Tecnologías digitales libres en los sistemas públicos educativos: una transformación posible

20 de junio de 2024

Este estudio, realizado entre octubre de 2023 y marzo de 2024 por la CLADE y por investigadores de la Red Latinoamericana y Africana de
Investigadores sobre la Privatización de la Educación (ReLAAPPe), con apoyo de Educación en Voz Alta y del Consorcio sobre la Privatización de la Educación y los Derechos Humanos (PEHRC), busca identificar elementos para analizar el uso de las tecnologías en la educación desde la perspectiva de los derechos humanos, según los marcos normativos internacionales del derecho humano a la educación.
El estudio pretende cuestionar los intereses de mercado de las prácticas dominantes impulsadas por grandes corporaciones, y explorar y analizar prácticas alternativas de uso de tecnologías digitales abiertas en sistemas públicos de educación en diversos continentes. El objetivo es determinar en qué medida cinco prácticas seleccionadas se alinean con los contenidos y principios del derecho humano a la educación, desafiando el dominio de las plataformas digitales y otros recursos tecnológicos corporativos en la educación.


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No habrá futuro sin educación climática y sin financiación adecuada para el desarrollo docente, afirmamos en el G20

29 de mayo de 2024

Andressa Pellanda

Coordinadora general de la Campaña Nacional por el Derecho a la Educación, politóloga, comunicadora, educadora popular y doctora en Ciencias por el Instituto de Relaciones Internacionales de la USP.

La Campaña Nacional por el Derecho a la Educación de Brasil representó a la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) y la Campaña Mundial por la Educación (CGE) frente al grupo global de participación de la sociedad civil (C20) en una reunión con el Grupo de Trabajo (GT) sobre Educación del G20 realizada entre el 20 y el 22 de mayo en Recife, Brasil. 

Ante un escenario que afirma que el mundo –y especialmente el Sur Global– necesitará 44 millones de docentes de primaria y secundaria para el 2030, según la UNESCO, la coordinadora de la Campaña Nacional por el Derecho a la Educación de Brasil, Andressa Pellanda, pronunció el discurso de apertura de la reunión con el GT G20 – que lleva por título “Derecho a la educación: transformando la educación desde una perspectiva del Sur Global”, en el que se defendió la acción colectiva a través de mecanismos multilaterales de gobernanza global para valorar a los profesionales de la educación. 

Algunos de los puntos principales del discurso fueron sobre la urgencia de: 

  • Ampliar el concepto de sujetos profesionales en educación y cultura, promoviendo mecanismos de gestión democrática y participación social en el debate sobre políticas públicas.
  • Valorar a todas las personas profesionales de la educación que trabajan en las instituciones educativas (formales y no formales), garantizando condiciones físicas de trabajo y de salud para las personas profesionales de la educación y la cultura, algo que es fundamental para promover un ambiente propicio para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Impulsar la coordinación internacional para la formación inicial y continua de los profesionales de la educación y la cultura (entre grados y posgrados: especializaciones, maestrías, doctorados y posdoctorados, etc.), destinando recursos humanos y financieros para la formación continua y los intercambios internacionales de docentes, responsables de la administración escolar para brindar educación de calidad acordes a sus respectivas necesidades.
  • Reconocer el potencial del arte, de las y los artistas para el desarrollo económico y social sostenible en todos los niveles.
  • Promover la justicia fiscal a nivel nacional e internacional y la participación activa en negociaciones globales, como el Convenio Fiscal de las Naciones Unidas, para garantizar los recursos necesarios.
  • Defender la democracia, el secularismo y los derechos humanos para el avance del derecho humano a la educación y la cultura.
  • Incorporar la justicia climática y la sostenibilidad en las políticas públicas a través de la educación ambiental, la infraestructura adaptativa y el aprendizaje basado en la naturaleza.
  • Traducir los esfuerzos en compromisos de políticas internas en los respectivos países y promover la cooperación para tales esfuerzos también en otros países del Sur Global.

Más de 2.000 personas delegadas, en representación de 60 países, participan en los Grupos de Compromiso oficiales del C20 Brasil 2024.

Sobre el G20 y C20

El G20, formado por 19 países más la Unión Europea y la Unión Africana, es el principal foro mundial de cooperación económica. Las reuniones del G20 tendrán lugar de diciembre de 2023 a noviembre de 2024 en Brasil, que ostenta la presidencia del grupo. 

C20 Brasil es el grupo formal de compromiso social dentro del G20, siendo una voz de la sociedad civil global para los países del grupo. Más de 2.000 personas delegadas, en representación de 60 países, participan en los Grupos de Compromiso oficiales del C20 Brasil 2024 que brindan una plataforma para que las organizaciones de todo el mundo expresen a los liderazgos mundiales prioridades como el desarrollo sostenible y la lucha contra las desigualdades.

El GT de Educación de este año cuenta con más de 500 organizaciones participando y construyendo los debates.

A continuación compartimos un artículo de opinión escrito por Andressa Pellanda y publicado originalmente en portugués en el medio digital Midia Ninja

La relación entre las escuelas y sus comunidades es un tema relevante no sólo en términos de garantizar políticas públicas efectivas para la educación o fortalecer la gestión democrática, sino también particularmente en el caso del G20, para ejercer una reflexión sobre cómo el Territorio necesita orientar las políticas internacionales.

Conocida por los brasileños, la situación se da en varios lugares del mundo: hay escasez de docentes. Esto ha sido reiteradamente planteado por los miembros participantes del G20 en su segunda reunión, bajo presidencia de Brasil, que tuvo lugar esta semana, entre el 20 y 22 de mayo, en Brasilia (DF).

Como cofacilitador del Grupo de Trabajo sobre Educación y Cultura del C20 –un grupo formal de participación de la sociedad civil en el G20– participé activamente en los debates, en los que pudimos, por primera vez, contribuir formalmente a la discusión, representando a la sociedad civil. Este hecho inédito de participación social en el G20, hay que reconocerlo, surge de la iniciativa de la presidencia brasileña de este año, de una mayor participación de la sociedad civil en las agendas, un gran paso en un espacio tan cerrado, que necesita ser profundizado y mantenido.

Este año se realizarán tres encuentros temáticos sobre educación: el primero, sobre la formación continua de profesionales de la educación, enfocado especialmente a los intercambios internacionales; el segundo, en julio, en Río de Janeiro (RJ), dedicado a debatir  sobre educación y tecnología, desde la perspectiva de los recursos educativos abiertos; y el tercero, en octubre, en Fortaleza (CE), enfocado en fortalecer las relaciones entre las escuelas y las comunidades.

Cabe mencionar que la elección de las ubicaciones no es aleatoria: Brasilia, capital de Brasil; Río de Janeiro, capital del G20 Brasil; Fortaleza, capital del Estado de origen del ministro de educación, sede de la reunión interministerial de alto nivel sobre educación del G20, además de la reunión temática. También será allí, a continuación, donde tendrá lugar uno de los mayores eventos educativos globales, el Global Education Meeting, una reunión de los países miembros de la ONU para monitorear la educación en el mundo. Nosotros también estaremos allí y traeré más detalles aquí.

Aun así, la elección de los temas tampoco es casual. No participamos en este proceso de decisión, que tiene una propuesta inicial del país anfitrión, en este caso Brasil, pero algunos elementos son importantes de observar. En primer lugar, el foco en la internacionalización de la formación docente: se sabe que Brasil está interesado en estos procesos de intercambio internacional de pregrado y posgrado, pero no es un tema urgente y crucial para el mundo de los profesionales de la educación como el problema de la falta de apreciación y, de ahí la falta de docentes. Está claro que éste era un tema del que no se podía desviar la atención y terminó ocupando gran parte de las discusiones de esta reunión en Brasilia, que analizaremos con mayor profundidad a continuación.

