Referida al conjunto de condiciones históricas, económicas, sociales, culturales, políticas y territoriales que generan y reproducen de manera sistemática situaciones de exclusión, discriminación y acceso desigual a derechos y oportunidades para determinados grupos de población. Las desigualdades no son resultado de circunstancias individuales, sino de relaciones de poder y estructuras sociales que privilegian a ciertos sectores mientras limitan el ejercicio de derechos de otros.
En el campo educativo, la desigualdad estructural se expresa en las brechas de acceso, permanencia, participación y aprendizaje que afectan de manera desproporcionada a personas en situación de pobreza, mujeres, pueblos indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad, poblaciones rurales, migrantes entre otros. Para la justicia educativa con derechos humanos superar estas desigualdades requiere políticas públicas redistributivas, reconocimiento de la diversidad y acciones que garanticen una educación inclusiva a lo largo de toda la vida.




