Camilla Croso: “Necesitamos evaluaciones formativas, que reconozcan a las diversidades y los diferentes contextos”

23 de Septiembre de 2019

Por: Thais Iervolino

La coordinadora general de la CLADE participó en un debate sobre currículos inclusivos y evaluación educativa, en el marco del Foro Internacional sobre Inclusión y Equidad en la Educación de la UNESCO

“Es motivo de preocupación que prevalezcan sistemas de evaluación de resultados de aprendizajes, internacionales o nacionales, que no reconocen los contextos, la diversidad de lenguas, culturas y singularidades de diferentes localidades y territorios”, afirmó Camilla Croso, coordinadora general de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) durante su participación en la mesa de diálogos “Currículos inclusivos y evaluación para acompañar a estudiantes en su diversidad”.

El debate tuvo lugar en el segundo día del “Foro internacional sobre inclusión y equidad en la educación”, realizado por la UNESCO – en alianza con el Ministerio de Educación de Colombia y la Alcaldía de Cali – del 11 al 13 de septiembre.

También participaron en la mesa: María Figueroa, Directora del Instituto de Evaluación de la Educación de Colombia (ICFES); Seamus Hegarty, ex presidente de la Asociación Internacional para la Evaluación de Logro Educativo (AIE); Hugo Labate, director de la Coordinación Nacional del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Argentina; y Georgine Obura, directora de Studio de Lenguaje de Señas en Kenia.

En el diálogo, se analizaron y discutieron estrategias para asegurar la elaboración y aplicación de currículos y materiales didácticos inclusivos e interculturales que respondan a situaciones y necesidades diversas a lo largo del ciclo educativo. Además, se examinó el modo por el cual se han revisado los métodos de evaluación para apoyar y acompañar a estudiantes provenientes de diferentes contextos, con distintas culturas, lenguas, habilidades y necesidades educativas. 

“Cuando se diseñan sistemas de evaluación estandarizados y se los pone como el centro de las políticas educativas, se condiciona, desde las pruebas, todo el corazón de los sistemas educativos: los currículos, los procesos pedagógicos, las relaciones entre estudiantes y docentes, las relaciones en el interior de las escuelas y entre las escuelas”

En su intervención, la coordinadora general de la CLADE, subrayó que, aunque la Agenda de Educación 2030 esté anclada en la perspectiva de los derechos humanos, su contenido ha resultado de una fuerte presión de la sociedad civil durante los debates y negociaciones sobre la Agenda, cuando algunos actores defendieron fuertemente un foco casi exclusivo en resultados mensurables de aprendizaje, y su verificación desde la aplicación de pruebas estandarizadas. “Aunque en el texto de los ODS [Objetivos de Desarrollo Sostenible] y en la Agenda 2030 pudimos avanzar hacia una perspectiva de la educación como derecho humano, todavía persiste, especialmente en lo que toca a los indicadores del ODS 4 [Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, referido a la educación], una gran prioridad en los resultados de aprendizaje desde un enfoque que estandariza”, afirmó.

Desde su punto de vista, “cuando se diseñan sistemas de evaluación estandarizados y se los pone como el centro de las políticas educativas, se condiciona, desde las pruebas, todo el corazón de los sistemas educativos: los currículos, los procesos pedagógicos, las relaciones entre estudiantes y docentes, las relaciones en el interior de las escuelas y entre las escuelas”.

Camilla Croso añadió que las prácticas que se promueven en consecuencia de los procesos de evaluación estandarizada, muchas veces condicionan el financiamiento de las escuelas a resultados en estos tests, y así profundizan las brechas sociales, a la vez promueven competencia, afectan los salarios docentes y la salud psicológica de estudiantes, resultando además en un reduccionismo curricular y el empobrecimiento de la experiencia educativa. 

Según la coordinadora general de la CLADE, es necesario superar este modelo homogeneizador de educación, y plantear nuevas propuestas de evaluación y educación que valoren la diferencia y la diversidad de contextos, realidades, trayectorias y condiciones de las y los estudiantes, involucrando al conjunto de sujetos de la comunidad educativa en el diseño de su sentido y contenido. 

Encuentro paralelo

El mismo día, Camilla Croso moderó los diálogos del evento paralelo al Foro de UNESCO, intitulado “Inclusión y educación en América Latina y el Caribe: temas críticos y desafíos”. El encuentro fue organizado por el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la UNESCO (GEM).

En la ocasión, se discutieron datos y tendencias que se presentan en la formulación de una edición especial regional del Informe, que será lanzada el año entrante: el GEM 2020 sobre el Derecho a la Educación e Inclusión en América Latina y el Caribe. 

Carlos Vargas, de OREALC/UNESCO: “Lo que este informe va a revelar tiene que ver con cuáles son las barreras para la inclusión, que son múltiples y se interseccionan. Va a relevar las barreras y cuáles son las causas de vulnerabilidad de distintos grupos poblacionales, como los que se encuentran en situación de pobreza, indígenas, afrodescendientes, las mujeres, la diversidad sexual y las personas privadas de libertad, etc.”

Se abordaron temas, como la situación de la atención a personas excluidas de la educación, por razón de género, desplazamiento, migración, origen étnico, idioma, pobreza, discapacidad u otras características. El Informe hará un análisis de leyes, políticas y prácticas educativas, observando distintas causas que impiden la plena inclusión de todos y todas en y desde la educación, entre ellas causas estructurales de discriminación y desigualdad.

  • Descarga aquí ponencia con hallazgos preliminares del informe, que fue presentada durante el encuentro.
  • Escucha a continuación entrevista con Carlos Vargas, de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO (OREALC/UNESCO), quien comentó las actuales brechas sociales y retos para la inclusión en la educación de la región, así como expectativas respecto al informe regional GEM 2020: