a lo largo de la vida.

Las y los panelistas advirtieron que la EPJA enfrenta una histórica invisibilización dentro de los sistemas educativos, lo que se traduce en presupuestos limitados, escasa institucionalidad y programas fragmentados. En este escenario, insistieron en que la alfabetización es clave para el ejercicio de otros derechos y para la construcción de sociedades más democráticas e inclusivas. Señalaron que los compromisos asumidos en el plano internacional deben traducirse en políticas concretas, con metas claras y mecanismos de seguimiento. 

Las intervenciones del webinario coincidieron en que la alfabetización no puede entenderse como una política compensatoria, por el contrario, como parte del derecho humano a la educación a lo largo de la vida. Para concretarlo, resulta indispensable fortalecer el financiamiento público y la voluntad política para garantizar respuestas sostenidas, pertinentes y oportunas.

Estudio aproximativo sobre políticas de alfabetización de personas jóvenes y adultas en Honduras, Haití, Guatemala y Perú

La CLADE y Educación en Voz Alta (EVA) comparten el “Estudio aproximativo sobre políticas de alfabetización de personas jóvenes y adultas en Honduras, Haití, Guatemala y Perú” con el objetivo de producir un informe analítico que recoja los datos ya existentes sobre la situación del analfabetismo y especialmente releve programas y políticas públicas que han obtenido resultados significativos en esos países. Esta compilación desea inspirar recomendaciones claras de política pública, para superar el analfabetismo en la región, en la cual se identifican altos índices de analfabetismo de personas adultas, como lo señala UNESCO, “tenemos actualmente cerca de 28 millones de jóvenes de más de 15 años y personas adultas analfabetas. La mayoría de ellos se encuentran en las zonas rurales, donde el 12,8% de la población es analfabeta” (2023).

El estudio se concentra en dos focos. Por un lado, el primer tramo de la alfabetización referido al desarrollo de habilidades para la lectura, escritura y nociones de cálculo matemático. Por el otro, las políticas y los programas cuyos resultados y procesos pueden aportar elementos clave e inspirar a los Estados a emprender estrategias y acciones para la superación del analfabetismo.

La investigación se nutre de un sólido proceso de levantamiento y triangulación de información a partir de fuentes primarias y secundarias, que incluyó revisión de bases de datos, análisis de más de 50 documentos, páginas web institucionales y 27 entrevistas con responsables técnicos, especialistas y representantes de la sociedad civil. Este rigor metodológico fortalece la pertinencia de sus conclusiones y recomendaciones. La información y datos estadísticos se obtuvieron mediante la revisión de bases de datos, informes nacionales, regionales y globales de organismos especializados y documentos relativos al tema en los países del estudio. 

El estudio sitúa su análisis en la perspectiva ampliada de la educación a lo largo de la vida, concentrándose en la alfabetización como base para el ejercicio de otros derechos. Promover este debate público contribuirá a fortalecer la generación de conocimiento relevante para la definición e implementación de políticas y programas que garanticen el acceso universal al derecho a la educación y coloquen a las personas en el centro de las agendas educativas.

Entre sus principales aportes, el informe identifica constataciones generales, desafíos y aprendizajes relevantes que permiten definir 10 claves para avanzar en políticas y programas con impactos positivos en la superación del analfabetismo. Estas claves enfatizan la necesidad de lineamientos nacionales con estrategias de implementación claras; metodologías diversificadas y modelos territorializados; articulaciones intersectoriales en el marco de políticas de inclusión social y económica; así como alianzas territoriales y cooperación internacional eficaz. En el plano educativo, las condiciones fundamentales como, la flexibilidad de los programas, la continuidad educativa, ambientes alfabetizados, la preparación y compromiso de alfabetizadores/as y gestores, y el respeto por los escenarios culturales y lingüísticos, incluyendo la alfabetización en lengua materna con complementación en segunda lengua.

Tal como señala el propio estudio, se presenta “un breve panorama de la alfabetización en América Latina y el Caribe y su importancia estratégica para la igualdad, la justicia social y el desarrollo sostenible”, reafirmando que no se trata únicamente de adquirir habilidades básicas, sino de garantizar condiciones para el ejercicio pleno de los derechos humanos. En contextos donde persisten altos índices de analfabetismo de las personas adultas, especialmente en Honduras, Haití, Guatemala y Perú, resulta urgente fortalecer el debate público y las políticas que permitan avanzar hacia su superación.

Brechas y financiamiento para la transformación de la alfabetización en EPJA

Magaly Robalino Campos, investigadora responsable del estudio, enfatizó que la alfabetización es un componente esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y garantizar sociedades más equitativas. En su presentación, sostuvo que “si no logramos que toda la población esté alfabetizada y tenga acceso a la educación básica, difícilmente vamos a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible”. Subrayó que el aprendizaje a lo largo de la vida debe ser entendido como una política estructural y no como una estrategia temporal. Las brechas educativas afectan de manera desproporcionada a poblaciones en situación de pobreza, de género y comunidades rurales, lo que exige respuestas integrales y sostenidas desde los Estados.

La alfabetización no puede reducirse a indicadores de cobertura, debe garantizar calidad, pertinencia cultural y continuidad educativa, expresó la investigadora durante la presentación del estudio, destacando la necesidad de articular la EPJA con otras políticas sociales y productivas, de modo que las personas alfabetizadas puedan ampliar sus oportunidades de participación social y laboral. Los compromisos internacionales en materia de educación requieren mecanismos nacionales de implementación efectivos, y, en especial la alfabetización debe considerarse como una base indispensable para la justicia social y el desarrollo humano.

Integrante del equipo de investigación, Carlos Crespo Burgos centró su análisis en la dimensión estructural del financiamiento educativo. Indicó que en varios países de la región la EPJA recibe una asignación presupuestaria mínima en comparación con otros niveles educativos, “los recursos destinados a la educación de personas jóvenes y adultas siguen siendo insuficientes”, y afirmó que esta situación limita el alcance y la sostenibilidad. La falta de inversión perpetúa ciclos de exclusión y debilita la capacidad institucional de los sistemas educativos.

Carlos señaló que la alfabetización no debe ser tratada como una política residual; la precariedad presupuestaria afecta la formación docente, la calidad de los materiales y la continuidad de los procesos educativos. Es clave generar marcos normativos que aseguren estabilidad y previsibilidad en el financiamiento, ya que, sin una apuesta presupuestaria clara, resulta difícil avanzar en la reducción de brechas.

La región enfrenta una deuda histórica con las personas jóvenes y adultas que no accedieron oportunamente al sistema educativo. Si la alfabetización es un derecho como se ha sostenido en los marcos internacionales, en consecuencia, debe garantizarse en plenitud. El estudio hace un llamado a fortalecer la voluntad política de articulación entre los Estados y la sociedad civil para posicionar la EPJA en el centro de las agendas educativas. 

La educación básica para todas las personas constituye un requisito para la participación democrática y el ejercicio pleno de derechos, por lo cual urge ajustar prioridades presupuestarias y consolidar políticas públicas de largo plazo que consideren la alfabetización universal. 

La alfabetización como compromiso de los Estados

La especialista del Programa Educación de la oficina UNESCO en Santiago, Amparo Naranjo sostuvo que la alfabetización debe abordarse desde un enfoque de derechos humanos, reconociendo la responsabilidad indelegable de los Estados. En su intervención afirmó que “la alfabetización no puede depender de esfuerzos aislados o temporales”, remarcando que se trata de una política estructural. Señaló que la discontinuidad institucional debilita los avances logrados y afecta directamente a las poblaciones más vulnerables; por ello, insistió en la necesidad de consolidar marcos legales y presupuestarios que aseguren estabilidad en el tiempo.

Amparo destacó que la EPJA es más que una política asistencial, ya que es parte del derecho a la educación a lo largo de la vida, para garantizar su optimización, los programas deben articularse con estrategias de desarrollo local y con políticas de inclusión social. Señaló con preocupación que los cambios de gobierno no deberían implicar retrocesos en materia de alfabetización, porque la sostenibilidad depende de decisiones políticas firmes y de compromisos institucionales claros a largo plazo.

Se enfatizó la importancia de la participación comunitaria en el diseño e implementación de programas de alfabetización. La pertinencia cultural y territorial es clave para garantizar aprendizajes significativos, en ese sentido, llamó a fortalecer el diálogo con organizaciones sociales y comunidades locales para que responda a las realidades concretas de las personas jóvenes y adultas.

La fragmentación de iniciativas debilita el impacto de las políticas públicas y limita su alcance; la planificación debe ser integral y coordinada entre distintos sectores del Estado. Del mismo modo, la transparencia y la rendición de cuentas, agregó, son componentes fundamentales para fortalecer la confianza ciudadana, lo que a su vez implica la necesidad de sistemas de información y monitoreo que permitan evaluar avances y desafíos. 

A su juicio, las desigualdades estructurales requieren respuestas diferenciadas y focalizadas; las mujeres, las poblaciones rurales y los pueblos indígenas enfrentan barreras adicionales para acceder a la educación. Por ello, la alfabetización debe incorporar un enfoque de equidad e interculturalidad para superar las múltiples brechas.

