Son características particulares y especiales de cada hombre, que se expresan de diferentes maneras. El concepto de masculinidad hegemónica se utiliza desde 1985 para referirse a un comportamiento masculino que logró imponerse, diseminando la idea de que los hombres son superiores a las mujeres, fuertes, asertivos, violentos, no muestran sus emociones, son responsables de proveer económicamente a las familias y no se involucran en las tareas del hogar o en la crianza de niñas y niños. Las masculinidades emergentes se contraponen a dicha perspectiva, presentando diferentes modelos de qué es ser hombre, con mayor libertad de expresar sus emociones, corresponsabilizarse por los trabajos de cuidado y compartir la provisión económica de la familia.




