Imagen Patricio Cabezas

Por una educación libre de violencias: investigación propone alianza con comunidades rurales para estrategias de prevención en las escuelas

1 de diciembre de 2022

Uno de los problemas centrales en los sistemas educativos de América Latina y el Caribe es la exposición a las múltiples expresiones de las violencias de género en los entornos escolares. Con el objetivo de aportar al fortalecimiento de estrategias de promoción de igualdad de género y prevención de las violencias en escuelas rurales, la CLADE desarrolla el proyecto Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales de Haití, Honduras y Nicaragua. 

El proyecto es coordinado por la CLADE, en alianza con Alternatives y en ámbito nacional con sus tres coaliciones miembros: Reagrupación por la Educación para Todas y Todos de Haití, Foro Dakar Honduras y Coalición Nicaragüense por la Educación. Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.

Apuesta por el cambio desde los territorios 

En ocasión de la XII Asamblea de la CLADE, con la presencia de más de 70 personas de 20 países, entre ellas, activistas y representantes de organizaciones de la sociedad civil, representantes de la cooperación internacional y academia, y los equipos de investigación regional y nacionales, compartieron las apuestas y particularmente aprendizajes hasta el momento en el taller “Prevención y sensibilización contra la violencia de género en escuelas rurales: los países KIX comparten su experiencia”, realizado el 8 de noviembre de 2022 en Tegucigalpa, Honduras.

En la actividad se mantuvo la invitación a reflexionar sobre la pertinencia de la apuesta por el cambio desde los territorios como una posibilidad más en la lucha por una educación libre de violencias.

El proyecto, que tuvo inicio en 2021 y sigue hasta 2023, busca, en primer lugar, construir conocimientos locales sobre prácticas y respuestas a las violencias en contextos escolares rurales de Haití, Honduras y Nicaragua, en particular las violencias de género mediante procesos participativos de investigación.

En segundo lugar, se aspira a movilizar los conocimientos para el fortalecimiento de las capacidades locales y empoderar a los actores vinculados al tratamiento de las violencias y la transversalización del enfoque de género en materiales y prácticas educativas.

Finalmente, el proyecto quiere incidir para la inclusión del tratamiento de las violencias en las escuelas rurales en la agenda política nacional y las instancias internacionales relevantes.

La Investigación Acción Participación (IAP) como opción metodológica 

Imagen Patricio Cabezas
Imagen Patricio Cabezas

La investigación tiene como apuesta central un horizonte de cambio cultural a partir de la aplicación de una metodología de Investigación Acción Participación (IAP) con enfoque de género. La estrategia metodológica se centra en la cercanía cultural y el conocimiento social – comunitario que tienen las personas sobre sus propias problemáticas y contextos.

En la IAP, las comunidades educativas, es decir, docentes, estudiantes y familias, también integran la investigación de sus propias prácticas y estrategias para la transformación. Con eso, se convoca a experiencias vitales y transformadoras de IAP como un universo de posibilidades que suma en la promoción y respeto del derecho humano a la educación libre de violencias.

El equipo nicaragüense, en su presentación, recordó que esa opción lleva al grupo a despojarse del papel de investigación únicamente y a ponerse también como sujetos de aprendizajes. Asimismo, “a ser consecuentes con nuestra apuesta, asumiendo el compromiso de repensar los estereotipos y roles con los que crecimos porque podíamos reproducirlos con las y los chavales”. El equipo de Honduras, a su vez, afirmó que “la opción de construir investigación acción participativa parte por la escucha, por otorgar tiempo y valor a la palabra y a las historias de vida”.

En ese sentido, con base en principios de IAP y el enfoque de género, se diseñaron una serie de herramientas y técnicas para recoger información. En un primer momento, se buscó conocer la percepción de las personas adultas de las comunidades, como directores/as, docentes y familias, y en un segundo momento, la percepción de las y los adolescentes. “Hemos aprendido con los y las adolescentes la capacidad de agencia que ellos tienen, su capacidad transformadora y la de la comunidad, y como la interacción y los procesos de capacitación logran que incorporemos en la vida diaria las vivencias y valores compartidos”, compartió el equipo de Nicaragua.

Comunidades escolares en Haití, Nicaragua y Honduras, primeros aprendizajes 

En la actualidad, el proyecto se desarrolla en aproximadamente 6 escuelas rurales, situadas en las zonas periféricas afectadas por la violencia en cada uno de los países del proyecto: en Haití, las comunas de Saint-Michel de l´Attalaye y Plaisance du Nord; en Honduras, los municipios de San Ignacio y Ojojona; y Nicaragua, en el departamento de Matagalpa, en comunidades de La Chata, San Francisco y Slilmalila.

Luego de 18 meses en vigencia, siendo 10 de ellos con posibilidad de estar en los territorios, posibilidad antes impedida por la pandemia, los equipos han cumplido una ruta en la que aprender y desaprender han sido verbos rectores de la apuesta por impulsar y construir, junto con las comunidades educativas locales, estrategias, metodologías y prácticas que regresen al campo de discusión y acción transformadora de la investigación acción participativa.

Adicionalmente integran el enfoque de género como una innovación que permita el diálogo entre realidades sensibles y multidimensionales de cada contexto nacional y la emergencia del derecho humano a la educación libre de violencias, particularmente la sexual y las basadas en discriminaciones de género.

Imagen Patricio Cabezas
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Los hallazgos hasta el momento confirman la presencia, persistencia y naturalización de diversas dimensiones de violencia de género en los entornos escolares, además de sus características locales, con rasgos particulares según el contexto.

En Haití, se registró una importante presencia de la violencia sexual y la naturalización de las prácticas nocivas contra las mujeres, expresadas ellas mismas. Las encuestas a adolescentes revelan que la violencia sexual y sus múltiples manifestaciones, tales como tocamientos indebidos, la inseguridad del camino del hogar hasta la escuela, casos de peleas y violencia física que se dan principalmente en los baños y espacios de recreo, además de casos de discriminación por temas de religión, opiniones políticas, apariencia física, entre otros, mayoritariamente de parte de sus compañeros varones, pero también de personas adultas.

“Quienes ejercen las conductas de violencia tienen en común la relación de poder en clase y/o género”.

Equipo de investigación de Haití

Para el equipo haitiano, la investigación está permitiendo ver cómo se construyen las violencias. “Pese a las distancias geográficas en mi país y entre países hay temas que se cruzan: bullying, castigo, violencias, embarazo en niñas y adolescentes. Creemos que es un estudio que nos ayudará en Haití, que en América Latina y el Caribe tendrá eco porque expresa realidades sensibles que afectan la vida de las y los adolescentes, de niñas y niños; de las familias y comunidades; del barrio, de otras escuelas”.

La importancia de protocolos escolares para la prevención

En Honduras, se han identificado las formas de percepción de las violencias y de las violencias basadas en género desde la visión de personas adultas, ha marcado un patrón importante de temor a la denuncia y de reproducción de las violencias. En ese marco, las escuelas no cuentan con reglamentos vigentes para prevenir estas violencias.

La escucha a adolescentes revela resultados similares, mostrando, asimismo, la presencia de estereotipos de género muy marcados, y fuerte percepción de la violencia en el entorno escolar, las y los adolescentes aseguran que hay una violencia física entre pares y que los espacios más inseguros son los baños y durante el recreo, específicamente por la discriminación física que sufre la mayoría de estudiantes que dieron su testimonio. Sobre la violencia sexual, existen casos de tocamientos indebidos por parte de compañeros, con frágiles canales de denuncias.

