Para la CLADE, la educación es un derecho humano que parte desde la primera infancia, toda vez que es la principal herramienta para el logro de los demás derechos. La educación desde el nacimiento excede la escolarización e incluye el cuidado, la crianza, la acción y la responsabilidad mancomunada de las instituciones, las familias, las comunidades y los Estados.
Según el derecho internacional de los derechos humanos, se debe garantizar a todas las personas, sin discriminación, el acceso a la educación a lo largo de toda la vida. Sin embargo, en la práctica se ha promovido una interpretación restrictiva de este derecho, limitando las obligaciones estatales a determinados grupos de edad. Esta interpretación resulta incompatible con el marco de derechos humanos, especialmente si se considera que alrededor de 175 millones de niñas y niños entre 3 y 6 años no están escolarizados/as ni participan en programas educativos. Lo que evidencia, una real invisibilización de las infancias como beneficiarias de las políticas públicas, y sigue relegada en su ciudadanía, marginada de la respuesta estatal, especialmente en lo relativo a los derechos económicos, sociales y culturales.
Desde esta perspectiva, la CLADE promueve que los Estados:
La CLADE se compromete a seguir impulsando políticas públicas que garanticen el pleno cumplimiento del derecho a la atención y educación desde la primera infancia (AEPI).
Para avanzar en esta dirección resulta fundamental:
En este sentido, es fundamental reconocer que el impacto en la primera infancia no se mide únicamente en términos de acceso o cobertura, sino en la capacidad de los sistemas de garantizar derechos, equidad y desarrollo integral desde el inicio de la vida, asegurando condiciones dignas para el aprendizaje, el cuidado y el bienestar de todas las niñas y los niños.