Ivan Valente

«La gestión democrática en la educación es clave para fortalecer la democracia»

25 de Octubre de 2016

Para hacer comentarios sobre el derecho a la educación y su relación con la democracia y la ciudadanía, invitamos a una conversación el diputado brasileño por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Ivan Valente

Por Fabíola Munhoz, de la CLADE

Entrevista publicada originalmente en la página «Debate Buena Educación» el 25 de agosto de 2016

Para hacer comentarios sobre el derecho a la educación y su relación con la democracia y la ciudadanía, invitamos a una conversación el diputado brasileño por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Ivan Valente.

En su quinto mandato de diputado federal por el estado de Sao Paulo, Valente pertenece a las Comisiones de Asuntos Exteriores y de Educación en el Congreso Nacional, además de hacer parte de la Comisión Especial del Plan Nacional de Educación. Ha sido uno de los parlamentarios más activos en la lucha por la asignación del 10% del PIB para la educación. En 1997, dirigió la presentación al Congreso del Plan Nacional de Educación, que se preparó con la plena participación de educadoras/es y defensoras/es de este derecho en el país.

«Uno de los principios constitucionales de la educación pública brasileña es el principio de gestión democrática. Esto significa que en las políticas públicas para la educación, la participación popular, en especial de los sujetos de la comunidad educativa, debe estar presente. En el diseño, desarrollo e implementación de políticas, la participación de estos sujetos es clave. Sin embargo, lo que vemos es lo contrario: políticas de arriba hacia abajo, sin consultar a los involucrados, achacándole la responsabilidad a los profesores y estudiantes por el éxito o el fracaso de la política educativa. Revertir esta lógica sería fundamental para la organización de la gestión democrática en la educación, y por consiguiente, para el fortalecimiento de la democracia».

Lea a continuación la entrevista completa.

¿Cuál es, en su opinión, el papel de la educación para el desarrollo de la ciudadanía y la realización de los derechos humanos?

Ivan Valente – La educación es una condición básica para la construcción de una sociedad justa y para prestar atención a la realización de los derechos humanos para todas las personas. Tiene la función de formar ciudadanos e ciudadanas capaces no sólo de actuar, sino también de transformar la realidad en la que viven. El fin de la desigualdad y la opresión requiere una educación de calidad para todos, centrada en el desarrollo humano y social.

Sabemos que el ejercicio de la ciudadanía va más allá del proceso electoral, y se realiza completamente a través de la participación popular directa y de la acción de los movimientos sociales. ¿Podría comentar sobre eso, por favor?

Exactamente. Ejercer la ciudadanía consiste en participar en la política, en las instancias de toma de decisiones y participación, supervisar los procedimientos legislativos, ejercer presión, exigir y reivindicar derechos y organizarse. Los movimientos sociales son fundamentales para impulsar políticas y obtener derechos y también resistir a los ataques que hoy se presentan a diario contra los trabajadores, las mujeres y las clases desfavorecidas.

¿Cómo la no discriminación y la coexistencia pacífica pueden afectar el ejercicio de la ciudadanía y el fortalecimiento de las democracias?

Para que exista democracia se necesita reconocer al otro como sujeto. Las amenazas al ejercicio de la ciudadanía y la democracia salen por lo general de aquellos que no pueden reconocer la legitimidad de los derechos de los demás tanto como los suyos. La intolerancia, el odio y los prejuicios, especialmente el prejuicio de clase, son elementos centrales en el golpe a la democracia que Brasil está atravesando, por ejemplo. La lucha contra ello es crucial.

¿Cómo el legislador puede y debe actuar para fortalecer la participación ciudadana e involucrar al público en la toma de decisiones sobre las políticas públicas?

Un mandato popular debe estar conectado con las agendas de los movimientos sociales, de las calles, de las personas. Nuestro mandato está siempre en las calles, en los movimientos sociales, en contacto con la población, sin miedo a la exposición e insertando los debates en la agenda. No estar comprometido con empresas (las campañas electorales y su financiación por empresas son fundamentales para la corrupción del país) nos permite estar comprometidos con las agendas de los movimientos sociales, con las agendas de los trabajadores. Utilizar los canales de comunicación existentes, tales como las redes sociales, para hacer frente a los principales problemas políticos del país también ha demostrado ser una herramienta poderosa para la comunicación entre el trabajo de los parlamentarios y la sociedad. La lucha por la reforma política también es clave.

Nuestra democracia debe ser participativa, no sólo representativa. Esta batalla por la democratización del Estado se debe hacer en las calles y en la legislatura, con los proyectos de ley que satisfagan esta demanda.

¿Podemos decir que la ciudadanía es un proceso educativo y de constante aprendizaje?

La ciudadanía no es un acto que se ejerce de manera puntual. Es algo que se aprende en la práctica, en la participación, en la acción, en la reflexión y en la vida colectiva.

¿Cómo las políticas públicas educativas pueden promover el ejercicio de la ciudadanía y el fortalecimiento de la democracia?

Vea, uno de los principios constitucionales de la educación pública brasileña es el principio de la gestión democrática. Esto significa que en las políticas públicas para la educación, la participación popular, en especial de los sujetos de la comunidad educativa, debe estar presente. En el diseño, desarrollo e implementación de políticas, la participación de estos sujetos es clave. Sin embargo, lo que vemos es lo contrario: políticas de arriba hacia abajo, sin consultar a los involucrados, achacándole la responsabilidad a los profesores y estudiantes por el éxito o el fracaso de la política educativa. Revertir esta lógica sería fundamental para la organización de la gestión democrática en la educación, y por consiguiente, para el fortalecimiento de la democracia.

En su opinión, ¿cómo podemos garantizar que la pluralidad de ideas y la aceptación de la diversidad sean respetadas en los debates legislativos y también dentro de las escuelas y universidades?

Ha habido una creciente ola de conservadurismo en nuestro país, que condena la libertad de expresión, la diversidad y la pluralidad de ideas. En el Legislativo lo vemos en la reciente reforma electoral, que simplemente «se vengó» de los partidos pequeños, más programáticos, como el PSOL, que se atrevió a luchar contra la corrupción y contra el conservadurismo en el Congreso, eliminando nuestro derecho a participar en los debates de las elecciones municipales [que tendrán lugar en octubre de 2016] y restringiendo de forma ridícula, por ejemplo, nuestro tiempo para exponer nuestras ideas en la televisión durante la campaña electoral.

En las escuelas no es diferente. El avance del proyecto «Escuela sin Partido» [en líneas generales prohíbe que los docentes de escuelas públicas expresen su opiniones durante las clases, con el objetivo de «garantizar la ‘neutralidad’ política, ideológica y religiosa en el ámbito educativo»] es un ejemplo de que quieren terminar de alguna manera con las voces que discuten y facilitan la formación del pensamiento crítico, que cuestionan. Ciertamente es necesaria una reforma política en nuestro país, especialmente para acabar con el clientelismo, con la financiación privada de las campañas, para fortalecer los partidos programáticos que tienen un plan nacional para ser debatido. Por otra parte, es esencial defender los avances realizados hasta el momento, y que constan en nuestra Constitución Federal, negándose a proyectos como «Escuela sin Partido».

¿Podría comentarnos, por favor, los principales impactos de las nuevas tecnologías y la globalización de las luchas y de los movimientos sociales, a partir especialmente de las redes sociales, en la construcción de la ciudadanía?

Las redes sociales han demostrado un gran potencial, especialmente para las voces disonantes del pensamiento dominante en la sociedad capitalista. La enorme concentración de los medios de comunicación reúne un único modelo y pensamiento vigente, que corroboran la preservación de las cosas como están. Acabamos de pasar por la construcción de un golpe de estado en el país, que fue respaldada, apoyada y sostenida por los grandes medios. Esto no es poco. La internet y las redes sociales han tenido el poder de ser una opción de fuente de información, formulación, comunicación, convocatoria y participación de la militancia. Son las nuevas formas que se incorporan a la vida diaria de las personas y a las luchas de la vida cotidiana.

La Agenda de Desarrollo de 2030 adoptada por los Estados miembros de la ONU, entre ellos Brasil, determina la realización de una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas y todos hasta el año 2030. En su opinión, ¿cuáles son los principales desafíos para el cumplimiento de este compromiso en el contexto brasileño?

El contexto brasileño es muy preocupante. Estamos discutiendo en el Congreso Nacional, no el porcentaje del PIB que se dedica a la educación como lo hacemos desde 1998, cuando presenté el primer proyecto del Plan Nacional de Educación, poniendo de relieve la importancia de los fondos públicos para la escuela pública de calidad. Nos encontramos en un momento en el que se habla de la eliminación de derechos, de la eliminación de la vinculación obligatoria de financiación para la salud y la educación, la congelación del gasto en áreas sociales durante 20 años.

Si se aprueba este paquete de reveses, nunca el país se moverá hacia la educación inclusiva y equitativa y de calidad para todos en el año 2030. Por el contrario, se retrocederá en el acceso y la permanencia de la educación pública de calidad. Considere-se el Plan Nacional de Educación, aprobado hace dos años, con problemas, pero que ha demostrado ser letra muerta. Hoy en día, lograr el incremento de recursos para la educación y la lucha contra la mercantilización de la educación son nuestros mayores desafíos.