El silencio puede encubrir situaciones de violencia

En Nicaragua, se manifestó fuertemente el acoso escolar, matoneo o “bullying” entre estudiantes y violencia de género hacia niñas y docentes mujeres. Las encuestas a adolescentes igualmente mostraron la prevalencia de estereotipos y roles de género, además de la persistencia de dinámicas de bullying y discriminación que se expresan sobretodo en burlas.

El silencio es un dato importante que expresa la investigación, especialmente en presencia de violencia sexual.

Las y los docentes afirmaron no contar con herramientas que permitan prevenir y atender estas manifestaciones de la violencia de género, sin embargo se mostraron abiertos al trabajo del proyecto, aportando propuestas concretas de caminos posibles.

La sistematización permanente como aprendizaje colectivo

En el proyecto con los grupos participantes se sistematizan los aprendizajes, lo cual representa un ejercicio central en la metodología propuesta, facilitando así la construcción de estrategias locales de prevención de violencias en base a los datos encontrados durante la investigación. Al mismo tiempo, se perfila un plan de escalamiento que será contextualizado según las localidades.


Foto: Marilú Alves

Nicaragua: Prevención de la violencia de género como prioridad

30 de noviembre de 2022

El proyecto llamado Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales, se ha implementado en Haití, Honduras y Nicaragua.

La iniciativa es coordinada por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), en alianza con Alternatives (Canadá) y en los países con el Foro Dakar Honduras, la Reagrupación para Todas y Todos de Haití y el Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua.

Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.

En Nicaragua se ha trabajado en tres comunidades, San Francisco de Peñas Blancas y Silmalila, ambas corresponden al departamento de Matagalpa, además, en el departamento de Jinotega, se ha implementado en La comunidad de La Chata.

Actualmente, junto a las organizaciones aliadas de la Coalición Nicaragüense por la Educación se suman el Movimiento de Mujeres de las Montañas, las lideresas de las tres comunidades, así como estudiantes, docentes y responsables de hogar para aportar activamente y tomar un papel clave en los territorios.

El diagnóstico participativo en la fase exploratoria 

En una primera etapa exploratoria se realizó un diagnóstico participativo que recogió las percepciones de madres y padres de familia, autoridades educativas, docentes, líderes y lideresas de las comunidades de Nicaragua, Honduras y Haití sobre las diversas formas en que se expresan las violencias hacia niñas, niños y adolescentes. En las entrevistas individuales y grupales se evidenciaron diferentes expresiones de la violencia de género en el entorno escolar y comunitario, como la presencia de embarazos en niñas adolescentes y violencia sexual. En Nicaragua se enfatizó la normalización del castigo físico y humillante como medida de correcciones en la escuela y el hogar. 

Los hallazgos de este diagnóstico permitieron identificar las dimensiones sobre las que se profundiza durante el proyecto: matoneo o bullying, embarazo en adolescentes, violencia sexual, roles y estereotipos de género y castigo corporal. 

Considerando estas dimensiones se desarrolló como herramienta común la encuesta de percepción a estudiantes de las comunidades de San Francisco de Peñas Blancas y Silmalila con el tema de violencias de género en el entorno escolar y comunitario. Este instrumento tiene como objetivo describir las violencias, las posibles explicaciones sobre sus manifestaciones y las razones que las sustentan en los contextos locales. 

La encuesta combinó preguntas de selección múltiple con preguntas de desarrollo y fueron aplicadas bajo la supervisión del equipo de investigación. 

En Nicaragua, las lideresas de la Red Mujeres Pioneras de la Montaña fueron actores clave para aplicación de dicha encuesta de percepción, logrando aplicarla a 75 adolescentes. De este total, el 61% se identifica con el género femenino y el 39% al género masculino, la edad promedio en las tres comunidades es de 14 años y el grado escolar que actualmente cursan en promedio es el séptimo grado.

Las rutas de tránsito hacia la escuela son inseguros

Como parte del proceso de investigación del proyecto en su segunda etapa se han desarrollado instrumentos que aportan en el desarrollo de un informe en los países. Dentro de los hallazgos preliminares podemos señalar, que el 24% de los niños y niñas participantes de la encuesta consideran que el camino a la escuela no es seguro.

Unicef/Fabres

Específicamente en la comunidad Silmalila, las niñas señalan el camino como un espacio muy solitario; coincide con lo señalado en la comunidad de San Francisco, en la cual las niñas indicaron que el camino “es montoso, solitario e inclusive si se encuentran a alguien del sexo masculino son víctimas de acoso callejero”. Por su parte, en la comunidad La Chata, las niñas expresaron que “el camino es solitario, que se encuentran con personas ebrias, que hay asaltos en el camino y que es muy desolado”. Hay mucha delincuencia, el transporte público no es seguro y el camino es solitario expresaron los niños en sus testimonios.

Cuatro de cada diez estudiantes ha sido víctima de violencia

Sobre el acoso, la discriminación y la agresión se tiene que un 41.10% del estudiantado participante, manifestó haber sido víctima de al menos un episodio de burlas, el 32.88% ha sentido discriminación por parte de sus pares y el 37.84% ha colocado o le han colocado un apodo.

Las lideresas que acompañan el proceso de investigación han mostrado su preocupación, ya que si bien los resultados se muestran alarmantes, estiman que el acoso escolar (conocido como “bullying” en inglés o matoneo en español) es mucho mayor al registrado, pues lo observan tanto en las escuelas como en las comunidades donde viven, aunque sean diversas las expresiones de estas formas de violencia.

En Slilmalila, las expresiones de violencia suelen ser más frecuentes con el uso de apodos, la humillación por razones étnicas y/o aspecto físico, mientras que en la comunidad de La Chata, pueden ser por razones económicas, el aspecto físico o por la orientación sexual, también, en San Francisco señalan que los aspectos físicos o la forma de vestir pueden ocasionar agresiones entre estudiantes.

La reflexión y acción comprometida de las comunidades

El proyecto cuenta con un equipo interdisciplinar en cada país y es asesorado por el investigador David Hernández, para quien este trabajo tiene como objetivo “hacer una investigación acción participativa en conjunto con las comunidades seleccionadas”.

La intención desde el inicio del proceso ha sido involucrar a las personas del equipo desde la etapa de documentación y del trabajo de campo con enfoque de la violencia de género. Además, se espera profundizar colectivamente en la temática y proponer caminos de soluciones.

Archivo CLADE

Las pioneras de las montañas son el enlace con las comunidades en Nicaragua, han sido un catalizador fundamental de la acción, que ha facilitado la apertura al tema, a las experiencias y a los hechos actuales. También se ha impulsado un proceso de reflexión comunitario, para el tratamiento y posibilidades de resolución, apostando de esta manera a la sostenibilidad del proyecto.

David Hernández subraya la relevancia del trabajo comunitario cuando señala que “no puede existir un proyecto sin comunidades, y es ahí donde se debe trabajar. La manera de impactar es trabajando con la comunidad directamente”.

Más que un proyecto, una apuesta por otras formas de vida

Actualmente la información disponible es abundante y se encuentra en la fase de procesamiento, de cara a traducirla en resultados que permitan trazar caminos de disminución de la violencia, la movilización sin riesgo de niñas y mujeres, así como masculinidades que puedan construir nuevas relaciones entre los géneros, si bien las expectativas son altas, David Hernández señala que el trabajo trasciende el propio proyecto, siendo raíz de un desafío mayor para generar impactos de largo alcance.

En la región cosechamos un proceso de reconocimiento y reflexiones sobre los derechos, los géneros y los derechos de las mujeres, lo que ha sido aprovechado por la iniciativa del proyecto para considerar las complejidades de los contextos en los que niños y niñas viven violencias, especialmente en las áreas rurales.

¿Difícil? ¿Fácil? ¿Cómo se llega a las comunidades?

Para el especialista una de las claves, ha sido la horizontalidad del proyecto y la receptividad que ha tenido en Nicaragua, a pesar de los obstáculos o retos que experimentan el equipo regional, nacional y de las comunidades para crear sinergia y entendimiento.

La interacción permanente entre las comunidades, las instituciones y organizaciones que realizan acompañamiento en los territorios ha sido significativa. Cuando las comunidades necesitan apoyo ahora, encaminan las demandas hacia las instituciones correspondientes. La premisa del proyecto se ha fundamentado en que la acción social pasa por el desarrollo comunitario y desde ahí se incide en las prácticas de violencia.

Las propuestas se basan inicialmente en la documentación oficial que brindan los Estados, de donde se realizan diagnósticos, reconociendo que con frecuencia se desconocen las complejidades de las comunidades en su propio territorio. 

La apuesta metodológica del equipo de este proyecto coincide en que el corazón de cada proyecto y su éxito se basan en el desarrollo de las comunidades, resultando un desafío constante su adecuación contextualizada.


Pixabay

Violencias de género en escuelas rurales es tema de formación en Haití, Honduras y Nicaragua

25 de octubre de 2022

Acercarnos a las violencias de género y, particularmente, la violencia sexual en escuelas rurales es una tarea que requiere la comprensión y análisis desde diversos enfoques para acordar construcción de marcos comunes, que nos permitan a su vez, construir comunidades de prevención en contextos de profundas desigualdades.

En ese sentido, en el marco del proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales”, se ha desarrollado un nuevo ciclo de formación de equipos con talleres virtuales entre junio y julio de 2022, sobre temas comunes priorizados, como roles y estereotipos de género; castigo y prácticas nocivas hacia niñas, niños y adolescentes (NNA); embarazo en niñas y adolescentes; violencia sexual; y bullying desde el enfoque de género. Los encuentros forman parte del compromiso de creación y fortalecimiento permanentes de comunidades de aprendizajes, de modo a fortalecer el trabajo de investigación sobre violencias de género en los territorios. 

Las formaciones contaron con personas expertas en cada temática y partieron del principio que el sistema de género es normativo y socialmente construido. Por ello, las personas internalizan roles de género que se apropian de diversas feminidades o masculinidades, las que vienen permeadas por enfoques hegemónicos y autoritarios. Los encuentros buscaron reflexionar acerca de  las relaciones de poder, la dominación, el adultocentrismo y el sistema sexo-género como conceptos claves para entender la complejidad de las violencias en los contextos educativos. 

Escuelas públicas: espacio de aprendizaje para la desconstrucción de las violencias

“En las zonas rurales, las desigualdades de acceso a recursos, educación, salud y tecnologías son muy marcadas en comparación a las zonas urbanas” señala el informe de recopilación de ponencias de expertas y expertos sobre las violencias de género en el espacio escolar. Los roles y estereotipos se mantienen y defienden profundamente, por lo que se dificulta aún más su transformación. Todo ello afecta en los proyectos de vida de las infancias, adolescencias y juventudes. 

El informe señala que “los espacios educativos, como la escuela, están llamadas a reconsiderar su rol de socialización y contención para superar las diferentes formas de violencia que se producen en su interior, así como en los entornos familiares y comunitarios”, en tal sentido sugiere diseñar estrategias de prevención que encaminan aprendizajes desde la empatía, las sensibilidades y corresponsabilidades permitirá ampliar el cuidado, autocuidado y cuidado mutuo indispensables en las comunidades educativas.

Sobre en proyecto

El proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales” será implementado entre 2021 y 2023 en Nicaragua, Honduras y Haití. Busca generar y divulgar datos empíricos y estrategias que puedan orientar el tratamiento y la prevención de la violencia de género en los espacios educativos, contribuyendo al desarrollo y a la difusión de materiales, prácticas y políticas públicas que abordan este tema.

La iniciativa es coordinada por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), en alianza con Alternatives (Canadá) y en los países con Foro Dakar Honduras, Reagrupación para Todas y Todos de Haití y la Coalición Nicaragüense por la Educación.

Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.


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Educación en Voz Alta: cinco países fortalecen el derecho humano a la educación

30 de septiembre de 2022

Creación de un grupo de trabajo para el fortalecimiento de políticas institucionales de género; definición de alianzas para la promoción de una educación bilingüe; sensibilización de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y el órgano legislativo nacional para incidir en la priorización de la financiación del derecho humano a la educación; construcción de colectivos en defensa del derecho humano a la educación y la incidencia política internacional – a través de la elaboración de un informe-luz presentado durante el Foro Político de Alto Nivel en Nueva York fueron algunas de las acciones que la CLADE y sus miembros de Bolivia, Honduras, Haití, El Salvador y Nicaragua han desarrollado para fortalecer el derecho humano a la educación en América Latina y el Caribe. 

La estrategia es parte de la iniciativa de Educación en Voz Alta (EVA), cuyo objetivo es abrir compartir procesos y acciones – entre ellas el diálogo e intercambio, para avanzar en el área.

CLADE: Intercambio en los escenarios políticos y de formación 

En el marco de Educación en Voz Alta (EVA), la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) ha creado el Grupo de Trabajo (GT) de género, espacio que ha movilizado varios integrantes de la red y a su vez miembros de miembros de los foros nacionales y redes. Este interés ha fortalecido la perspectiva de género, así como acciones que permiten generar un intercambio de experiencias y avanzar hacia una política institucional de la red que será compartida en la Asamblea Regional. 

CLADE promueve a través del GT de Comunicación la participación de las coaliciones para aumentar la visibilidad e incidencia de las acciones en el marco de la iniciativa Educación en Voz Alta (EVA). CLADE también impulsa la profundización de la participación de jóvenes que se suman a diversas iniciativas nacionales, regionales y globales. 

El posicionamiento de CLADE en la Conferencia Mundial de UNESCO sobre Educación Superior (mayo del 2022 en Barcelona) permitió profundizar el debate entre las coaliciones. Para ello se involucró en la campaña #La Educación Superior no es una mercancía donde comparte trabajo conjunto a Internacional de la Educación América Latina (IEAL), Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE) entre y otros actores. Asimismo se ha participado activamente en escenarios internacionales como la Conferencia de CLACSO en México y la Cumbre de Transformando la Educación.

Igualmente CLADE procura compartir un laboratorio que pueda concertar un plan de formación, un mapeo y permita la actualización del contexto de fondos y proyectos. 

 

Bolivia: Incidencia e Investigación desde la participación comunitaria

La Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación (CBDE) ha impulsado alianzas estratégicas para fortalecer las acciones del proyecto Educación en Voz Alta (EVA) trabajando con énfasis la educación bilingüe. Por ello ha priorizado un estudio diagnóstico que permita valorar la apropiación de los espacios de participación social comunitaria.

En Bolivia se han acompañado procesos de incidencia y consultas nacionales como la Conferencia Internacional de Educación de Adultos (CONFINTEA VII) y la Cumbre de Educación Transformadora (TES), y en espacios regionales de la CLADE como el GT de género. 

La proyección del trabajo se orienta a mediano plazo en la articulación del trabajo socioeducativo en Educación Sexual Integral (ESI) con la iniciativa KIX, desarrollando un estudio sobre educación y violencia en contextos escolares. 

Para impulsar las Organizaciones de la Sociedad Civil se han diseñado planes de incidencia sobre educación inclusiva con participación de personas con discapacidad, primera infancia y otros temas que se suman al trabajo del bachillerato técnico-humanístico. 

 

Honduras: acciones por el financiamiento educativo

El Foro Dakar Honduras fundamenta sus acciones desde la sensibilización de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y el órgano legislativo nacional para incidir en la priorización de la financiación del derecho humano a la educación. Por ello han generado mesas de diálogo con diputados y diputadas, Ministerio de Educación y redes comunitarias de sociedad civil a fin de exigir un aumento de la financiación para la educación. 

El Foro desarrolló la iniciativa de pronunciamiento y entrega de una comunicación al Ministerio de Educación en el mes de febrero donde se exigían garantías al derecho humano a la educación, especialmente en lo correspondiente a una financiación adecuada. 

 

Haití: campaña por la educación pública

La Reagrupación Educación para Todas y Todos de Haití (REPT) acompaña el proceso en seis municipios a nivel nacional, enfocando su intervención en la construcción de colectivos en defensa del derecho humano a la educación. En todos los municipios se han realizado diversas iniciativas que profundizan los procesos de concientización y sensibilización ante la vulneración del derecho humano a la educación, para ello ha impulsado una campaña comunicativa con spots radiales.

La primera reunión del Grupo Local de Educación (GLE) de Haití apoyado por REPT contó con la presencia de representantes del Ministerio de Educación y debatió sobre del Plan Decenal de Educación, señalando la importancia de la educación en género y la financiación adecuada de la educación. Se estima que la participación en el GLE hará énfasis en la educación pública y en la iniciativa del proyecto de libros únicos en educación básica en créole. 

 

El Salvador: incidencia en escenario internacional

La Red Salvadoreña por el Derecho a la Educación (RESALDE) participa en el Grupo Local de Educación (GLE) El Salvador, aportando su mirada en las propuestas de subvención de fondos presentado ante la Alianza Mundial por la Educación (AME). 

La RESALDE y CLADE elaboraron un informe-luz presentado durante el Foro Político de Alto Nivel en Nueva York, para lo cual se ha involucrado en los Grupos Mayores y otros Stakeholders para incidir en la presentación oficial del informe voluntario nacional sobre la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en El Salvador. 

Actualmente la RESALDE articula con la cancillería de El Salvador en Estados Unidos, así como un diálogo fluido con representaciones del Ministerio de Educación. 

Como parte de la política institucional, la RESALDE se activa en los Grupos de Trabajo de la CLADE, especialmente en el de género. Se prevé a mediano plazo fortalecer el trabajo de juventudes para lo cual se hará un diagnóstico organizativo que diseñe las alianzas pertinentes con actores estudiantiles y juveniles.

 

Nicaragua: se complejiza escenario sociopolítico

El Foro Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua (FEDH-IPN) ha sido afectado por la suspensión de personería jurídica por parte del gobierno nacional, junto a 1.166 organizaciones que también han sido canceladas en Nicaragua y de las cuales 998 fueron entre enero y julio de 2022. En el contexto sociopolítico esto dificulta la continuidad de trabajo social y comunitario de diversas organizaciones académicas, religiosas, internacionales, agencias de cooperación, culturales entre otras.


Podcast: Educación ¿qué onda?

15 de agosto de 2022

Equidad, inclusión, financiamiento, digitalización, juventudes, género, alfabetización, migración, privatización son algunos de los temas y banderas que estudiantes, docentes y activistas que trabajan en la promoción de la garantía del derecho a la educación en América Latina y el Caribe para dar voz a las personas, activistas y luchas cotidianas en la región, la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) lanza su Podcast, Educación ¿qué onda?

Con 22 minutos, el primer episodio destaca el tema sobre Género y Educación, en consonancia con la Campaña #EducaciónEnEmergencias que se realiza este 2022 en todo el mundo y que a nivel regional tuvo la equidad de género como uno de sus destaques.

Desde diferentes puntos de vista, el episodio llama la atención sobre la presión del sector conservador para limitar acciones que promuevan la educación sexual integral y señala la importancia de iniciativas educativas desarrolladas en las escuelas de intercambio de conocimiento y el involucramiento en la prevención de la violencia basada en género, además de destacar organizaciones e iniciativas que son referencias en el tema de género.

Este primer episodio cuenta con la participación de Carmen Bautista, profesora de Fe y Alegría en Chiclayo, Caroll Camarena, INPARRES, organizaciones que integran la Campaña Peruana por el Derecho a la Educación; Erlen María Mendoza, coordinadora del Observatorio del Foro de Educación de Nicaragua; Guadalupe Ramos, CLADEM; Diana María Ocampo (Colombia) y María Elena Reynoso (Guatemala) de REPEM LAC.

Escucha el podcast completo:

Notas en la Pizarra

Perú y Nicaragua son los países destacados en esta sección informativa. El primero ha sufrido ataques del sector conservador que intenta impedir que haya una educación sexual integral; y el segundo cuenta una iniciativa que busca desarrollar acciones para prevenir la violencia basada en género en las escuelas rurales.

Ecos y Voces

Guadalupe Ramos, integrante del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), organización que cumple 35 años de incidencia política en cuestiones de género, fue la entrevistada en esta sección de opinión. En su participación destaca el rol fundamental de la educación en la equidad de género.


Tejido en Red

En la sección que destaca el trabajo de la red CLADE, se presenta la actuación de la Red de Educación Popular Entre Mujeres de Latinoamérica y el Caribe conocida como REPEM LAC, en las voces de dos de sus integrantes Diana María Ocampo (Colombia) y María Elena Reynoso (Guatemala).

Créditos:

Canción: AnónimA Arte y Comunicación

Apoyo musical: Hysteria Revelando. Canción sin miedo, Colombia. Original de Vivir Quintana. Adaptación letra: Natalia Rojas. Arreglo y dirección musical: Brina Quoya. https://www.youtube.com/watch?v=dTzx6gV5LdQ

Ilustración: Renata Dorea

Entrevistas: María Cianci Bastidas, Thais Iervolino

Producción General: Nelsy Lizarazo, Thais Iervolino, Carolina Osorio y María Cianci Bastidas

 


Foto: Thais Iervolino

Construcción colectiva de aprendizajes: estrategia fundamental para fortalecer la igualdad y prevenir la violencia de género

20 de julio de 2022
De la izquierda para la derecha: Giovanna Modé, Ariadna Reyes, ambas de la CLADE, y Arlen Mendoza, investigadora de Nicaragua, durante taller en Panamá. Foto: Thais Iervolino.

La construcción colectiva de aprendizajes ha sido el camino trazado por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) en alianza con Alternatives para desarrollar el proyecto “Estrategias para prevenir  la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales”. Lanzado en 2021, el proyecto tiene el objetivo de contribuir al fortalecimiento de la igualdad de género y a la prevención y superación de la violencia de género en las escuelas rurales de Honduras, Nicaragua y Haití. 

Para ello, los equipos regionales de los tres países, formados por coordinadores e investigadores del proyecto, coordinados por el equipo CLADE y Alternatives estuvieron reunidos durante cuatro días, entre el 28 y el 31 de marzo de este año, en la ciudad de Panamá,  para profundizar discusiones, criterios y acciones para el éxito del proyecto, trazando en conjunto la metodología basada en herramientas de abordaje y técnicas de investigación, acción participativa y nociones de partida que contribuyen a una lectura crítica de las violencias de género.  

Reflexión e intercambio de las experiencias vividas en cada país durante la fase exploratoria de investigación; análisis de las buenas prácticas e investigación acción participativa, transversalizando el enfoque de género;  definición de una ruta común de estrategias, técnicas y herramientas de  investigación acción participativa con niños, niñas y adolescentes y madres, padres y/o adultos  responsables del cuidado y protección; además de la formulación de una hoja de ruta para la segunda fase de la investigación, que se realiza a lo largo de 2022, fueron algunas de las actividades presentes en el taller durante los cuatro encuentros.

 

Comunidad de aprendizajes 
Representantes de la CLADE, Alternatives y de organizaciones de Nicaragua, Honduras y Haití durante el taller en Panamá. Foto: Thais Iervolino

El proyecto parte de la consolidación de la comunidad de aprendizaje para prevenir las violencias de género, permitiendo que se valoren algunas de las características y contenidos promovidos por las experiencias en los países alineadas en su propia clave interpretativa:

  1. El proyecto comparte como horizonte de acción, la contribución para superar las  desigualdades y fomentar la cohesión social a través de la producción de conocimientos y/o  identificación de contenidos prácticos que generan violencias de género en las escuelas  rurales.
  2. Este conocimiento identificado, recolectado, documentado y organizado, representa y es el  resultado del más alto proceso de investigación y acción participativa con las comunidades  locales. Contiene la interpretación de las situaciones y condiciones que definen las experiencias de violencias de género en las escuelas rurales y las propuestas de  transformación desde una lectura crítica.
  3. Supone que todas y todos, ocupamos el mismo lugar en la apuesta de ser comunidad de aprendizajes.
  4. Es una apuesta de investigación comunicativa crítica como médula de la investigación acción participativa. Se trata del conocimiento como resultado del diálogo que incluye las voces silenciadas y que trabaja, directa y concretamente, en la gestión de los factores y elementos de exclusión de estas voces y sus experiencias.
  5. Al ser un proyecto que enfoca su acción en la prevención de las violencias de género en las  escuelas rurales reconoce dos desigualdades de partida: el contexto de lo rural; las discriminaciones que afectan particularmente la vida de las niñas y las adolescentes por el hecho de ser mujeres y a todas las personas en su orientación sexual e identidad de género.
  6. El diálogo y la escucha atenta, plural y horizontal definen al proceso y permiten ampliar la comunidad de aprendizajes para escalar hacia la definición de acciones concretas tanto en las escuelas y comunidades que son parte del proceso, como en las instituciones del Estado, a nivel local, subregional, regional o nacional obligadas al respeto, protección y promoción del derecho humano a la educación libre de violencias.
  7. Reconoce, enlaza y define sus estrategias, a partir de la participación de las comunidades educativas y sus múltiples colectivos. Quienes organizan los procesos de interpretación y acción son una comunidad de aprendizaje porque integran estos elementos y se reconocen a sí mismos como parte de una comunidad dialógica, co-creadores de una lectura crítica de la realidad que busca como horizonte de comprensión la promoción del derecho humano de niñas, niños y adolescentes a la educación libre de violencias.

Proceso formativo y próximos pasos

Después de realizados los cuatro encuentros en Panamá, se realizaron, también, en el primer semestre de 2022, talleres de formación con expertos de diversos países de América Latina y El Caribe y una experiencia exploratoria en los tres países liderada por grupos de investigación nacional con enfoque en cinco temas prioritarios a ser abordados en las comunidades educativas rurales:  estereotipos y roles de género; embarazo en niñas y adolescentes; prácticas nocivas hacia niñas, niños y adolescentes; violencia sexual y bullying. 

Según la coordinación del proyecto, terminada la etapa formativa, en este segundo semestre, los responsables por la iniciativa en cada país van a desarrollar la aplicación de encuestas de percepción sobre violencia basada en género en las escuelas de los tres territorios a través de un acompañamiento muy de cerca en terreno.

 

Sobre en proyecto

Será implementado de 2021 a 2023 en Nicaragua, Honduras y Haití, el proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales” busca generar y divulgar datos empíricos y estrategias que puedan orientar el tratamiento y la prevención de la violencia de género en los espacios educativos, contribuyendo al desarrollo y a la difusión de materiales, prácticas y políticas públicas que abordan este tema.

La iniciativa es coordinada por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), en alianza con Alternatives (Canadá) y en los países con Foro Dakar Honduras, Reagrupación para Todas y Todos de Haití y el Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua.

Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.


foto en negro y blanco de una niña escribiendo. Ella está de perfil
Foto: Foro de Educación y Desarrollo Humano Fedh-Ipn

CLADE rechaza la cancelación del Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua y también la de otras 24 organizaciones más del país

4 de mayo de 2022

“Repudiamos la reciente solicitud de cancelación arbitraria de la personería jurídica de al menos 25 organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la promoción de actividades para garantizar derechos humanos como el de la educación, entre otros, por parte del gobierno de Nicaragua y su Asamblea Nacional. Rechazamos, de manera particular, la cancelación del Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua – FEDH-IPN, miembro histórico de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación y de cuyo trabajo comprometido por el derecho humano a la educación hemos sido testigos y acompañantes”, afirma la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) en nota publicada hoy (4/5) y firmada por varias organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales. 

Según la nota, la cancelación solicitada por el gobierno de Nicaragua y su Asamblea Nacional implica un ataque a los mecanismos sociales de defensa y promoción del derecho por parte de la ciudadanía en un contexto evidente de persecución política.

“Señalamos que estas acciones afectan directamente la integridad ciudadana y el ejercicio de la ciudadanía dejando a los habitantes de Nicaragua en indefensión y a merced de un Estado totalitario. Responsabilizamos al gobierno de Nicaragua por cualquier situación que vulnere la integridad física de los compañeros y compañeras a quienes se les ha violado el derecho a asociarse y a ejercer su ciudadanía”, afirma la CLADE en nota.