En segundo lugar, el tema de los recursos educativos abiertos fue una agradable sorpresa en un mundo cada vez más conectado y dominado por corporaciones globales de tecnología, Internet y plataformas digitales, las llamadas Big Techs. El informe GEM 2023 de la UNESCO plantea desafíos para los cuales el uso apropiado de la tecnología puede ofrecer soluciones (acceso, equidad e inclusión; calidad; avance tecnológico; gestión de sistemas), reconociendo que muchas de las soluciones propuestas también pueden ser perjudiciales, incluidas aquellas en las que existe un predominio de recursos comerciales que poco o nada hacen para abordar cuestiones de protección de datos, asegurando la inclusión y autonomía en el proceso de enseñanza-aprendizaje, entre otros temas cruciales para el debate sobre derechos humanos, educación e incluso soberanía de datos –que se minimiza a través de los Recursos Educativos Abiertos (REA). El informe también explora tres condiciones sistémicas (acceso a la tecnología, regulación de la gobernanza y preparación de los y las docentes) que deben cumplirse para que cualquier tecnología en la educación alcance su máxima capacidad. Será un debate muy interesante para ver cómo el camino público y abierto es posible, viable y tiene mucho potencial.

Finalmente, la relación entre las escuelas y sus comunidades es un tema relevante no sólo en términos de garantizar políticas públicas efectivas para la educación o fortalecer la gestión democrática, sino también particularmente en el caso del G20, para ejercer una reflexión sobre cómo el Territorio necesita orientar las políticas internacionales. decisiones que, a su vez, necesitan ser traducidas y contextualizadas cuando llegan a los territorios. Realmente espero (del verbo esperar, no esperar algo) que este debate se plantee en esa ocasión.

Según la UNESCO, el mundo –y especialmente el Sur Global– necesita 44 millones de docentes de escuela primaria y secundaria para 2030.

El debate sobre los profesionales de la educación en el G20

En Brasil, al menos el 58% de las y los estudiantes de pregrado abandonaron la universidad antes de recibir su diploma, según el Censo de Educación Superior de 2022. Hay una enorme cantidad de casos de ausencia por problemas de salud física y mental, falta de competencias efectivas y precariedad temporal. contratación. No es nada nuevo para nadie y, mucho menos, exclusivo de Brasil. En la reunión, otros países mencionaron la falta de docentes, tanto en el norte como en el sur global.

Según la UNESCO, el mundo –y especialmente el Sur Global– necesita 44 millones de docentes de escuela primaria y secundaria para 2030. Esto incluye la demanda de siete de cada diez docentes en el nivel secundario (escuela secundaria) y la necesidad de reemplazar a más de la mitad de ellos. Las y los docentes que abandonan la profesión. Según el informe global sobre el tema publicado por la organización, la necesidad urgente de los profesionales de la educación es diversificar, valorar y brindar dignidad, con foco en las condiciones de trabajo y la equidad.

Esta tragedia educativa tiene razones bien conocidas: salarios indignos, condiciones laborales inadecuadas, rutinas agotadoras, insuficiente acceso y calidad en la formación inicial y continua, entre otras. Estas son señales urgentes de que una transformación radical de la educación –que debe ser coherente con el derecho a la educación– debe implicar la plena valoración de la carrera docente. Esto es lo que destaqué en un discurso en la reunión de los grupos de trabajo (GT) sobre Educación del C20 y del G20, este lunes (20/05), en Brasilia. 

Sabemos que los educadores y las educadoras son catalizadores del cambio transformador en las escuelas. Dado que la mayoría de los estudiantes del mundo se concentran en el Sur Global, las y los docentes ejercen una influencia significativa más allá de los confines del aula, dando forma a los valores y aspiraciones de los futuros ciudadanos en sus territorios.

Para que esta transformación no se quede en palabras en el aire, la cooperación internacional debe suplantar el mero intercambio de conocimientos y buenas prácticas. Sólo así se podrá avanzar con urgencia en la valorización y en las condiciones salariales. La Internacional de la Educación, organización que reúne a sindicatos nacionales de profesionales de la educación de cientos de países, también puso sobre la mesa esta cuestión: no podemos abordar sólo los intercambios de docentes entre países, si se encuentran en una situación laboral tan precaria y carentes de desarrollo y carrera.

En la reunión pregunté qué profesores harían el intercambio si un punto crucial es la falta de profesores (!) Y apoyé la propuesta de un compromiso público de los países del G20, además de acuerdos de cooperación entre países para el intercambio de docentes, pero también para abordar la falta de profesionales de la educación, con reconocimiento y verdadero reconocimiento, con equiparación de salarios y condiciones garantizadas de trabajo digno. Una forma de que esto se materialice es lo acordado en términos de garantizar el financiamiento de la educación a través de la justicia fiscal, en la Cumbre Transformando la Educación de 2022, cuando los países miembros de la ONU se reunieron para actualizar los compromisos del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, referido al derecho humano a la educación.

Debemos centralizar la gobernanza global de la educación y la cultura a través de mecanismos multilaterales, asegurando la participación activa de los gobiernos y de la sociedad civil organizada y verdaderamente representativa.

Contexto global marcado por múltiples crisis

Está claro que también es necesario mirar el contexto global al que nos enfrentamos, de múltiples crisis superpuestas, tanto a nivel económico, uno de los principales focos de debate en el G20, como a nivel de conflictos internacionales. y desastres ambientales vinculados al cambio climático. Estos fueron puntos que también planteamos, trayendo propuestas con la educación como parte de la solución.

Debemos centralizar la gobernanza global de la educación y la cultura a través de mecanismos multilaterales, asegurando la participación activa de los gobiernos y de la sociedad civil organizada y verdaderamente representativa. Este enfoque inclusivo ayudará a dar forma a políticas que promuevan la equidad y la inclusión en todo el mundo.

La justicia fiscal es crucial para financiar de manera sostenible la educación y la cultura de alta calidad. Promover la tributación tanto a nivel nacional como internacional y participar activamente en negociaciones globales, como la Convención Fiscal de las Naciones Unidas, asegurará los recursos necesarios. Dar prioridad a la educación en estas discusiones económicas es esencial para garantizar un impacto duradero y valorar a nuestro personal docente.

Paralelamente, defender la democracia, el secularismo y los derechos humanos es fundamental para el avance de la educación y la cultura. Esto se logra a través de una gestión democrática, involucrando a familias y comunidades, fortaleciendo las relaciones entre las instituciones educativas y culturales y democratizando el conocimiento desde una perspectiva de derechos humanos, para que podamos garantizar que todos los ciudadanos tengan voz en la definición de estas áreas cruciales.

Finalmente, también planteamos la necesidad de que los países del G20 reconozcan los impactos desproporcionados del cambio climático en los grupos vulnerables – elevando toda nuestra solidaridad con Rio Grande do Sul y otras partes del mundo que enfrentan los mismos problemas – debemos ampliar el acceso a infraestructura sostenible y prácticas en los planes de estudio. Formar profesionales de la educación formal y no formal de manera interdisciplinaria y multisectorial, involucrando a niños y jóvenes, fomentará la conciencia y la acción ambiental. Incorporar la justicia climática y la sostenibilidad en las políticas públicas a través de la educación ambiental y el aprendizaje basado en la naturaleza es vital no solo para la educación sino para el mundo.

Sin estas acciones urgentes, subrayé, no podremos valorar verdaderamente a nuestros docentes, ya que no habrá futuro para ellos ni para nadie más. No habrá futuro. Son y deben ser una parte integral de nuestros esfuerzos actuales para evitar esta crisis. Esto debe ser parte de una estrategia global más amplia que sólo puede lograrse con el apoyo y el liderazgo de las naciones del G20, que es un grupo que impulsa el cambio o lo impide.

En este primer encuentro, el grupo incluso acordó acordar un compromiso común, que se formalizará más adelante, para la valoración de los profesionales de la educación, en diálogo con la meta 4.c del ODS 4, en el que los y las docentes necesitan ser “empoderadas/os, con contratos adecuados, buena capacitación, con calificaciones profesionales, motivación y respaldo de sistemas gubernamentales bien financiados, eficientes y eficaces”. Es un gran paso.

Veamos los próximos capítulos.

Artículo publicado originalmente en portugués en Midia Ninja: https://midia.ninja/opiniao/nao-havera-futuro-sem-a-educacao-climatica-e-sem-financiamento-adequado-para-valorizacao-docente-afirmamos-no-g20/ 

Con información de la nota publicada en Campaña Nacional por el Derecho a la Educación titulada, La sociedad civil defiende el reconocimiento de los profesionales de la educación en una reunión con el g20: https://campanha.org.br/noticias/2024/05/20/defendendo-a-valorizacao-dos-profissionais-da-educacao-grupo-de-trabalho-do-c20-encontra-com-o-do-g20/ 

Traducción y revisión: Equipo CLADE




Contra la mercantilización de nuestras aulas

Recientemente, la tercera semana de mayo, se desarrolló el Foro Mundial de la Educación, evento que contó con una agenda e información limitada a instancias gubernamentales e iniciativas privadas. Las organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales no solo fueron excluidas de la convocatoria, si no que la propia agenda fue restringida a quienes confirmaron su invitación. 

Los cuestionamientos sobre la falta de transparencia evidencian el aumento de amenazas y riesgos sobre el derecho humano a la educación y el rol de los Estados para su garantía, entre los cuales resaltan la priorización de la inversión en educación pública, así como las consecuencias derivadas de los conflictos armados, crisis climática, desigualdades estructurales, la brecha y la vulnerabilidad digital. 

Compartimos el artículo de opinión escrito por Matías Cordero Arce, integrante de la Euskal Eskola Publikoaz Harro Topagune (Plataforma Vasca por la Defensa de la Educación Pública). 

El Foro Mundial de la Educación (Education World Forum) se celebró en Londres entre el 19 y el 22 de mayo pasados. Este Foro, surgido de una iniciativa privada, contó con el respaldo de Microsoft, HP, Google, NewGlobe, Pearson, y McKinsey & Cía, entre otras grandes transnacionales, y también contó con la presencia de Luis Benveniste, Director Global de Educación del Banco Mundial.

Junto a ministros, ministras y altos representantes de ministerios de educación de todo el planeta, asistieron a este Foro, por parte del gobierno español, María del Ángel Muñoz, Directora General de Planificación y Gestión Educativa del Ministerio de Educación y Andrés Contreras Serrano, Subdirector de la Unidad de Acción Educativa Exterior del mismo Ministerio. En este foro se forjaron políticas y se hicieron alianzas decisivas, sin embargo, fue un evento que se celebró a puertas cerradas, abierto sólo a representantes gubernamentales y del sector privado-empresarial. Las organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, sindicatos educativos y demás agentes educativos no fueron invitados y el evento tuvo poca o ninguna transparencia respecto de sus participantes, agenda o resultados (bastaba con ingresar al sitio web del Foro para constatar que prácticamente toda la información relativa al mismo, incluido su mero programa, sólo estaba disponible para quienes habían sido “invitados”). 

El mundo está en crisis, los conflictos se extienden, la desigualdad aumenta y las amenazas climáticas se intensifican. Entre todo esto, el derecho a la educación está en creciente riesgo ya que el gasto en educación pública se está reduciendo drásticamente en beneficio de iniciativas privadas y, como siempre, en detrimento de quienes ya se enfrentan a barreras y exclusión, como es el caso en la Comunidad Autónoma Vasca, y en el estado español en general.

Necesitamos, más que nunca, administraciones y representantes públicos transparentes y responsables, que den cuenta a la ciudadanía de sus políticas y decisiones. La exclusión, por parte del Foro, de todos los agentes educativos, salvo los del sector privado-empresarial, actúa directamente en contra de este propósito, e incidir en estos encuentros opacos y elitistas tendrá consecuencias potencialmente nefastas para la implementación del derecho a la educación en los años venideros. A modo de ejemplo: a partir de 2020 hemos visto cómo la adopción masiva de la tecnología en la educación se ha transformado en un negocio en auge que, si bien puede tener algún beneficio, también amenaza los derechos de las niñas y niños en materia de privacidad, seguridad y recopilación de datos. Así lo constató el informe de 2022 de Human Rights Watch: “¿Cómo se atreven a husmear en mi vida privada?”, y el Informe de 2023 de seguimiento de la educación en el mundo, de la UNESCO: “Tecnología en la educación: ¿una herramienta en los términos de quién?”.

Si los gobiernos, con argumentos muchas veces cuestionables, deciden que el sector privado y las empresas participen en la educación, las discusiones y decisiones que se adopten, y la participación misma, debe ser transparente, regulada y sujeta al escrutinio y crítica pública; no puede ocurrir a puertas cerradas y con el obsceno aval de quienes nos gobiernan, como ha sucedido en el Foro Mundial de la Educación.


#SAME2024: El Grupo de Trabajo de Juventudes de la CLADE (GT Juventudes) resignifica la educación a través del arte

15 de mayo de 2024

En el marco de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) de este año 2024, el Grupo de Trabajo (GT) de Juventudes convocó un proceso llamado Resignificar la educación a través del arte. 

La iniciativa contó con tres sesiones en línea, los días 22, 24 y 26 de abril con la intención de generar reflexiones entre jóvenes sobre educación transformadora y su resignificación a través del arte. Como un espacio de aprendizaje también se distinguió la oportunidad para fortalecer el trueque de saberes entre jóvenes de toda la región y para divertirse explorando su lado artístico. Se contó con la participación de jóvenes de Colombia, Honduras, Paraguay y Argentina.

Expresiones por el derecho a la educación de las artes

Israel Coelho, integrante del equipo regional de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) en la primera sesión expresó “la educación transformadora quiere recuperar una concepción de educación que va más allá de estos resultados y objetivos de aprendizaje. Al pensar en la educación transformadora estamos tratando de un proceso de formación individual y colectiva para la justicia social, la paz y el desarrollo sostenible”. Hizo un llamado a enfrentar modelos educativos impuestos, porque a su juicio “la educación transformadora es la negación de este modelo de formación que quiere ver a estudiantes y profesores/as como máquinas y buscar maneras más humanas para educar”.

A través de ejemplos y palabras clave, se reflexionó sobre la iniciativa de la #SAME2024, destacando desafíos y aspiraciones en la educación en convergencia con las artes. Como dinámica se realizó la creación colaborativa del “cadáver exquisito”, una forma de expresión artística colectiva, que ilustra la diversidad que cada quien aporta desde el recuerdo favorito con relación a los espacios educativos. Una participante anónima expresó “Mi recuerdo favorito fue cuándo pasé a la universidad y vi que era buena en cosas que no eran valoradas en secundaria. Mi recuerdo favorito fue cuándo aprendí a leer. Cuando pasé de primaria a secundaria. Cuando tuve que presentar una pieza teatral en primaria”. De esta manera se reflexionó sobre las autovaloraciones durante la educación formal y cómo esta puede desarrollar etapas creativas posteriores. 

La urgencia de la educación transformadora

Durante la segunda sesión, se profundizó en la noción de educación transformadora mediante el intercambio entre participantes, fueron abordados temas cruciales como la necesidad de la educación transformadora, el enfrentamiento a las desigualdades y la promoción de mayor participación activa de las juventudes. A través de la música, específicamente el género musical rap, se canalizaron las reflexiones en creaciones artísticas, mostrando de qué manera el arte puede ser una herramienta poderosa para expresar ideas y generar cambios.

Se comparten algunas de las canciones de rap producidas por participantes: 


El arte como camino creativo y transversal de la educación

Finalmente, en la última sesión se realizó una retroalimentación y reflexión sobre las sesiones previas. Se destacaron las experiencias compartidas y se subrayó el potencial del arte para la inclusión educativa y la expresión personal. 

Para este año, la SAME abrazó el lema “la educación transformadora construye justicia social, paz y desarrollo sostenible” simbolizado con toques de tambores por el derecho humano a la educación. En tal sentido, durante el tercer encuentro del GT de Juventudes se resaltó cómo la pedagogía liberadora y diversas expresiones artísticas están intrínsecamente ligadas al derecho humano a la educación, ofreciendo caminos alternativos para abordar los desafíos educativos contemporáneos. 

Con la idea compartida de que el arte acerca contenidos de manera más amigable y transversal, también en diálogo con el escenario tecnológico. El evento concluyó con un llamado a la acción, invitando a quienes participaron a continuar explorando y aplicando el arte como herramienta transformadora en sus comunidades.

Llamado de la #SAME2024

La #SAME2024 busca llamar la atención de la sociedad civil e instar a los gobiernos sobre la necesidad de hacer real y efectivo un compromiso por el derecho humano a la educación que genere transformaciones que profundicen la justicia social, sin discriminaciones ni violencias de ningún tipo.

Nota: La identidad de quienes participaron en los encuentros virtuales, así como las sesiones han sido suprimidas por derecho a la privacidad, especialmente de jóvenes menores de 18 años. 


La luz mala

14 de mayo de 2024

Javier Tolcachier

Javier Tolcachier es un investigador perteneciente al Centro Mundial de Estudios Humanistas, organismo del Movimiento Humanista. Correo electrónico: javiertolcachier@disroot.org Twitter: @jtolcachier

Artículo que toma los claroscuros de las luces como clave de lectura sobre la geopolítica de la región latinoamericana y caribeña, así como del mundo. El miedo a lo desconocido es parte de la metáfora traída para realizar el análisis de la coyuntura, con ejemplos concretos de Argentina y Ecuador, en el primer caso con un escenario de regresión de derechos y, en el segundo con la militarización como estrategia de enfrentamiento del llamado conflicto interno. 

Además, profundiza en los aspectos que se reflejan en las nuevas configuraciones de poder tras algunos procesos eleccionarios, especialmente referidos a crisis que sostienen los marcos tradicionales de poder económico y político. 

También analiza el resurgimiento de discursos de odio y violencia con el fortalecimiento de fuerzas ultraderechistas, ante lo cual se promueven prácticas alternativas de transformación y justicia social que logren proponer la esperanza a través de la centralidad de las personas, el humanismo y los derechos humanos. 

Compartimos el artículo:

Los habitantes de las zonas rurales la conocen bien y se cuidan mucho de acercársele. Si bien la ciencia ha explicado a la “luz mala” como una combustión espontánea de gases que produce iridiscencias, los pobladores saben que se trata de un alma en pena que vaga por el campo y las lagunas sembrando temor. Ante su aparición, los lugareños recomiendan decir una oración y morder la vaina del facón[1]

Pero la luz mala ha excedido los límites de la imaginería popular, trasladándose al escenario político. Los más recientes casos pueden verse con claridad meridiana en Argentina y Ecuador.

La nación sureña vive hoy una pesadilla, que amenaza, de consolidarse el virulento ataque corporativo nacional y transnacional que representan las medidas del actual gobierno, con arrasar con derechos conquistados durante una centuria, robando además gran parte del acumulado social colectivo.

Ante la previsible y justa reacción de los sectores organizados y de una parte creciente de la clase media, la alianza derechista promete acorralar cualquier tumulto con multas, cárcel y bala. Asimismo, negocia votos en el Congreso con una parte del otrora gallardo partido radical, vertiente degradada de las luchas obreras de principio de siglo, para darle una pátina de legitimidad a sus tenebrosos propósitos de expolio.

En Ecuador, el panorama social se ha desmadrado. El narcotráfico y la delincuencia común destrozan hoy la imagen de convivencia pacífica – también antes relativa aunque algo más contenida – que el país ha ofrecido al turismo, una de sus principales fuentes de ingreso junto al petróleo.

El gobierno del novato Noboa, también representante del gran capital al igual que Milei, ha decretado el estado de conflicto armado interno. La estrategia de guerra, respaldada incluso por la oposición, deja entrever similitudes con la emprendida por Nayib Bukele en El Salvador. El listado de bandas criminales dado a conocer no incluye ni por asomo a los medios de comunicación hegemónicos, a las empresas evasoras de impuestos o al capital beneficiado por el programa neoliberal del gobierno provisorio, todos ellos co-responsables de la situación de angustia que vive el pueblo ecuatoriano.

Agudos analistas señalan que en realidad se trata de una zozobra provocada para evitar que, tal como sucedió en el 2019, una nueva asonada popular dé por tierra con el proyectado saqueo. Esos observadores puntualizan que el llamado a la “unidad nacional” tiene como uno de sus objetivos restar protagonismo a la oposición política y así logre perpetuar a un gobierno endeble más allá de los meses legalmente previstos para su mandato a consecuencia del cese del anterior presidente, el banquero Guillermo Lasso (pero no de sus políticas).

La también continuista línea de adicción y dependencia a la venialidad injerencista de los Estados Unidos de América habilita el ingreso de tropas y consejeros estadounidenses al país, como ya ocurrió en el vecino Perú – donde el depuesto legítimo presidente Castillo enfrenta una posible condena de 34 años de prisión – alimentando el cuadro las sospechas de una conspiración programada.

Es la misma luz mala, conocida también como “los faroles de Mandinga”, que penetra en los intersticios de una soberanía fallida y una democracia fingida. Mientras tanto, el diablo anda suelto.

Absurdos bélicos de mentes envenenadas por el odio y el temor, que no solo se llevan millares de vidas, sino que provocan catástrofes humanitarias de proporciones gigantescas, cuyas huellas luego son muy difíciles de curar.

Mandinga y sus faroles

Mandinga[2], uno de los tantos nombres del diablo, sabe encarnar en los más diversos personajes y adoptar los más variados nombres para cumplir su nefasta misión de pervertir la convivencia y los buenos modales.

Y esa tarea no respeta fronteras, continentes, ni culturas. Así es como luego de sus destructivas andanzas en Irak, Libia o Siria, por solo mencionar las de este siglo, a Lucifer, autodenominado portador de la luz democrática, líder y señor de los demonios, se le ocurrió continuar recogiendo para provecho propio los fragmentos del otrora bloque soviético. Apoyó a estos fines una revuelta contra un gobierno envilecido a las puertas del Oso ruso, el que tras ser traicionado en las promesas de no ver extendida la OTAN hasta sus mismas fronteras, reaccionó invadiendo las regiones adyacentes.

Así volvió la guerra a suelo europeo, sembrando nuevas discordias entre pueblos hermanos – especialidad de la casa de Belcebú – y revitalizando una alianza militar que había perdido toda razón de ser, si es que acaso cualquier asociación bélica puede tenerla.

Enzarzado en su contienda geopolítica con el Dragón asiático y sintiendo el próximo final de su hegemonía económica y cultural, el Águila enhebró nuevos pactos siniestros. Bordó acuerdos en el área cercana a China con el Reino Unido y Australia (AUKUS) e intentó algo similar en Medio Oriente con la Cumbre del Néguev, en la que el Secretario de Estado de la administración Biden, Anthony Blinken, se reunió con los cancilleres de Israel, Marruecos, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, con el declarado propósito de formar un frente político y militar contra Irán.

No podía tolerar “el Maligno” el acercamiento fraterno entre dos facciones del Islam enfrentadas históricamente, los persas chiitas y los suníes del reino saudita –,  contacto mediado nada menos que por el archirrival chino – y mucho menos el ingreso de ambos al club de los BRICS, convertido hoy en la Meca del multipolarismo. Por lo que el controvertido hegemón anglosajón vio conveniente atizar los enfrentamientos en la zona.

Así se cobraría nuevas víctimas el drama del pueblo palestino, amenazado una vez más por Israel con su expulsión territorial o su genocidio. A pocos kilómetros de allí, ante las acciones de fuerza en el mar Rojo del gobierno yemenita hutí, apoyado por Irán al igual que el movimiento Hamás, la respuesta del eje anglosajón fue un bombardeo directo a sus costas, dando así continuidad a la agresión que la población de este país sufrió desde su propio Norte (Arabia Saudita), apoyada por la misma “comunidad internacional” de siempre.

Absurdos bélicos de mentes envenenadas por el odio y el temor, que no solo se llevan millares de vidas, sino que provocan catástrofes humanitarias de proporciones gigantescas, cuyas huellas luego son muy difíciles de curar.

La insensata pretensión de dominio mundial unipolar adopta así en la actualidad la táctica de presentar numerosos focos de batalla, con la intención de conformar una suerte de OTAN mundializada, pero con actores locales, en una especie de guerra mundial simultánea pero fragmentada.

Todos estos elementos reactivos muestran características de un fin de ciclo institucional, económico y político, de un sistema sin respuestas a las necesidades de los pueblos.

Falta de referencias y las ultraderechas

Pero los fuegos fatuos, como se ha denominado a efectos similares a los de la luz mala, también pueden verse en otras pampas, bosques y tundras. Almas en pena sobran. Sumergidos vastos conjuntos humanos en miserables condiciones de vida, manipulados por ideologías de consumo y éxito individual pero sin perspectiva alguna de cambio de situación, el discurso de odio hace estragos, envenenando la atmósfera social y política.

