Es un derecho humano y un componente fundamental del derecho a la educación, orientado a brindar conocimientos, habilidades y herramientas para vivir su sexualidad de manera informada, libre, responsable y libre de violencias. La ESI no se limita a contenidos biológicos o reproductivos, aborda dimensiones afectivas, emocionales, sociales, culturales y de género, promoviendo la igualdad, el respeto por las diversidades, la autonomía corporal y la prevención de discriminaciones, abusos y violencias. Una ESI laica, inclusiva e intercultural desarrolla enfoques de derechos humanos, género e interseccionalidad, como parte esencial de una educación pública transformadora.