A continuación, lee el documento completo:

NOTA PÚBLICA

América Latina y el Caribe, 3 de mayo de 2022

La Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación en atención a los principios fundamentales de libertad de asociación, libertad de expresión, igualdad de trato, justicia, bien común y dignidad humana declara lo siguiente:

  1.       Repudiamos la reciente solicitud de cancelación arbitraria de la personería jurídica de al menos 25 organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la promoción de actividades para garantizar derechos humanos como el de la educación, entre otros, por parte del gobierno de Nicaragua y su Asamblea Nacional.
  2.       Rechazamos, de manera particular, la cancelación del Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua – FEDH-IPN, miembro histórico de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación y de cuyo trabajo comprometido por el derecho humano a la educación hemos sido testigos y acompañantes.
  3.       Denunciamos la precaria argumentación jurídica en la que se fundamenta la medida y la catalogamos como política y violadora de derechos; hacemos responsable de este atentado a la democracia a los Ortega- Murillo. Es un acto contra los principios elementales de los derechos humanos.
  4.       Implica además un ataque a los mecanismos sociales de defensa y promoción del derecho por parte de la ciudadanía en un contexto evidente de persecución política.
  5.       Señalamos que estas acciones afectan directamente la integridad ciudadana y el ejercicio de la ciudadanía dejando a los habitantes de Nicaragua en indefensión y a merced de un Estado totalitario.
  6.       Responsabilizamos al gobierno de Nicaragua por cualquier situación que vulnere la integridad física de los compañeros y compañeras a quienes se les ha violado el derecho a asociarse y a ejercer su ciudadanía.
  7.       Reivindicamos la importancia de la democracia para garantizar el respeto a los derechos humanos y la libre determinación de sus gobiernos por parte de la elección ciudadana.
  8.       Reconocemos en el pueblo nicaragüense su esfuerzo para buscar una salida pacífica y llamamos a la cooperación de las organizaciones de la sociedad civil de nuestra región a que apoyen a las recién debilitadas jurídicamente ONG’s nicaragüenses.
  9.       Llamamos a los operadores del derecho internacional a que identifiquen mecanismos de apoyo a organizaciones sociales sin fines de lucro que trabajan por la reivindicación de los derechos humanos y que son perseguidos por los Estados.
  10.   La CLADE se ofrece para ayudar a buscar las salidas más conducentes que busquen restablecer estas condiciones propias del estado de derecho y que garanticen la integridad de los y las ciudadanas involucradas.

En solidaridad con nuestros compañeros y compañeras del FEDH-IPN, firmamos:

Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE)
Agenda Ciudadana por la Educación de Costa Rica
Alternatives
Asociación Latinoamericana de Educación y Comunicación Popular (ALER)
Campaña Argentina por el Derecho a la Educación
Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación
Campaña Brasileña por el Derecho a la Educación
Campaña Peruana por el Derecho a la Educación
Campaña por el Derecho a la Educación de México
Centro Cultural Poveda – República Dominicana
Centro Internacional de Investigación Otras Voces en Educación

Coalición Colombiana por el Derecho a la Educación
Contrato Social por la Educación en el Ecuador
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales – FLACSO – República Dominicana
Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas (FGER)

Federación Internacional Fe y Alegría
Federación Internacional Fe y Alegría – República Dominicana

Foro Dakar Honduras
Foro Socioeducativo
Foro Venezolano por el Derecho a la Educación
Fundación Sur Futuro – República Dominicana
Instituto Superior de Estudios Educativos Pedro Poveda – República Dominicana
Marcha Global contra el Trabajo Infantil – Sudamérica
Misión Educativa Lasallista – República Dominicana
Organización Mundial de Educación Preescolar – Región América Latina (OMEP-Latinoamérica)
Pressenza
Radio Seybo – República Dominicana
Reagrupación Educación para Todos y Todas (REPT) Haití
Red de Comunicadoras Indígenas de Guatemala
Red de Educación de Personas Jóvenes y Adultas en Colombia
Red de Educación Popular entre Mujeres de AL y el Caribe (REPEM)
Red Estrado Nodo Colombia
Red Global/Glocal por la Calidad Educativa
Red por el Derecho a la Educación de Paraguay
Red Sin Fronteras
Unión de Emisoras Católicas de República Dominicana (UDECA)
Word Vision – República Dominicana

 


Foto: Proyecto Lechuza/Alexander Reyes Guevara

Nicaragua: Conceptos que debes conocer sobre género y violencia de género

3 de marzo de 2022

En el marco de su participación en el proyecto regional “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales”, el Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua (FEDH-IPN) ha impulsado la iniciativa “Conceptos que debes conocer”.

El objetivo fue informar a la audiencia de las redes sociales sobre temas como el género, violencia, violencia de género, u otros tipos de violencia, así como la violencia escolar y la discriminación. Esta iniciativa cuenta con conceptos básicos necesarios para saber diferenciar e identificar los tipos de violencia que se viven en la sociedad nicaragüense. A continuación, una recopilación sobre los contenidos que se han publicado en la red de Facebook del FEDH-IPN.

Una cultura de violencia- lo que Nicaragua debe erradicar

En Nicaragua, el concepto de género ha logrado tomar un lugar en la conciencia de las personas, pues en los últimos años se ha conversado sobre el tema. Sin embargo, se espera que la conciencia sobre la violencia de género también sea parte de las problemáticas a erradicar.

Inicialmente, para entender el concepto de género es necesario distinguirlo del concepto de sexo. La diferencia entre sexo y género radica en que el primero se concibe como un dato biológico y el segundo como una construcción social, cultural e histórica. El término sexo refiere a las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer, a sus características fisiológicas, genéticas, hormonales y anatómicas a partir de las cuales las personas son caracterizadas como hombres o mujeres.

Asimismo, puede aclararse que, según la CARTILLA: VIOLENCIA DE GÉNERO EN LAS ESCUELAS (CLADE, 2016), el término violencia de género se refiere a todo acto que se comete contra una persona o grupo de personas en razón de su género y que puede incluir actos que causen daño o sufrimiento físico, sexual o mental, amenazas de tales actos, coerción u otros tipos de privación de la libertad. Estos actos se expresan mediante conductas, actitudes, comportamientos y prácticas conscientes y aprendidas.

Por otra parte, de acuerdo a la misma publicación, no es lo mismo violencia de género que violencia hacia las mujeres. Pues se considera violencia hacia las mujeres todos aquellos actos dirigidos a mujeres que tengan o puedan tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada.

En Nicaragua, la violencia hacia las mujeres no ha sido visibilizada como se esperaría o debería, pues en 2019 el Observatorio Voces reportó 63 femicidios, mientras que la Policía reportó únicamente 12 casos.

Por consiguiente, existen diversas manifestaciones de violencia:

Violencia psicológica: Puede producirse en múltiples modalidades de agresiones intelectuales o morales y conductas verbales donde se produzca la desvalorización de la mujer u otros cuerpos feminizados, por el hecho de serlo. La violencia psicológica se puede producir en el ámbito familiar o fuera de él, en el ámbito social y laboral: Amenazas, insultos, acusaciones, control de las amistades, control del dinero, desprecio, intimidación, ridiculización, etc. Usualmente, es previa a la violencia física pero suele darse paralelamente con esta.
Violencia física: Se produce con cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer y otros cuerpos feminizados con posibilidad de daño producido por una persona con una relación emocional con la víctima, convivan o no juntos. Son ejemplo de este tipo de violencia los golpes, tirones de cabello, patadas, puñetazos, mordiscos, quemaduras, heridas con arma, privación del cuidado de médicos durante una enfermedad, privación de comida, “secuestro” en el hogar, expulsión violenta del hogar… Todas estas situaciones pueden derivar en homicidio.
Violencia contra las infancias: Cualquier forma de violencia ejercida sobre las infancias es injustificable. Entre ellas, es singularmente atroz la violencia que sufren quienes viven y crecen en un entorno familiar donde está presente la violencia de género. Esta forma de violencia afecta a las infancias de muchas formas. En primer lugar, condiciona su bienestar y su desarrollo. En segundo lugar, causa serios problemas de salud. En tercer lugar, los convierte en instrumento para ejercer dominio y violencia sobre la mujer.

De igual forma, existe otro tipo de violencia que se presenta en las escuelas, en los cursos extracurriculares u otros lugares, y no ha sido visibilizada lo suficiente, como para contrarrestar sus efectos en las víctimas.

Se trata de la violencia escolar: Según la Unesco, alrededor de 246 millones de niños, niñas y adolescentes sufren algún tipo de violencia escolar. Se considera violencia escolar todo comportamiento que conlleva agresión física, psicológica, verbal o amenazante dentro del entorno educativo. Este término conduce al siguiente:

La discriminación, en otro sentido, se efectúa al dañar los derechos de alguien simplemente por ser quien es o por creer en lo que cree. La discriminación es nociva y perpetúa la desigualdad, así como puede ser directa, indirecta o interseccional.

Finalmente, cada manifestación de violencia debe ser erradicada, pues la violencia no permite que las personas crezcan y se desarrollen plenamente en su entornos, por esta razón, las nuevas generaciones nicaragüenses deben conocer la importancia de luchar en contra de la discriminación y las diferentes formas de violencia que las mujeres, niñas, niños y adolescentes sufren día a día.

Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.


Foto: Carolina Valenzuela

Nicaragua: Las mujeres no son libres, las mujeres no están seguras

22 de diciembre de 2021

Para hablar sobre la violencia basada en género en Nicaragua, se debe reconocer que los nicaragüenses se encuentran en una sociedad patriarcal. Desde que las personas nacen se les asignan roles en dependencia de su sexo biológico, como consecuencia, las mujeres y niñas están creciendo en un sistema que dicta lo que deberán hacer el resto de sus vidas.

Es importante señalar que la violencia basada en género está sustentada por el sistema patriarcal en el que dominan los hombres sobre las mujeres, la mayoría de las veces, las mujeres sufren violencia a raíz de su cuerpo y la concepción de los hombres sobre él.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 736 millones de mujeres (una de cada tres), son víctimas de violencia física o sexual realizada por un compañero íntimo o agresiones sexuales perpetradas por otras personas, unas cifras que se han mantenido estables a lo largo del decenio más reciente.

También, para ONU mujeres, la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos en el mundo y se producen muchos casos cada día en todos los rincones del planeta, y Nicaragua no es la expepción.

Así se manifiesta la violencia basada en género

“¿Ya tenes novia en la escuelita?”, todas las personas en Nicaragua ya han escuchado esta expresión que le dicen a los niños. Desde que son infantes se crían a los niños con la idea de que deben ser coquetos, que deben decirles ¨piropos¨ a las niñas y mujeres en la calle, pero no se les dice que en realidad eso es acoso y violencia normalizada porque invaden el espacio y la privacidad de las niñas y mujeres.

De igual forma, es violencia de género cuando a las niñas solo se les permite jugar con muñecas y jugar a ¨la cocinita¨, usar faldas y ser sumisas, porque eso es lo que la sociedad ha construido desde hace mucho tiempo. Es violencia también, que a los niños no se les permita llorar en público porque ¨los verdaderos hombres no lloran¨, porque los hombres son fuertes y deben dedicarse a trabajar para el hogar, no pueden ser sensibles porque no es parte de su naturaleza… criar a los niños con estas ideas, es violencia.

La violencia basada en género también se manifiesta con acoso callejero, con micromachismos,  y en palabras de la activista Integrante de la red de mujeres contra la violencia, Evelyn Flores, estos comportamientos y conductas no deben celebrarse porque son expresiones de violencia determinadas por las relaciones de poder de los hombres hacia las mujeres, que se producen como:

  • Violencia física
  • Violencia psicológica
  • Violencia sexual
  • Violencia económica
  • Violencia emocional

Una de las expresiones más graves de violencia, es la conducta normalizada de hombres adultos que buscan una relación amorosa con adolescentes y jóvenes, quienes son vulnerables a ceder por algún tipo de amenaza y violencia ejercida por el adulto que goza de poder y por ello abusa del mismo. Las niñas, adolescentes y jóvenes deben ser protegidas de este tipo de abusadores.

Quiénes ejercen violencia

Generalmente, son los hombres quienes ejercen violencia hacia las mujeres, no necesariamente se puede ver en una pareja, la violencia basada en género sucede independientemente de si existe o no un vínculo entre el victimario y la víctima. La violencia también está presente en sitios de trabajo, en las calles, en las iglesias, en la familia, en las escuelas y universidades.

Qué ha cambiado en los últimos años

Gracias a los esfuerzos de las mujeres feministas, con el pasar de los años, las mujeres se han empoderado y muchas cosas del pasado han cambiado, antes los hombres eran los dueños de tierras en las zonas rurales, ahora hay mujeres productoras y dueñas de sus tierras, antes era muy común que los hombres fuesen los titulares de las casas y las herencias, ahora hay más mujeres siendo incluidas, hay más mujeres tomando responsabilidades y siendo parte de esta revolución que con el tiempo será una normalidad.

En busca de una sociedad justa

Para Flores, se debe luchar en contra de la violencia basada en género, pero para ello se necesita un trabajo armónico entre hombres y mujeres, no se trata de una competencia, si no de la construcción de una sociedad más justa y democrática, en la que los hombres y las mujeres puedan vivir en paz. Asimismo, en medida que hay democracia e institucionalidad se puede combatir la violencia de género de forma más efectiva, ya que, esto permite a las mujeres y niñas gozar de sus derechos.

Las organizaciones en Nicaragua aportan a la eliminación de la violencia de género

Gracias a la lucha feminista, hay muchas mujeres que gozan de su libertad, las organizaciones de sociedad civil y personas profesionales aportan a la eliminación de la violencia de género con sus conocimientos, sus acciones y actividades dirigidas a mujeres nicaragüenses. Con esto, se pretende compartir a la ciudadanía las herramientas para que gocen plenamente de sus derechos y no sufran de discriminación, exclusión, y en un futuro se logre erradicar el machismo. Para ello, se debe educar sobre derechos humanos y los hombres deben admitir que el sistema patriarcal les provee privilegios de los que deben desprenderse para ser parte de esta lucha en contra de la violencia. Las organizaciones en Nicaragua son fundamentales para generar opinión, conocimiento, y para ayudar a las comunidades más necesitadas.

¿En Nicaragua hay leyes que protejan a las mujeres?

La activista Flores comenta que, a pesar de las últimas reformas en la Constitución Política de Nicaragua, sí existen leyes que protegen a las mujeres, así como la ley 779. Sin embargo, entre el marco legal, los operadores de justicia y las instituciones estatales y acciones, existe una brecha significativa, pues en Nicaragua se está viviendo una coyuntura muy fuerte, porque existe una centralización de poder y poca seguridad para la ciudadanía y a la vez múltiples crisis, en las que los niños, niñas, adolescentes y mujeres son más afectadas debido a su nivel de vulnerabilidad. Según la abogada Flores, el marco legal relacionado a la protección y defensa de las mujeres no debe cambiarse, pero si se pudiese aplicar a como expresa la ley, sería lo ideal para brindar justicia a las víctimas.

Femicidios en Nicaragua

Al día de hoy, el número de víctimas de violencia supera las 66, y la cifra de femicidio en grado de frustración asciende las 100, las mujeres nicaragüenses han tenido que ser resilientes y luchar por sus vidas todos los días. No hay un espacio seguro en el que las mujeres se puedan desarrollar, por ello en conjunto se necesita erradicar la violencia de género. Y según afirma Flores, solo una parte de las mujeres logra denunciar la violencia que sufre. A pesar de las leyes no se protege la integridad y dignidad de las víctimas, y a nivel de ejemplo, la activista comenta que, cuando un profesor abusa de una estudiante,  la familia de la víctima tiene que presentar muchas pruebas para que se reconozca al profesor como abusador, en lugar de apoyar y proteger a la niña, y si se confirma que el maestro es abusador, como respuesta, únicamente cambian al abusador de escuela, lo que le permite cometer nuevamente esos delitos y queda impune. No hay justicia para las niñas, no hay protección para ellas.

¿Cuál es la ruta para acabar con esta problemática?

La educación, desde el enfoque de derechos humanos en la que se les enseñe a las personas que los hombre y mujeres tienen los mismos derechos y capacidades, se debe construir una educación formal e informal más sana, más humanista y facilitadora de un futuro más próspero en Nicaragua.

Los cambios culturales también son importantes, los hombres y mujeres deben tener control de su sexualidad, la responsabilidad del futuro como familia debe ser planificado por los hombres y mujeres, la carga no tiene que ser solo de la mujer. Los derechos sexuales y reproductivos deben ser parte de las nuevas formaciones.

Las víctimas son afectadas de por vida

Las víctimas de violencia no pueden desarrollarse de manera óptima, su vida corre peligro y en vista de la impunidad tienen secuelas que aumentan con el tiempo, sufren la violencia del victimario y la violencia estatal porque no tienen justicia. Si las víctimas no son atendidas pueden estar afectadas durante toda su vida.

Cuando sepas que una mujer ha sido víctima de violencia, intenta acercarte para ayudarla, escucharla y protegerla, si podes buscar ayuda psicológica, hazlo, no podemos dejarlas solas.

¿Vos cómo ayudarás a la eliminación de la violencia de género?


Foto: Proyecto Lechuza/Alexander Reyes Guevara

Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar: Necesitamos superar la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales

5 de noviembre de 2021

Los Estados miembros de la UNESCO designaron el primer jueves de noviembre de cada año como el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, el cual se celebró ayer, 4 de noviembre de 2021. Se busca reconocer así que la violencia en el entorno escolar, bajo todas sus formas, atenta contra los derechos de los niños, niñas y adolescentes, su salud y bienestar.

El bullying o acoso escolar es la forma de comportarse o dirigirse a otra persona, ya sea de forma verbal o física, que causa un daño temporal o permanente en la víctima. Consiste en un tipo de hostigamiento reiterativo de una o más personas hacia sus semejantes, en el cual la persona sufre de amenazas, intimidación, manipulación e inclusive agresiones físicas. Es un enemigo silencioso que se nutre de la soledad, la tristeza y el miedo.

De acuerdo con estudios realizados por UNICEF referenciados por el Observatorio de la Discriminación en Radio y TV, de Argentina, un alto porcentaje de los niños, niñas y adolescentes de todo el mundo sufre de acoso escolar en alguna oportunidad, por lo que se estima que uno de cada tres es víctima de este tipo de comportamiento. Quienes cometen estos actos de violencia y acoso en el entorno escolar son principalmente los propios compañeros y compañeras, pero en algunos casos también docentes y personal escolar.

La violencia de género, una de las formas de violencia presentes en los espacios educativos, se refiere a los actos dañinos dirigidos contra una persona o un grupo de personas en razón de su género. Tiene su origen en la desigualdad de género, el abuso de poder y la existencia de normas dañinas y patriarcales. El término se utiliza para subrayar el hecho de que las diferencias estructurales de poder basadas en el género colocan a las mujeres, las niñas y todas las personas con identidades de género y orientaciones sexuales diversas a los patrones heteronormativos, en situación de riesgo frente a múltiples formas de violencia y discriminación.

Según María Guadalupe Ramos Ponce, del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CADEM), la violencia contra las mujeres y las niñas se define como todo acto de violencia basado en el género que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o mental para la víctima, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada. “La violencia contra las mujeres y niñas abarca, con carácter no limitativo, la violencia física, sexual y psicológica que se produce en el seno de la familia o de la comunidad, así como la perpetrada o tolerada por el Estado”, explica.

Para responder a esta problemática, planteando formas de superarla, se impulsa el proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales”, iniciativa que se implementa entre 2021 y 2023 en Nicaragua, Honduras y Haití, bajo la coordinación de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), en alianza con Alternatives (Canadá) y en los países con Foro Dakar Honduras, Reagrupación para Todas y Todos de Haití y el Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua.

Con el enfoque de investigación acción participativa, el proyecto se propone desarrollar el conocimiento y la capacidad local para identificar y prevenir las múltiples expresiones de violencia y de violencia de género y para diseñar y adaptar las herramientas e instrumentos existentes, contribuyendo así para incorporar este tema en las prácticas locales y de las comunidades educativas, y también en los instrumentos de política nacional y regional. Todo el proceso contará con una estrategia comunicativa y educomunicativa que dará cuenta del mismo en cada una de sus etapas, como una forma de compartir aprendizajes con toda CLADE y con los aliados nacionales, regionales y globales.

>> Lee más sobre la iniciativa aquí.


Fase inicial: Entérate de algunos hallazgos preliminares del proceso de diagnóstico que se está desarrollando en los tres países, sobre la violencia escolar

1. En Nicaragua, la violencia escolar de género se vive desde agresiones, intimidaciones, exclusión y coacción, hostigamiento verbal y hasta robos. Además, el bullying ejercido por autoridades educativas va desde el menosprecio, la exclusión, las notas injustas, burlas e insinuaciones sexuales, mayormente por personal del género masculino.

2. En Honduras, se verifica que las violencias que sufren niñas y niños siguen creciendo en el país, particularmente por la presión de maras y pandillas, así como por el incremento en el número de niños/as (particularmente en varones) que consumen drogas tanto lícitas (alcohol, tabaco), como ilícitas (principalmente mariguana).

Otro fenómeno que se ha extendido en algunas regiones del país es el llamado prepago, modalidad de explotación sexual comercial de niños y niñas. Una exploración preliminar ha permitido identificar el surgimiento de violencias desde nuevos residentes, principalmente en el municipio de Ojojona, donde se han asentado pobladores provenientes de la capital, Tegucigalpa.

Por un lado, se observa una gran disponibilidad por parte de docentes, madres y padres de familia y diversos sectores, por la puesta en marcha de la temática del enfrentamiento a la violencia; por otro lado alguna incomodidad o temor de identificación de posibles casos de los cuales todos en la comunidad están enterados, pero que solo se quedan entre ellos.

Además, como resultado de la exploración preliminar, se considera que se encontrarán diversas expresiones de violencia, sin abordajes o con abordajes muy superficiales, que no contribuyen a su resolución, e incluso constituyen una especie de cortina para mantenerlas fuera de la mirada pública.

3. En Haití, el contexto actual es de muchas violencias de grupos armados en los entornos educativos. Recientemente invadieron un centro educativo en Puerto Príncipe, la capital, para matar y herir a un padre de familia y estudiantes. En este escenario, es imperativo proteger a la sociedad de la violencia y, con ella, los espacios y establecimientos escolares, asegurando que no haya violencia en las escuelas.

Los espacios escolares no son zonas de delincuencia y de guerra, y las autoridades y la sociedad son responsables de protegerlos de cualquier tipo de violencia.