La educación es un derecho humano universal, tal como lo establece el derecho internacional de los derechos humanos con garantía de fondos públicos y como bien común, con garantía para todas las personas desde que nacen hasta que mueren. A pesar de la claridad de este principio se ha promovido una interpretación restrictiva del derecho humano a la educación, limitando las obligaciones estatales a las demandas de ciertas poblaciones y grupos de edad.
Desde el marco de las 4A, la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) se expresa en términos de disponibilidad, los Estados deben asegurar programas suficientes de alfabetización, educación básica, secundaria y formación continua con financiamiento público sostenido y presencia territorial. La accesibilidad implica eliminar barreras económicas, geográficas,
tecnológicas, lingüísticas, de género o discriminación. La aceptabilidad supone que la EPJA tenga calidad, pertinencia cultural, enfoque intercultural y de género, así como contenidos significativos para la vida y la participación social. La adaptabilidad exige trayectorias diversas y contextos específicos como ruralidad, movilidad humana, privación de libertad o discapacidad.
La EPJA se contextualiza y responde a las necesidades de los y las estudiantes en toda su diversidad, contribuyendo a la construcción de comunidades y sociedades más justas y equitativas. Si las personas adultas no cuentan con la garantía de los derechos humanos, incluida la educación, no podrán participar corresponsablemente en la protección de los derechos de las infancias y las juventudes.
Para potenciar la visibilidad e importancia de la EPJA refrendadas en políticas y programas nacionales y regionales, se debe priorizar:
La CLADE se compromete a acompañar las políticas públicas integrales dirigidas al cumplimiento del derecho a la educación de personas jóvenes y adultas, con la articulación de recursos, iniciativas globales y locales, promoción de sinergias intersectoriales y participación en el monitoreo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Promover intercambios sobre la EPJA para reforzar las capacidades de incidencia, fortalecer los mecanismos políticos para el seguimiento de los marcos y acuerdos internacionales, regionales y nacionales. Impulsar la difusión y producción de conocimiento a través de estudios, artículos y notas informativas sobre la EPJA para contribuir al posicionamiento del tema en la opinión pública.
La CLADE reitera el llamado a los Estados a aumentar el financiamiento oportuno para la EPJA como los responsables de implementar, fortalecer y ampliar las políticas públicas, planes y estrategias que garanticen los derechos de todas las personas apoyando la puesta en marcha del MAM.