Es la creencia de que sólo hay dos géneros (hombre y mujer) y que las relaciones sexuales y matrimoniales son más adecuadas cuando se dan en ese único par. Afirma los roles del sistema patriarcal y está conectada al heterosexismo, que se refiere a la imposición de la heterosexualidad como la única expresión normal y aceptable de la sexualidad, lo que da lugar a prejuicios y discriminaciones.




