Es una forma de aprender y enseñar que parte de la vida cotidiana de las personas, reconociendo sus experiencias, saberes y luchas. Busca transformar la sociedad desde la perspectiva de las mujeres y de todas las identidades históricamente excluidas, poniendo en el centro la igualdad, la justicia y la libertad. Se trata de un proceso colectivo que combina reflexión crítica y acción, y que impulsa cambios personales, comunitarios y sociales, con una mirada feminista e interseccional.