Reforzar la incidencia regional para que la EPJA sea reconocida como prioridad política en América Latina y el Caribe es un camino factible mientras que la articulación entre redes y organizaciones puede fortalecer la presión pública sobre los Estados. “El desafío de la alfabetización en la región no solo es de cobertura, sino de justicia social de pertinencia cultural y de equidad de género” afirmó la especialista.

Por una alfabetización de trayectorias educativas integrales

El Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe (CEAAL), que integra la Plataforma EPJA, a través del Grupo de Incidencia en Políticas Educativas (GIPE), en palabras de Miriam Camilo, recordó que existen experiencias significativas en alfabetización, pero su sostenibilidad continúa siendo un desafío central. Muchos programas dependen de coyunturas políticas o financiamientos temporales, lo que dificulta su continuidad; “los esfuerzos deben consolidarse con políticas de largo plazo”; la necesidad de estabilidad institucional es impostergable.

Es relevante la importancia de fortalecer los sistemas de seguimiento y evaluación de las políticas de EPJA, trascendiendo la fragmentación que limita la posibilidad de generar transformaciones estructurales. No basta con medir tasas de alfabetización, afirmó la docente, es necesario analizar impactos en la vida de las personas, para lo cual es necesaria la información actualizada y desagregada, con la evidencia sólida es posible diseñar políticas efectivas.

La alfabetización debe vincularse con oportunidades de continuidad educativa y formación para el trabajo, ya que las personas jóvenes y adultas requieren trayectorias integrales que amplíen sus horizontes. La educación a lo largo de la vida es un proceso continuo, en ese sentido, llamó a articular la EPJA con sistemas de educación técnica y profesional. 

La alfabetización en tanto política pública estratégica garantiza la calidad de los programas porque cuida la formación docente y recursos pedagógicos adecuados, lo cual requiere invertir en capacidades institucionales como clave para garantizar resultados sostenibles. 

Aprendizaje permanente y compromiso político

Desde la Cátedra EJA UNESCO Brasil, el docente e investigador Timothy Ireland recordó que la educación de personas jóvenes y adultas forma parte de los compromisos asumidos por los Estados en el marco de la agenda internacional de desarrollo: “la educación de personas jóvenes y adultas es fundamental para cumplir con los compromisos globales”. Señaló que estos acuerdos no deben quedarse en declaraciones formales, sino traducirse en políticas concretas y presupuestos adecuados, se debe perseguir la coherencia entre discurso y acción.

El aprendizaje a lo largo de la vida constituye un eje central para sociedades democráticas e inclusivas, siendo la alfabetización una condición para la participación ciudadana y el ejercicio de derechos con estructuras sólidas y mecanismos nacionales de implementación que concreten los compromisos internacionales.

Enfatizó que la necesidad de cooperación regional para intercambiar experiencias y buenas prácticas es un desafío común en América Latina y el Caribe. La colaboración fortalece las capacidades institucionales especialmente de las redes de sociedad civil en diálogo con los Estados y escenarios globales.

La EPJA debe ocupar un lugar prioritario en las agendas educativas nacionales, su garantía constituye una responsabilidad colectiva y una condición para el desarrollo de los pueblos.

Articulación de redes regionales para la transformación

La articulación regional para fortalecer la incidencia en defensa de la alfabetización en contextos de crisis económica y social corre el riesgo de relegar la EPJA en las prioridades gubernamentales, explicó Vivian Carolina Orellana, coordinadora regional para América Latina y el Caribe del programa Educación en Voz Alta (EVA), “es fundamental mantener la educación de personas jóvenes y adultas en la agenda pública”, llamó a sostener el debate y la movilización social como presión ciudadana para evitar retrocesos.

Las redes y organizaciones de la sociedad civil cumplen un rol estratégico en la vigilancia de políticas públicas; el fortalecimiento de espacios de escucha y valoración de estos esfuerzos permite compartir aprendizajes e incidencia política. 

EPJA como prioridad política

La coordinadora general de la CLADE, Nelsy Lizarazo, insistió en que la inversión pública es determinante para garantizar resultados sostenibles, la alfabetización requiere decisiones políticas firmes y asignaciones presupuestarias suficientes, señaló el riesgo de los programas al perder continuidad y alcance, “sin financiamiento adecuado, los compromisos quedan en el discurso”, se deben acortar brechas entre declaraciones y acciones concretas. 

La EPJA debe ser reconocida como prioridad estratégica dentro de los sistemas educativos; la región no puede seguir postergando esta deuda histórica con millones de personas.

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