“Hip Hop es una revolución de ideas, entendida como un movimiento constructivo”

25 de Marzo de 2020

Por: Thais Iervolino

Con el objetivo de presentar y abordar el Hip Hop de su país como herramienta de transformación social y educación, tres costarricenses produjeron y lanzaron un documental sobre este movimiento cultural y artístico. En esta entrevista, comentan la importancia del Hip Hop para la educación y comparten los aprendizajes que obtuvieron durante la elaboración de la película.

“Interludio: voces urbanas” es un documental producido y dirigido por tres artistas del Hip Hop costarricense: Gustavo González Quirós y Edson Contreras Miranda, ambos del grupo de Hip Hop 5irko-0-Seis, así como Oswaldo Jiménez Valverde, de Nasional Skateboards. Buscando sacarle al Hip Hop el estigma de expresión relacionada a la violencia, en su documental, los tres presentan el movimiento desde una perspectiva cultural y educativa. 

“Es una cultura que unifica personas alrededor de todo el mundo. Creo que algunos líderes podrían ver en el Hip Hop una gran herramienta que ha estado ahí por años y que, en muchos casos, no se le prestara la atención que merece como motor de transformación social”, afirma Gustavo González, más conocido como Tavo.

En entrevista con la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), los tres artistas conversaron sobre su proyecto, la importancia del Hip Hop como estrategia de cambio social y su relación con la educación.

Lee la entrevista completa:

¿Cuál es la importancia del movimiento Hip Hop para la cultura de Costa Rica?

Gustavo González Quirós Es una pregunta bastante amplia incluso porque el Hip Hop es una cultura en sí mismo. Para denominarse cultura a través de los años, ha logrado tener una serie de elementos que unifica una cantidad importante de personas a nivel mundial. Algunos de esos elementos son los primarios, aquellos que conoce la mayoría de las personas, como son el graffiti, el breakdance, el MC y el DJ. El quinto elemento es el conocimiento. 

Hoy en día se reconocen elementos secundarios, pero muy importantes: la unidad, la paz, el respeto y, lo que para mí es muy importante, la autogestión. Tampoco se pueden dejar de mencionar el beatbox.

Le damos importancia a este fenómeno artístico-cultural. En muchas de las esquinas, no solo en San José sino también en las zonas rurales, hay mucha gente que forma parte del movimiento. De alguna manera, eso abre la puerta para que quienes estamos trabajando en producciones a nivel nacional podamos impactar a la gente, llevando nuestro mensaje. 

Edson Contreras Miranda La gente de los barrios, a través del mismo rap, trata de expresar lo que pasa en sus comunidades. Es toda una cultura, un estilo de vida con muchos matices.


Autores del documental. De la izquierda para derecha: Oswaldo JiménezGustavo González Quirós y Edson Contreras Miranda. Foto: Archivo Interludio: voces urbanas

¿Consideran el Hip Hop un patrimonio cultural (inmaterial) de Costa Rica? ¿Por qué? 

Edson Contreras Miranda Costa Rica es un país muy pequeño. Aquí hay mucha diversidad de cultura, pero hay poca gente, nos falta mucho trabajo por hacer. Tratamos de ir “culturizando” y consolidando la cultura, pero falta mucho trabajo. 

“El Hip Hop no es reconocido por el Estado, pero está en las esquinas, en muchas esquinas del país” 

Gustavo González Quirós Eso no quiere decir que no tenga peso. El Estado probablemente no lo reconoce y no va a hacerlo, pero tenemos que decodificar lo que estamos llamando patrimonio. ¿Es algo del Estado, o es algo con lo que yo me identifico? Por ejemplo, una persona puede pasar siempre por el Teatro Nacional y no sentirse identificada, pero tal vez tenga más sentido de pertenencia con la cancha de football de su barrio.

Hay que tomar en consideración la codificación de lo que es patrimonio. El Hip Hop no es reconocido por el Estado, pero está en las esquinas, en muchas esquinas del país. 


¿Cómo definirías la Cultura Hip Hop en tu país? ¿Cuáles son los elementos que, en tu opinión, la cultura popular costarricense trajo para el Hip Hop y vice-versa?

Oswaldo Jiménez Valverde Siento que el problema es que algunos intentan mirar lo de afuera y no valoran el talento nacional. Hay todavía muchos caminos por recorrer, hay muchas expresiones artísticas. Hay gente que lo hace por la influencia extranjera, pero no por el interés de rescatar la historia que tenemos.

Gustavo González Quirós – Hay valores importados, valores que desde mi perspectiva no deberían vincularse. Por ejemplo, el rap involucra batallas, las cuales tienen formato de producción, de presentaciones en espacios abiertos al público, pero sostienen contenido para agredir a otras personas. Eso no está en línea con el mensaje que deberíamos transmitir sobre nuestra cultura. Son pocos los exponentes que hacen rap, valorando nuestras culturas indígenas, los ancestros, entro otros. En el rap nacional hay poco de eso, pero sí hay… 


¿Qué los llevó a elaborar un documental sobre Hip Hop en Costa Rica? 

Edson Contreras Miranda Fue la persecución de un ideal. Faltaba exponer el movimiento un poco más. El Hip Hop es la cultura que nos mueve, y quisiéramos hacer algo sobre ella. Hay muchos paradigmas, estigmas respecto al Hip Hop, y queríamos presentar una perspectiva cultural sobre el tema. 

Gustavo González Quirós – Fue algo muy empírico, una idea muy sencilla. Inicialmente, éramos un grupo de 5 personas, que después creció más de lo que imaginábamos. Con este crecimiento del proyecto, tuvimos que darle un formato de producción, elaborar un guión, dotar el material de cimientos científicos y de pilares teóricos, darle un hilo conductor, conseguir las locaciones, elegir a los participantes, coordinar institucionalmente, conseguir patrocinios… 

“Para evaluar el movimiento, no solo se necesita la persona que hace parte en la escena, sino también la gente que no está en la escena. De lo contrario, el Hip Hop no dejará de ser estigmatizado”

Nos planteamos el objetivo de realizar la primera producción audiovisual de formato amplio, que abordase el género Rap y la cultura Hip Hop para la transformación de Costa Rica. Así, desarrollamos 4 pilares: la Educación como motor de cambio; el Arte y la Cultura como motores de transformación social; la preservación y reinterpretación del Patrimonio Nacional; y el Emprendimiento.

Oswaldo Jiménez Valverde Siento que, para evaluar el movimiento, no solo se necesita la persona que hace parte en la escena, sino también la gente que no está en la escena. De lo contrario, el Hip Hop no dejará de ser estigmatizado.


Escena del documental. Foto: Archivo Interludio: voces urbanas

¿Cuáles fueron los aprendizajes obtenidos durante el proceso de producción del documental?

Oswaldo Jiménez Valverde El mayor aprendizaje es que falta mucho por hacer, pues muchos de los participantes nunca habían formado parte de algo así.

Edson Contreras Miranda  Tuvimos contacto con diferentes formas de pensamiento. Había personas que no tenían un motivo y no se sentían tomadas en cuenta, otras con más trayectoria. El documental todos una oportunidad. A través del Hip Hop se cambian muchas cosas, en el pensar y vivir.

Gustavo González Quirós – Fue una experiencia nueva para todos, algo que nunca habíamos experimentado. Nunca nos había pasado por la mente. Aprendimos que una producción como esa puede llevar un mensaje importante para muchas partes de la sociedad, pero siento que todavía falta apertura de ciertas personas, instituciones y de entes del Estado. Se necesitan más participación e involucramiento del Estado en este tipo de iniciativas. 

Edson Contreras Miranda El material dejó muchos aprendizajes y muchos mensajes. Hay una cuestión incluso de Derechos Humanos, pues en el documental se aborda la vida de personas que participan en un sistema excluyente.


¿Como se da el diálogo entre Educación y Hip hop? ¿De qué manera estos elementos pueden promover la transformación social?

Gustavo González Quirós – Yo comenzaría distinguiendo entre educación formal y no formal, en virtud de que muchas veces el Hip Hop llega hasta donde la educación formal no llega. El Hip Hop es una fuerza que busca rescatar, que requiere una disciplina para el desarrollo de cada uno de sus elementos. Con “Interludio: voces urbanas” procuramos un acercamiento con el Estado (acercamiento a veces fallido a causa de un Estado a veces sordo, a veces miope), con el gremio artístico, con personas que tienen necesidades, vulnerables; hemos llegado a personas con falta de recursos y que enfrentan diversas formas de problemática.

Este movimiento artístico sí promueve la transformación social porque es crítico y contestatario. Presenta protestas, pero también propuestas. Es constructivo, requiere autogestión y emprendimiento, promueve la unidad, la paz y el respeto como valores. 

Creo que los líderes podrían ver en el Hip Hop una gran herramienta de transformación social, pero no lo hacen muchas veces porque no quieren.


¿De qué manera el documental ejerce una función educativa y a la vez transformadora?

Gustavo González Quirós – Hacemos llegar el material a jóvenes en riesgo social, como una alternativa, como forma de mostrar nuestra cultura como alternativa. Presentamos la película no solo a jóvenes en riesgo social, sino también a las clases políticas, a la sociedad en general. 

