Término referido por Paulo Freire, intrínsecamente vinculado a libertad, concientización y revolución. La centralidad de la liberación en la educación aparece primeramente en Pedagogía del oprimido (1970), en el cual se describe la liberación como una praxis, “la acción y la reflexión de [las personas] sobre el mundo para transformarlo”. Esta concientización ejerce un papel importante en el proceso liberador. La educación libertaria tiene su razón de ser “en su impulso inicial conciliador. De ahí que esa forma de educación implica la superación de la contradicción educador-educandos, de tal forma que ambos se hagan simultáneamente educadores y educandos/as”.




