Se refiere a formas de ser y de conocer que trascienden la colonialidad occidental. Implica el resurgimiento de diversas formas de conocimiento, historias y maneras de ser. Algunas feministas indígenas afirman que la descolonización exige la restitución material de la tierra y la vida. La educación transformadora de género exige un currículo y una pedagogía decoloniales. El currículo decolonial se centra en los saberes, las formas de ser, las historias y las luchas políticas del mundo mayoritario y de los grupos subyugados. La enseñanza y el aprendizaje decoloniales conducen a la liberación individual y colectiva de la mente y el espíritu frente a la colonialidad y las ideas de inferioridad transmitidas de generación en generación entre las personas colonizadas y poscoloniales.