“El Hip Hop es eso: un poquito de dualismo, de inteligencia entendida como conocimiento, es inteligencia en movimiento. Todos se mueven a su manera: el Graffiti, el B-Boy, el DJ, el MC, el Beatboxer, la paz, el respeto, la unidad, la autogestión, alrededor del conocimiento adquirido en una disciplina”

Lo que hacemos es apuntar algunas problemáticas sociales que necesitan atención y que afectan a una gran parte de la población. A la vez, queremos promover un enfoque de las capacidades artísticas y creativas de una muestra del movimiento Hip Hop en Costa Rica; también integramos relatos de Nicaragua y Colombia.

Creo que estos mensajes generan un gran sentido de pertenencia, pues refuerzan una comunidad que está representada en muchas latitudes alrededor del mundo, y que alza su voz en función de los problemas sociales. Sentido de pertenencia que para muchos de nosotros, representa nuestro patrimonio, de la misma manera en que por ejemplo lo representa el Centro Multicultural Botica Solera (una de las locaciones del documental) para los costarricenses.

Al final, el Hip Hop es eso: un poquito de dualismo, de inteligencia entendida como conocimiento, es inteligencia en movimiento. Todos se mueven a su manera: el Graffiti, el B-Boy, el DJ, el MC, el Beatboxer, la paz, el respeto, la unidad, la autogestión, alrededor del conocimiento adquirido en una disciplina. 

Este conocimiento es entendido como una fuente de poder ante el sistema, la academia, la comunidad. El Hip Hop, en realidad, procura educarse a partir de su cultura para el bien de la comunidad a la que pertenece. 


¿Qué rol juega la Educación en la transformación social?

Gustavo González Quirós – La educación siempre debe ser entendida como un motor de transformación social. Es una de las necesidades básicas que el Estado debe garantizar. Lo que pasa es que, desde mi perspectiva, esta garantía no siempre se cumple. 

Un estudiante cuesta al Estado alrededor de 3 mil dólares al año en Costa Rica, y una persona en la cárcel cuesta al Estado 15 mil dólares aproximadamente. El problema es que se nos llenan las cárceles y se vacían los colegios. Entonces, algo está mal planteado en el sistema y es allí donde afirmamos que precisamente el Hip Hop, de alguna manera, llega hacia donde la educación formal no llega. El Hip Hop es una herramienta colaborativa, que coopera con la transformación social y no contra ella como en ocasiones ase cree o se quiere hacer ver.


El documental retrata experiencias de artistas de Hip Hop que, en su mayoría, son jóvenes. ¿Por qué el Hip Hop y la juventud están tan integrados?

Gustavo González Quirós – El Hip Hop es un movimiento joven en su naturaleza y esencia y por eso logra integrarse muy bien con las juventudes. Es un movimiento creado por jóvenes y para jóvenes. Muchas de estas personas jóvenes tienen características en común, como la vulnerabilidad social. Poco a poco, ese movimiento ha permeando no solo jóvenes, sino también otros sectores y gente de otras edades. 

“Hip Hop es revolución. Una revolución de ideas, entendida como un movimiento constructivo” 

Pero, es un movimiento joven y esta es una de las razones por las que considero que el Hip Hop tiene un espíritu revolucionario. Hip Hop es revolución. Una revolución de ideas, entendida como un movimiento constructivo. 

Como es joven, también es alegre. La fiesta es parte del Hip Hop. Se trata de una cultura integradora, pacífica, comunitaria, unida, integral. En su versión más pura, promueve la convivencia pacífica y una serie de valores fundamentales para la juventud en situación de vulnerabilidad, como la paz, la unidad y el respeto. 


Sobre el Hip Hop

Graffiti, uno de los elementos del Hip Hop. Foto: Archivo Interludio: voces urbanas”

El Hip Hop es una cultura y movimiento artístico que se originó en el sur de los barrios Bronx y Harlem, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, entre jóvenes afroamericanas/os y puertorriqueñas/os, durante la década de 1970. Si bien el término Hip Hop se usa a menudo para referirse al estilo musical y al estilo de vida, el movimiento no solo se circunscribe al ámbito musical. Por lo contrario, abarca varios elementos de los cuales cuatro son imprescindibles para describir este fenómeno en su totalidad: rap (oral: recitar o cantar), turntablism o “DJing” (auditiva o musical), breaking (físico: baile) y graffiti (visual: pintura). 

Sus diferentes expresiones presentan en común la relación con la resistencia y lucha ante contextos de vulnerabilidad social, pobreza y violencia, elementos que subyacen a la coyuntura histórica que dio nacimiento a la cultura.

Desde su evolución en el sur del Bronx, el Hip Hop se ha extendido a diferentes culturas y comunidades de todo el mundo. Es tanto un fenómeno moderno, como antiguo, pues se ha dedicado a actualizar grabaciones, actitudes y experiencias clásicas.


A continuación, mira el trailer del documental: