Implica que todas las personas, independientemente de su género, cuenten con el mismo acceso a y control de los recursos; la capacidad de ejercer opciones en sus vidas, además de acceder a las provisiones para remediar desigualdades según sea necesario. Un compromiso con la justicia de género significa tomar una posición transformadora en contra de la discriminación de género, la exclusión y la violencia basada en género.