A lo que se agregan rasantes transformaciones que han disgregado a las comunidades y terminado de extirpar cualquier punto de referencia, creando una sensación generalizada de incertidumbre, confusión y sinsentido personal y social.

En esa niebla, en ese pantano fétido, encuentran adhesión popular las luces mortecinas de engreídos fantasmas del pasado, que ven llegada la hora de liderar con sus hordas fanáticas y sus propuestas alucinadas.

Así es cómo, desde las entrañas de la crisis social emergen en los distintos puntos del planeta y en las más diversas culturas fuerzas recalcitrantes, que llegan a tomar preponderancia electoral. Se trate de vástagos de los antiguos fascismos como la actual premier italiana o el hijo del dictador Marcos en las Filipinas, sea un magnate racista como Trump, conservadores tradicionalistas como Modi o Erdogan, derechistas como Orban y Netanyahu o fundamentalistas religiosos como los reinantes en Arabia o Persia, abundan los ejemplos de esta correntada de identitarismos radicales, cuyo correlato es la exclusión violenta del diferente.

Muestra de esto es también el triunfo de Geert Wilders en Países Bajos, el ascenso de partidos de ultraderecha en Suecia, Finlandia o España, incluso en la pujante Alemania, en la que a pesar de su doloroso y criminal pasado nacionalsocialista, aparece hoy en las encuestas como segunda fuerza nacional la Alternativa para Alemania, un partido de extrema derecha que cosecha sus adhesiones desde el rechazo a la inmigración, a la Unión Europea y al Islam.

Todos estos elementos reactivos muestran características de un fin de ciclo institucional, económico y político, de un sistema sin respuestas a las necesidades de los pueblos.

No podrá acometerse un futuro radiante con una pesada mochila de enconos, rencores y deseos de revancha. La mujer y el hombre nuevos deben surgir mientras propugnan el cambio social.

Las luces buenas

No hay noche más oscura que la que precede al amanecer, reza una metáfora muy conocida, cuyo significado es sembrar la esperanza en tiempos difíciles. Por su parte, la oftalmología explica que en la oscuridad, la dilatación de la pupila es vital para que llegue más luminosidad a la retina. La historia, por último, enseña que las utopías, poco razonables o lógicas cuando las aguas están calmas, son las que terminan prevaleciendo en tiempos de inestabilidad.

Así, hay que poder mirar los destellos de luces incipientes, que no ocupan el centro del escenario. Aunque parezcan esfuerzos fútiles condenados al fracaso inmediato, son esos tenues fulgores el antecedente de los potentes faros que iluminarán el futuro.

Esas lumbres indican hoy la necesidad de dejar atrás una cultura exclusivamente materialista y objetal e invertir esfuerzos en simultáneo en la exploración y desarrollo de la interioridad humana. Un despertar de la conciencia, un salto similar al que la humanidad experimentó con el manejo del fuego, con el avance de las ciencias, en la inspiración artística o con la elevación espiritual, debe acompañar todo esfuerzo paralelo por lograr condiciones de vida digna para toda la especie.

Porque no se alcanzará la igualdad de oportunidades en un planeta injusto, no se acabarán las guerras, la violencia en cualquiera de sus formas, ni tampoco la depredación medioambiental sino varían los parámetros internos que guían la vida de las personas.

No habrá mayor empatía ni colaboración posible entre los pueblos, no habrá mejores políticas si los excluidos comparten valores similares con los opresores. No podrá acometerse un futuro radiante con una pesada mochila de enconos, rencores y deseos de revancha. La mujer y el hombre nuevos deben surgir mientras propugnan el cambio social.

De allí que es tiempo de vibrar más alto y acometer una revolución integral con profundo sentido humanista, una revolución que rechace toda forma de violencia y discriminación y alumbre un nuevo sentido de la vida que tenga como ejes de conducta la coherencia entre el pensar, el sentir y el actuar y una irrestricta solidaridad. “Nada por encima del Ser Humano y ningún ser humano por debajo del otro” es la consigna para estos tiempos, en los que las sociedades no podrán tomar nuevos rumbos, sino se modifican las actitudes y las motivaciones de vida de los conjuntos sociales.

Porque para cambiar, hay que cambiar.

Artículo de opinión escrito por Javier Tolcachier publicado originalmente en Pressenza.

 

[1] Del portugués y español “faca”, cuchillo, utilizado por los gauchos para matar y cuerear animales y como arma de pelea.

[2] Mandinga deriva de Manding, nombre geográfico y gentilicio de un pueblo que habita en el África occidental. Es el idioma hablado por millones de Mandinga en Malí, Senegal, Gambia, Guinea, Costa de Marfil, Burkina Faso, Sierra Leona, Liberia, pero en español, principalmente en las zonas rurales de América, adonde el nombre llegó traído por esclavos africanos, es el nombre del diablo.


Infografía: Decáloco de recomendaciones y propuestas para la CONFINTEA VII

Producido para fortalecer la incidencia de la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) durante la realización de la Conferencia Internacional de Educación de Adultos (CONFINTEA) VII, realizada en junio de 2022, el decálogo sintetiza las ideas generadas por debates, encuentros regionales y grupos de trabajos que contaron con la participación de personas educadoras, estudiantes y representantes de organizaciones sociales en América Latina y el Caribe.

Lee más: Plataforma de Redes Regionales por la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) presenta su decálogo de recomendaciones y propuestas


#SAME 2024: Suenan los tambores por la educación transformadora

10 de abril de 2024

Protagonizada por millones de estudiantes, docentes, activistas, defensores y defensoras de derechos humanos así como autoridades de más de cien países del mundo, la Semana de Acción Mundial por la Educación en este año 2024 (SAME en español, GAWE por sus siglas en inglés) es la mayor movilización mundial entorno a la defensa por el derecho humano a la  educación.

Entre 22 y 26 de abril, la movilización demanda a los Estados la debida atención y priorización sobre una educación que genere transformaciones que profundicen la justicia social y el desarrollo, sin discriminaciones ni violencias de ningún tipo. 

La educación transformadora construye justicia social, paz y desarrollo sostenible

Para este año, la SAME abraza el lema “la educación transformadora construye justicia social, paz y desarrollo sostenible”. Con el nuevo llamado que está simbolizado con toques de tambores por el derecho humano a la educación, la Semana de Acción Mundial por la Educación desarrollará diversas actividades como seminarios, charlas, entrevistas, expresiones artísticas, entre otras.

Desde hace 23 años la Campaña Mundial por la Educación (CME) motiva un tema de relevancia común para los más de cien países que se suman a la iniciativa de la Semana de Acción Mundial por la Educación. En este año, 2024, hace un llamado de acción urgente para destacar las necesidades de políticas educativas de transformación inclusivas que garanticen el acceso y permanencia de todas las personas a lo largo de la vida, en todas las modalidades y niveles, esto es desde la primera infancia hasta la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA).

El derecho humano a la educación aporta a las sociedades su potencial transformador, y actualmente cobra un nuevo sentido cargado de demandas por la inclusión, la no discriminación y las condiciones de bienestar colectivo y la paz, por ello subraya el carácter de justicia social. El desarrollo sostenible, por su parte, tiene muchos desafíos que mantienen vigente el debate en la región latinoamericana y caribeña sobre la crisis climática, los bienes naturales y los territorios.

Tambores por la transformación de la educación

La sociedad civil ha desempeñado un papel fundamental en la conquista y defensa de derechos humanos, entre ellos la educación, por lo que sigue siendo un actor relevante en el escenario nacional, regional e internacional de diálogo e incidencia con representantes de los Estados y personas responsables de la implementación y sostenibilidad de políticas públicas que garanticen el derecho humano a la educación.

En la nota conceptual de la #SAME2024 (en español, portugués, francés e inglés), la Campaña Mundial por la Educación (CME) señala que existe un enorme poder desde la educación para transformar las realidades, por ello desafía los intentos de enmarcar la educación únicamente en un conjunto limitado de resultados de aprendizaje. Cree que la educación transformadora impulsa la justicia social, el desarrollo sostenible y la libertad individual y colectiva”.

“Para que la educación sea transformadora, es necesario transformar la educación” así lo manifiesta el documento político sobre la Educación Transformadora que comparte la Campaña y que propone ampliar los debates sobre las transformaciones necesarias en y a través de la educación con perspectiva integral, para ello es necesario transitar hacia las culturas de derechos humanos y de democracia, superando la colonización, el capitalismo, el extractivismo y el patriarcado. 

La convergencia entre la educación transformadora y la transformación de la educación combinan cambios necesarios en las instituciones educativas de todos los niveles, en diálogo con el rol transformador de la propia educación. Se generan así puentes dinámicos entre los objetivos, metas y sistemas educativos. 

Las transformaciones de la educación en la agenda internacional

La agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) siguen siendo un compromiso vigente y aún insatisfecho, en especial el número 4 referido a las demandas de una educación equitativa, inclusiva, de calidad y oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida para todas las personas. En ese marco se convoca la próxima Cumbre del Futuro (TES por sus siglas en inglés), en la que las organizaciones afines a la defensa del derecho humano a la educación promoverán la inclusión en la agenda la transformación de la educación para “ofrecer un presente mejor y salvaguardar el futuro”.

En su nota conceptual la CME reitera la orientación del sentido de la transformación, en tanto implica acciones de política educativa, dentro y fuera de las aulas, centros de aprendizajes y planes de estudio, señala que “empezaron a replantearse y revisar sus planes de estudios, conectando el aprendizaje con la vida cotidiana, permitiendo el aprendizaje intergeneracional e integrando la salud en la educación”. 

Las transformaciones contextualizadas por su parte son desafíos permanentes que procuran abordarse desde la educación. La superación de todas las formas de violencia, discriminación y desigualdades de género para un desarrollo sostenible exige como condición una educación que no responda únicamente a las necesidades del mercado, que esté basada en derechos humanos, en consecuencia la dignidad de todas las personas y el abordaje de las causas estructurales, así lo reflexiona el equipo de la CME en una nota informativa sobre la Cumbre. Resulta entonces clave mantener presente que la transformación de la educación no es un fin en sí mismo, sino que está orientada a la transformación de las personas capaces de influir en los contextos que han sido hasta ahora deshumanizadores.

Cumbre de la Transformación de la Educación

La apuesta por profundizar el marco de transformación actual y potencial de la educación con enfoque de derechos humanos ha sido parte de las iniciativas que subrayan la importancia de ampliar los debates y generar mayores compromisos por parte de los Estados. Parte de estas reflexiones se compartieron en la cobertura de la Cumbre, que visibilizando las diversas aristas de este escenario. 

Más de 130 países se comprometieron en la Cumbre de la Transformación de la Educación (TES por sus siglas en inglés) convocada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) a acelerar las acciones que lograran superar las crisis de los aprendizajes que se profundizó durante y después de la pandemia. Las cinco vías de acción entonces fueron precisadas con las siguientes temáticas (disponibles en documentos en inglés):

  1. Escuelas inclusivas, equitativas, seguras y saludables
  2. Aprendizaje y habilidades para la vida, el trabajo y el desarrollo sostenible
  3. Docentes, enseñanza y profesión docente
  4. Aprendizaje y transformación digital
  5. Financiación de la educación

Educación para la paz

El documento político sobre Educación para la Paz de la CME expresa la situación de escalada de conflictos sociales, políticos y militares en diversas partes del mundo, por lo que urge reforzar nuevos impulsos que tracen un camino hacia una paz duradera, lo que a su vez amerita la superación de prácticas de violencia que se visibilizan a través del racismo, sexismo, xenofobia, intolerancia y discriminaciones. De la misma manera se indica que solamente se alcanzará la paz duradera con justicia social, siendo ambas temáticas claves en el llamado de la #SAME2024. 

Adicionalmente la CME acentúa que “la educación debe contribuir significativamente a la paz, como medio para construir valores, conocimientos, actitudes, habilidades y comportamientos para vivir en armonía con uno mismo, con los demás y con el ambiente”.

Dadas las condiciones actuales de la zona, la CME decidió incluir la Declaración de Gaza (en español, portugués, francés e inglés), exigiendo un alto inmediato al fuego y que las instituciones educativas sean respetadas como espacios protegidos.

Los tambores también suenan en América Latina y El Caribe

La red CLADE suma esfuerzos de la membresía para visibilizar el llamado de la SAME, por ello está diseñando un evento virtual sobre Educación Transformadora que se realizará el 23 de abril (11:00 am hora de Argentina / Brasil). En tal sentido ha realizado una primera reunión virtual para activar las iniciativas de los foros o coaliciones nacionales, redes regionales y organizaciones internacionales.

> Enlace de inscripción

 

Escucha la canción promocional de SAME 2024

Recomendaciones sobre la profesión docente

Dedicado a docentes, educadores, educadoras, personal escolar, sindicatos, defensores y defensoras de la educación, coaliciones, y autoridades gubernamentales se ofrece el taller -foro nacional sobre las Recomendaciones del Grupo de Alto Nivel sobre la Profesión Docente en el marco de la SAME 2024. Previsto para el 24 de abril de 2024 y convocado en respuesta a la alarmante escasez mundial y como acción de seguimiento a la vía de acción 3 de la Cumbre. Esta actividad tiene por objeto dar a conocer las 59 recomendaciones e impulsar su implementación, para lo cual se ha diseñado una Guía de recomendaciones de docentes (en español, portugués, francés e inglés).

Un cuarto de siglo de la Campaña Mundial por la Educación (CME)

La #SAME2024 inaugura la celebración del 25º aniversario de la Campaña Mundial por la Educación (CME) y como movimiento educativo que agrupa a diversas organizaciones de la sociedad civil ha logrado acompañar los cambios, desafíos y oportunidades del escenario internacional desde 1999. 

Ya se ha hecho una tradición anual, las diversas movilizaciones sobre un tema central que se expresa con un lema y motivación común, de esta manera se ha logrado llamar la atención de los gobiernos y personas responsables de las decisiones en la agenda educativa de los países, e incidir en sus consideraciones para cumplir cabalmente con el derecho humano a la educación. 

Lanzamiento de la SAME

La Campaña Mundial por la Educación ha previsto el Lanzamiento de la Semana de Acción Mundial 2024: Educación transformadora con el webinario el lunes 22 de abril, de 9:00 a 11:00 a.m., hora de Sao Paulo, con los siguientes objetivos:

1. Recordar la agenda mundial sobre el ODS 4, sus raíces históricas, celebrar las lecciones que han facilitado el abordaje de las desigualdades y los desafíos persistentes para lograr el derecho a la educación para todas las personas.

2. Abogar por la inclusión de la transformación de la educación en la Cumbre del Futuro.

3. Inspirarse mutuamente y anunciar la campaña de lanzamiento de la CME.

23 años de Acción Mundial por la Educación: SAME

El Foro Mundial de Educación de Dakar (2000) fue el primer marco para celebrar un llamado mundial sobre educación. En recordatorio a este foro, desde el 2001, la Campaña Mundial por la Educación (CME) coordina la SAME, como iniciativa internacional impulsada simultáneamente en más de 100 países.

La Educación para Todos (EPT) se convocó por primera vez en Jomtien (Tailandia) y propuso Declaración Mundial sobre Educación Para Todos “Satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje”, se renovó en Dakar (Senegal) con Marco de Acción de Dakar: Educación para Todos: cumplir nuestros compromisos comunes (con los seis marcos de acción regionales), se reiteró como Educación 2030 en Incheon (Corea del Sur) a través de la Declaración de Incheon y Marco de Acción para la realización del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Garantizar un educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos y se integró como ODS 4 en la Agenda 2030 de los ODS en 2015. Con la celebración de la Cumbre Transformadora de la Educación en 2022, la SAME 2024 será un momento para que las coaliciones, los sindicatos de docentes, el estudiantado, juventudes, las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos hagan un seguimiento con sus respectivos gobiernos y de desarrollo de sus compromisos nacionales y mundiales con la Educación Transformadora.

El objetivo de la acción mundial es llamar la atención de la sociedad civil e instar a los gobiernos, sobre la necesidad de hacer real y efectivo el derecho a una educación pública, gratuita y de calidad para todos y todas, destacando siempre en cada edición de esta movilización, un aspecto o tema clave respecto a este derecho humano.

Lee más sobre las SAME de los años anteriores:

SAME 2023. Invirtiendo en un mundo más justo: descolonizar el financiamiento de la educación ¡Ya!

SAME 2022: Semana de Acción Mundial por la Educación

SAME 2021: Más y mejor financiamiento para la educación latinoamericana y caribeña en la postpandemia

SAME 2020: 10 años para alcanzar el ODS 4 

SAME 2019: Nuestra Educación, Nuestros Derechos


CRES+5: voces del Sur reivindican una educación superior pública, gratuita, inclusiva y de calidad en América Latina y el Caribe

27 de marzo de 2024

Rosana Heringer, Laura Giannecchini y Tania Dornellas

Participantes de la CRES +5 por la CLADE, Campaña Brasileña por el Derecho a la Educación

Entre los días 13 y 15 de marzo de 2024, la CLADE participó en la Conferencia Regional de Educación CRES+5, realizada en Brasilia (Brasil). A diferencia de hace dos años, cuando se organizó la III Conferencia Mundial de Educación Superior en Barcelona (España), la conferencia realizada en el continente latinoamericano contó con masiva participación de la comunidad educativa, reuniendo a numerosos estudiantes, rectores/as, profesores/as, investigadores/as y representantes de organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y movimientos sociales, así como autoridades políticas comprometidas con la realización del derecho humano a la educación superior.

Su objetivo fue examinar los avances y desafíos de la educación superior en América Latina y el Caribe, teniendo como referencia  la declaración de la Conferencia de Córdoba 2018, que conmemoró el centenario del episodio en el que estudiantes de Argentina ocuparon las facultades de Medicina, Derecho e Ingeniería de la Universidad de Córdoba, reivindicando el laicismo y la democratización de la enseñanza superior. Previo a la CRES+5, la UNESCO-IESALC organizó consultas públicas sobre 12 ejes temáticos, que resultaron en 12 documentos de insumo a los debates en Brasilia. Rosana Heringer, en representación de la CLADE, participó activamente en la elaboración del documento del eje 4 – El rol de la educación superior de cara a los desafíos sociales de América Latina y el Caribe.  Otros miembros del Grupo de Trabajo de Educación Superior de CLADE participaron en las consultas sobre financiamiento, profesión docente y otros.

La financiación pública de la educación superior pública en las últimas décadas en América Latina y el Caribe se ha visto comprometida por diversos recortes presupuestarios, políticas de austeridad fiscal y cambios políticos que ya no hacen de la educación superior una prioridad para los gobiernos.

Los retos pospandemia en la región para la educación superior

Desde la CRES 2018, se han producido muchos cambios en la región, empezando por la pandemia de Covid-19 y sus efectos, que han afectado a la sociedad en su conjunto. A la pandemia se han sumado el recrudecimiento de la pobreza y la violencia en la región, la emergencia de tendencias autoritarias y fundamentalismos religiosos, y de desastres ambientales. Asimismo, se ha visto  un aumento de los flujos migratorios, el incremento del uso de las tecnologías digitales en la educación y de precariedad laboral, con impactos en la educación superior.

Frente a estos y otros retos, la enseñanza superior ocupa un lugar central en la búsqueda de soluciones duraderas a los problemas de la región. Una de las conclusiones importantes de la conferencia fue señalar el papel de la educación terciaria, en particular de las instituciones públicas, en la búsqueda de la reducción de las desigualdades y el fortalecimiento de la democracia en nuestros países. En varios momentos de la conferencia se señalaron las recientes amenazas a la democracia en el continente, ya sea a través de ataques golpistas y autoritarios, o de un debilitamiento del tejido democrático en su conjunto, con un descreimiento en los mecanismos de representación y en los sistemas de toma de decisiones, así como de ataques a la autonomía universitaria y libertad de cátedra.

Para cumplir esta misión institucional, las instituciones de enseñanza superior tienen ante sí varias tareas.  En primer lugar, derribar las barreras de acceso y garantizar las condiciones para la permanencia y el éxito académico de los y las estudiantes que aspiran a este nivel educativo – retos que están condicionados con la provisión y garantía de una financiación pública adecuada para las instituciones públicas de enseñanza superior.

En la Declaración Final de la CRES+5, se reafirmó el papel de los Estados en la garantía de la financiación pública de la enseñanza superior, considerada un bien público y social, que debe ser accesible a quienes deseen acceder a ella. En este sentido, se destacó como fundamental la progresividad de la gratuidad de la enseñanza superior pública, ya que la barrera económica sigue siendo un factor que impide a las y los estudiantes de grupos históricamente en exclusión hacer efectivo su derecho a la educación.

Sin embargo, la financiación pública de la educación superior pública en las últimas décadas en América Latina y el Caribe se ha visto comprometida por diversos recortes presupuestarios, políticas de austeridad fiscal y cambios políticos que ya no hacen de la educación superior una prioridad para los gobiernos. Al mismo tiempo, la presencia del sector privado en la oferta de educación superior en la región ha aumentado, representando una proporción significativa de las matrículas en varios países. Esta presencia ha crecido aún más durante y en el periodo post pandémico, con el aumento de la enseñanza a distancia en toda la región.

Las sociedades latinoamericanas y caribeñas tienen mucho que aportar a las discusiones sobre la garantía del derecho a la educación superior.

Se ratifica el derecho humano a la educación superior pública

En el pronunciamiento de la Conferencia, también se expresó la preocupación por el avance descontrolado de la educación superior privada con fines de lucro en el continente, señalando la necesidad de normas estrictas que la regulen, asegurando la calidad de esta oferta educativa y condiciones de trabajo dignas para la labor docente y demás profesionales de la educación. También se destacó el papel fundamental de la participación de las comunidades educativas en el debate y la toma de decisiones sobre las políticas de educación superior. Y se señaló la importancia de la articulación entre los distintos niveles educativos y la necesidad de ampliar la internacionalización de las instituciones de enseñanza superior o universitaria, dando prioridad a la integración soberana y emancipadora.

Persiste el desafío de la equidad, en términos de diversidad étnico-racial y de género en la región. A pesar de algunos avances, aún es necesario un mayor compromiso de los gobiernos y de las instituciones de educación superior en la búsqueda de currículos más inclusivos que representen toda la riqueza de cosmovisiones, culturas, expresiones artísticas y conocimientos tecnológicos de los diferentes pueblos que conforman el continente.

Las organizaciones de la sociedad civil deben continuar atentas, acompañando y monitoreando la implementación de las directrices de la conferencia de Córdoba, con vistas a mejorar la oferta, el acceso y la calidad de la educación superior en la región, buscando articular esto con la defensa de los derechos humanos y de la ciudadanía plena para toda la población.

Pero la participación en la CRES+5 fue positiva y, como dijo el ex rector de la UNB, José Geraldo de Souza Júnior, dejó clara la importancia de “sulear” y no sólo “nortear” el debate. Las sociedades latinoamericanas y caribeñas tienen mucho que aportar a las discusiones sobre la garantía del derecho a la educación superior, y, en tal contexto, el documento Nuevos Abordajes del Derecho Humano a la Educación Superior: Reflexiones y Propuestas desde América Latina y el Caribe, elaborado por la CLADE en 2022 para participar en la Conferencia de Barcelona, sigue más vigente que nunca.


Cuidando los derechos de las mujeres: trabajo digno y educación. Todos los días son 8 M

12 de marzo de 2024

La Plataforma de Redes Regionales por la Educación de Personas Jóvenes y Adultas comparte la campaña Cuidando los derechos de las mujeres: trabajo digno y educación. Todos los días son 8M (8 de marzo), con la intención de conmemorar la muerte de 123 obreras estadounidenses en un incendio que asoló a una fábrica textil en 1911, sumado al recordatorio del reconocimiento de la mujer trabajadora que se hiciera en la segunda conferencia internacional de mujeres socialistas en 1910. Así, se ha asociado la fecha del 8 de marzo mundialmente a las movilizaciones de mujeres en demanda de reivindicaciones laborales, socioeconómicas, así como su participación en la agenda democrática y ciudadana, entre otras. 

