La CLADE participó en el Webinario titulado Competencias digitales para transformar la práctica educativa en la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) el pasado 11 de junio, gracias a la convocatoria del Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida (UIL – UNESCO) con el propósito de explorar “el estado de las competencias digitales en la región de América Latina y el Caribe, así como compartir cómo este recurso puede ayudar a potenciar estas falencias, promoviendo su adopción y uso para fortalecer las capacidades locales”.
Los entornos digitales se han convertido en un espacio de abordaje y debate vinculado al derecho humano a la educación y de la educación de personas jóvenes y adultas (EPJA). En un contexto atravesado por la expansión de la inteligencia artificial, la desinformación, las manipulaciones y los sesgos algorítmicos, el seminario web “Competencias digitales para transformar la práctica educativa en la EPJA” reunió voces de organismos internacionales, gobiernos, sociedad civil y redes regionales para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la región en el cual se destacó la necesidad de una formación crítica, contextualizada y centrada en los derechos digitales.
El encuentro puso en evidencia que la alfabetización digital no puede reducirse al manejo técnico de dispositivos o aplicaciones. Desde una perspectiva de educación a lo largo de la vida, se planteó la necesidad de promover capacidades críticas para comprender cómo circula la información, cómo operan los algoritmos y qué derechos están en juego en los entornos digitales. La privacidad, la seguridad de los datos, la igualdad de género y la lucha contra los discursos de odio emergieron como dimensiones centrales de una EPJA comprometida con la justicia social.
Alfabetización para la equidad, la dignidad y el aprendizaje permanente
Las palabras de apertura ofrecidas por Sara Acosta del Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida (UIL) resaltaron que la alfabetización es un proceso permanente que permite a las personas participar plenamente en el trabajo, en sus comunidades y en los distintos espacios de la vida pública. En este sentido, señaló que las transformaciones tecnológicas exigen ampliar la comprensión de la alfabetización para incorporar habilidades digitales, alfabetización mediática e informacional y una mirada crítica sobre la inteligencia artificial.
La representante del UIL-UNESCO advirtió que los entornos digitales están marcados por desafíos como la desinformación, los sesgos algorítmicos y la circulación de contenidos falsos, por ello afirmó que “la alfabetización digital y las competencias digitales sean un pilar para garantizar la equidad, la dignidad y también el aprendizaje a lo largo de toda la vida”, priorizando el papel de las y los educadores de EPJA.
Diálogo regional para fortalecer la EPJA
Mauricio Velasco, coordinador regional de proyectos de DVV International en Suramérica, destacó la relevancia de generar espacios de diálogo entre gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, redes regionales y docentes.
Durante la moderación, situó el debate en torno a las transformaciones urgentes que requieren las competencias digitales para responder a los retos y oportunidades de los avances tecnológicos en la región.
Conectividad y dignificación docente: desafíos para Guatemala
Desde Guatemala, el subdirector de Educación Básica de la Dirección General de Educación Extraescolar del Ministerio de Educación, Luis García explicó que el país enfrenta importantes desafíos para garantizar el derecho a la educación de las personas que no están en el sistema. Señaló que más de 4,2 millones de personas requieren atención educativa y que, entre las necesidades identificadas, se encuentran las limitaciones en competencias digitales, conectividad y acceso a recursos tecnológicos.
Se destacó que el fortalecimiento de las competencias digitales debe acompañarse de políticas de dignificación docente, formación inicial y continua, provisión de materiales y acceso a dispositivos. En este marco, alertó que la disponibilidad de teléfonos móviles no equivale necesariamente a conectividad efectiva, “una cosa es tener celulares […] pero no significa que tengan acceso a conectividad”, esta brecha, afirmó, limita la participación en modalidades educativas a distancia.
Transformar el miedo en curiosidad: aprendizajes desde Perú
La Fundación Dispurse de Perú en palabras de Ruth Anastasio compartió la experiencia de trabajo con mujeres rurales en condición de analfabetismo, muchas de ellas mayores de 40 años y excluidas del sistema educativo. Explicó que en su experiencia, una de las principales barreras para estas participantes es el temor a equivocarse o la percepción de que la tecnología no les pertenece, en este sentido enfatizó que la tarea educativa debe generar confianza y acompañamiento.
Sostuvo que la competencia digital de las y los educadores no se define por la cantidad de herramientas que dominan, sino por su capacidad para transformar el miedo en curiosidad y motivación, “la competencia digital de los educadores no se mide por cuántas herramientas conocen o manejan”, señaló.
La especialista llamó la atención para desarrollar herramientas pertinentes para los territorios, procesos sostenidos de formación y políticas que reconozcan institucionalmente a quienes acompañan los procesos de alfabetización.
La educación como espacio para construir lo común
Ezequiel Passerón, director de Educomunicación de Faro Digital en Argentina, propuso superar una visión exclusivamente instrumental de las competencias digitales. Señaló que si bien las tecnologías atraviesan la vida cotidiana, la educación debe preservar y fortalecer su capacidad de construir lo común, generar vínculos y abrir espacios de conversación sobre las experiencias que viven las personas en sus entornos digitales.
Las políticas educativas requieren ir más allá de la conectividad, los dispositivos o la regulación del uso de teléfonos móviles, planteó el especialista al resaltar que son necesarios “tiempo, confianza, espacios para conversar sobre lo que nos pasa” y condiciones que permitan a las personas equivocarse sin ser juzgadas. Invitó a comprender la tecnología como objeto de estudio, para analizar críticamente sus impactos en los vínculos, la atención, los afectos y la vida colectiva.
Formación y ciudadanía digital desde las realidades de México
La alfabetización de personas jóvenes y adultas enfrenta realidades diversas y complejas afirmó Ernesto Gutiérrez, representante del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) de México. En muchos casos las personas utilizan teléfonos móviles o aplicaciones de mensajería para comunicarse, aun cuando no han desarrollado plenamente habilidades de lectura y escritura, esta situación evidencia tanto oportunidades como riesgos asociados a la seguridad digital y al acceso desigual a herramientas tecnológicas.
Surge la necesidad de consolidar un ecosistema de formación inicial y continua para quienes acompañan la EPJA desde diferentes espacios, lo cual se vincula a la infraestructura, conectividad y materiales pertinentes para los entornos digitales.
“Las competencias se desarrollan en función de las necesidades específicas de un momento específico”, expresó Ernesto Gutiérrez, al mismo tiempo advirtió que ello no garantiza en sí misma una educación digital crítica.
Enfrentar los sesgos para construir horizontes democráticos
La intervención de la CLADE estuvo a cargo de María Cianci Bastidas quien realizó un llamado al cuestionamiento de los sesgos algorítmicos que pueden amplificar discursos de odio, xenofobia, discriminación y exclusión, por ello es necesario promover una Educación Transformadora de Género (ETG) que sumado al enfoque de derechos humanos sea horizonte de las políticas educativas. “¿Cómo alimentamos un horizonte mucho más democrático?” preguntó al señalar que la responsabilidad no puede recaer en docentes y centros educativos, requiere políticas públicas inclusivas, condiciones dignas de trabajo y un compromiso firme de los Estados.
Urge cuestionar la forma en que suele formularse el desafío tecnológico en educación: en lugar de preguntar únicamente cómo puede la educación adaptarse a las innovaciones digitales, invitó a interrogar sobre las responsabilidades de la tecnología frente a las necesidades educativas y sociales de las personas jóvenes y adultas. Esta inversión de la pregunta permite situar las tecnologías como herramientas al servicio de los procesos educativos y no como fines en sí mismos.
El debate sobre competencias digitales en la EPJA debe alejarse de una mirada instrumental de dispositivos, aplicaciones o plataformas. La CLADE en su lugar propone comprender estas competencias desde un enfoque crítico, contextualizado y vinculado con la vida cotidiana, comunitaria y ciudadana de las personas, lo que a su vez implica reconocer que los procesos de alfabetización digital se relacionan con la participación, el acceso a información confiable, la salud mental e integral, la relación con el ambiente, el desarrollo personal y el ejercicio de derechos humanos.
Las tecnologías pueden contribuir a ampliar oportunidades de aprendizaje, comunicación e intercambio, pero no sustituyen la mediación humana. En particular, destacó que los espacios presenciales de la EPJA son fundamentales para garantizar el derecho humano a la educación, porque en ellos se construyen vínculos, se comparten experiencias y se generan procesos colectivos de producción de conocimiento y sentidos.
La EPJA no se corresponde con una transmisión vertical de contenidos desde quien enseña hacia quien aprende, porque los espacios educativos son también lugares de diálogo entre pares, en el cual circulan saberes que provienen de las propias trayectorias de vida y las experiencias.
La intervención también alertó sobre la necesidad de reconocer que la tecnología no es neutral. Las plataformas, algoritmos y sistemas digitales están atravesados por decisiones políticas, económicas y culturales que pueden reproducir desigualdades preexistentes. La formación crítica debe reconocer los saberes previos de las personas, sus lenguas, sus contextos territoriales y sus condiciones de vida.
Dado este contexto, el debate sobre competencias digitales debe incluir reflexiones sobre la soberanía tecnológica, la privacidad, la protección de datos y los derechos digitales. Lo que a su vez profundiza en la comprensión de qué intereses intervienen en los entornos digitales, qué información se visibiliza, cuáles contenidos quedan fuera de circulación y cómo se construyen las relaciones de poder en las plataformas.
Las desigualdades de género, las condiciones de ruralidad, la sobrecarga de cuidados y las trayectorias educativas interrumpidas afectan de manera diferenciada a quienes acceden a la EPJA. El llamado reiterado a los Estados para que consideren en las políticas públicas contextualizadas y diferenciadas para superar aquellas condiciones estructurales que originan exclusión, tanto en el ámbito presencial como digital.
Desde la perspectiva expuesta por la CLADE, se requiere una EPJA capaz de fortalecer el pensamiento crítico, el diálogo, la participación y la defensa de los derechos humanos; una educación que contribuya a humanizar las tecnologías, cuestionar sus sesgos y ampliar las posibilidades de encuentro y transformación colectiva.
Recursos formativos para docentes de EPJA
Durante el seminario, el UIL-UNESCO presentó dos recursos formativos gratuitos dirigidos a educadoras y educadores de alfabetización y EPJA, por un lado, el curso Mejorando las competencias digitales de los educadores de alfabetización y por otro, el curso de Alfabetización Mediática e Informacional para educadores de personas adultas. Ambas propuestas buscan fortalecer capacidades para integrar tecnologías en los procesos educativos, crear materiales, utilizar herramientas colaborativas, analizar críticamente la información y abordar los desafíos de la inteligencia artificial, la desinformación y la seguridad digital.
Derechos digitales para una EPJA democrática e inclusiva
El encuentro permitió reafirmar que, frente a los sesgos, la exclusión, la violencia digital y la concentración del poder tecnológico, la EPJA tiene el desafío de formar personas capaces de participar críticamente en los entornos digitales, defender sus derechos y construir comunidades más democráticas.
Al cierre del panel, Mauricio Velasco valoró la diversidad de experiencias compartidas desde Guatemala, México, Perú, Argentina, así como de América Latina y el Caribe. También reafirmó el fortalecimiento de la EPJA, mediante el trabajo articulado con gobiernos para mejorar la oferta educativa formal, sumado a la cooperación y las organizaciones de la sociedad civil en defensa del derecho humano a la educación.
>>Mira el webinario: Competencias digitales para transformar la práctica educativa en la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA)