La valoración del autocuidado y cuidado mutuo

La consideración de los cuidados en los aportes del bienestar social así como el soporte de la economía ha obligado a profundizar los debates sobre la responsabilidad de los cuidados que reproducen la vida en todos los sentidos, esto es tanto en los espacios públicos como en los  privados.

La sobre exigencia que enfrentan las niñas, jóvenes y mujeres sobre los cuidados ha representado durante muchas décadas la invisibilización de estas tareas que resultan indispensables para la continuidad de la vida. En este marco, los derechos laborales se extienden al trabajo doméstico y de cuidado, realizado mayoritariamente por mujeres y que con frecuencia no cuentan con la protección de derechos. 

EPJA, género y derechos

En tal sentido la Plataforma por las redes regionales EPJA desarrolla esta iniciativa en procura de ampliar los enfoques sobre los cuidados, especialmente aquellas obligaciones de los Estados en cuanto a la garantía de los derechos humanos de las niñas, jóvenes y mujeres. Por ello la campaña se focaliza en la convergencia entre el derecho al trabajo digno y el derecho humano a la educación, ya que habilitan potencialmente el desarrollo de las capacidades de las personas.

El jueves 7 de marzo se realizó el evento virtual titulado “Cuidando los derechos de las mujeres: trabajo digno y educación” que tuvo  como objetivo debatir sobre la relación entre los derechos de las mujeres – en especial el derecho a un empleo digno o a un trabajo que genere derechos – y el derecho humano a la educación en todas sus formas y a lo largo de toda la vida.

Herramientas de educación popular para valorar el autocuidado

El Consejo de Educación Popular de América Latina y El Caribe (CEAAL), por medio de la participación de su secretaria general Rosy Zúñiga, se encargó de dar la bienvenida al evento virtual, enmarcado en la reflexión política sobre el trabajo, los cuidados, la educación de jóvenes y mujeres en la región. También afirmó la importancia de seguir tejiendo redes de intercambio y diálogo sobre la educación popular y la educación liberadora.

Ana Felicia Torres, coordinadora general de la Red de Educación Popular Entre Mujeres de Latinoamérica y el Caribe (REPEM) compartió una herramienta de educación popular llamada del ombligo a la boca que se plantea como ejercicio personal de autovaloración del tiempo de cuidado, autocuidado y cuidado comunitario que hacen las mujeres y varones en la vida cotidiana, así mismo también extendió dos poemas para reflexionar sobre el enfoque de género desde la apropiación política de los cuerpos de las mujeres. 

Por su parte Nelsy Lizarazo, coordinadora general de la CLADE expresó la animación que la plataforma regional propone para aportar en la transformación de las vidas de niñas, jóvenes y mujeres. Por ello se mantiene como eje central el Marco de Acción de Marrakech (MAM), que está próximo a cumplir dos años y refleja la voluntad de los Estados en fortalecer los compromisos con la educación de personas jóvenes y adultas (EPJA). Uno de los mecanismos para lograrlo es a través del seguimiento de políticas públicas y acciones afirmativas que permitan superar las brechas y desigualdades estructurales del contexto mundial, y en especial de la región latinoamericana y caribeña. Además, subraya la prioridad que amerita el abordaje de la cuestión de género en el acceso y permanencia de las trayectorias educativas para los futuros dignos y derechos para todas. 

Mira el video del evento

Finalmente se compartió el pronunciamiento Cuidando los derechos de las mujeres: trabajo digno y educación. Todos los días son 8 M, en el que se ratifica “Como Plataforma de Redes por la Educación de Personas Jóvenes y Adultas, renovamos nuestro compromiso con la construcción de un mundo, instituciones, sociedades, familias y personas que respeten los derechos humanos de las mujeres en toda su diversidad y en todo su ciclo de la vida.  Y demandamos a los Estados la garantía de una educación que prepare hacia ese horizonte”.

Lee el pronunciamiento

¿Qué es la Plataforma?

La Plataforma de Redes Regionales por la EPJA está integrada por la Asociación Latinoamericana de Educación y Comunicación Popular (ALER), el Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe (CEAAL), la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), la Federación Internacional Fe y Alegría (FIFyA), el Consejo Internacional de Educación de Adultos (ICAE) y la Red de Educación Popular Entre Mujeres de Latinoamérica y el Caribe (REPEM).

Visita el repositorio especializado de la EPJA


“Aprender para una paz duradera” es el llamado de la Campaña Mundial por la Educación en el Día Internacional de la Educación

24 de enero de 2024

En el marco del Día Internacional de la Educación, la Campaña Mundial por la Educación hace un llamado a aprender para una paz duradera, que se reconozca y proteja la dignidad e igualdad de todas personas, especialmente resistiendo ante la escala planetaria de conflictos sociales, políticos y militares. “La paz duradera será posible con justicia social”, se afirma en la declaración.

La declaración completa a continuación:

La Campaña Mundial por la Educación se une a las celebraciones del Día Internacional de la Educación 2024, reconociendo el fracaso histórico de los Estados y de la comunidad internacional a la hora de garantizar todas las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, en particular la meta 7: «Para 2030, velar por que todos los educandos adquieran los conocimientos y aptitudes necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y modos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible».

La escalada de conflictos sociales, políticos y militares en todas las regiones del mundo es significativa y parece que la búsqueda de la paz no es el tema principal de la agenda de resolución de conflictos. En consecuencia, se siguen perdiendo vidas de niños y mujeres, pero no sólo, de forma dramática e impune, sin lograr avances significativos, o peor aún, retrocesos, en la búsqueda de una paz duradera.

Detrás de muchos de estos conflictos persisten desacuerdos geopolíticos, pero en la mayoría de los casos, la guerra también se inflama por el racismo, la intolerancia y muchas otras formas violentas y sutiles de discriminación. Estamos convencidos de que no se alcanzará una paz duradera sin justicia. Los sistemas de justicia deben trabajar por la paz. Igualmente importante es que los sistemas educativos promuevan una ciudadanía mundial que reconozca y proteja la dignidad y la igualdad intrínseca de los seres humanos y el derecho inalienable de las personas a la autodeterminación.

Los esfuerzos por la paz mundial deben abarcar también la necesidad de moderar la voracidad comercial, que se ceba en los ecosistemas, y poner límites urgentes a la fabricación y el comercio de armas, evidenciando así el doble rasero de los gobiernos que se enriquecen con la venta de armas mientras comparten discursos retóricos sobre la paz.

La Campaña Mundial por la Educación considera que la sensibilización de la opinión pública y el apoyo político son cruciales para la introducción de la educación para la paz y el aprendizaje de los derechos humanos en todos los niveles y modalidades educativos, incluida la educación no formal, la formación de adultos y la formación permanente, la formación del profesorado y el desarrollo de capacidades.

La contribución de la sociedad civil a la agenda de la educación transformadora debe seguir contando con el mejor auspicio de los gobiernos, teniendo en cuenta que los acuerdos adquiridos en la Cumbre de la Educación Transformadora se corresponden con las obligaciones vinculantes establecidas por el derecho internacional de los derechos humanos.

La CME lamenta profundamente que la educación quede fuera del programa de la próxima Cumbre del Futuro, ya que estamos convencidos de que ninguno de sus objetivos podrá alcanzarse si no se abordan con decisión la educación y el aprendizaje permanente.

Los paradigmas no cambian por arte de magia, y mucho menos puede hacerlo el curso de explotación, guerra y desigualdad que muchos países siguen experimentando y el mundo presenciando. Si la comunidad internacional no redobla sus esfuerzos para hacer de la educación un instrumento de aprendizaje de los derechos humanos, del respeto a la diversidad y de la paz como forma de vida.

El alcance y los planteamientos propuestos para la Cumbre del Futuro deben incluir las transformaciones educativas, incluido el papel docente en la construcción de una paz duradera. Sólo así se garantiza la construcción de un cambio duradero, porque la paz no se consigue exhortando, sino con el ejemplo.

La CME anima a todos los gobiernos y a la comunidad internacional a emprender acciones decisivas para la plena implementación del ODS 4.7 e incluye a la sociedad civil y a las organizaciones de docentes y estudiantes para dar forma a la agenda urgente que el mundo necesita.

Lee la declaración en español e inglés.

Traducción al español gracia a la Agencia Pressenza