Foto: Passarinho/Pref. Olinda

Brasil: En mensaje a la ONU, Campaña Nacional expresa preocupación con los derechos de niñas, niños y adolescentes

2 de Junio de 2019

Por: Fabíola Munhoz

La Campaña envió informaciones sobre el actual escenario regresivo en el país, en respuesta a un llamado de Naciones Unidas, para que la sociedad civil comparta el estado de los derechos de la infancia y del desarrollo sostenible en sus contextos

Ante un llamado de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR), la Campaña Nacional por el Derecho a la Educación de Brasil, envió al órgano informaciones sobre el estado de los derechos de la niñez en el país, respecto a los campos temáticos que se enfocarán en la revisión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en julio de este año.

La revisión tendrá lugar en el Foro Político de Alto Nivel, que se realizará del 9 al 18 de julio en Nueva York, enfocando el ODS 4 – referido a la educación – y también los objetivos de número 8 (trabajo decente y crecimiento económico), 10 (reducción de las desigualdades), 13 (acción por el clima), 16 (paz, justicia e instituciones sólidas) y 17 (alianzas para lograr los objetivos).

El OHCHR está elaborando un informe sobre los derechos de la niñez y los ODS que se presentará en el Foro Político de Alto Nivel y, para contribuir con su contenido, abrió dicha convocatoria al envío de aportes desde la sociedad civil.

Los insumos enviados al órgano por la Campaña Nacional de Brasil señalan fuertes riesgos de que los ODS 4, 8 y 16 no se realicen en el plazo previsto en el país, debido a una serie de medidas implementadas por el actual gobierno.

Asimismo, recogen datos alarmantes sobre la situación de los derechos humanos en Brasil, como: el no cumplimiento del Plan Nacional de Educación (PNE) 2014-2024; el congelamiento de gastos públicos en educación y la no implementación de los mecanismos Costo Alumno Calidad Inicial (CAQi) y Costo Alumno Calidad (CAQ), que establecen parámetros para el financiamiento de la educación pública de calidad; millones de niñas, niños y adolescentes sin acceso a la educación básica; el avance de la iniciativa “Escuela sin Partido”, que quiere prohibir la discusión de temas como política, igualdad racial e igualdad e identidad de género en las escuelas; una perspectiva reduccionista de la educación en la infancia y retrocesos para la educación inclusiva y la inserción de personas con discapacidad en el sistema público; el intento de reglamentar la educación domiciliar, como forma de incentivar la privatización de la enseñanza a distancia e impedir la socialización y el contacto de estudiantes con la pluralidad; el agravamiento de la situación de niñas, niños y adolescentes en condiciones de trabajo precarias, con la reforma laboral que flexibiliza derechos; y el cierre de espacios de participación de la sociedad civil en las políticas públicas, así como la eliminación de órganos administrativos participativos, afectando gravemente áreas como: derechos humanos, igualdad racial, indígenas, poblaciones rurales, población LGBTI y medio ambiente.

“En este contexto alarmante, instamos a que el OHCHR recomiende al Estado brasileño la restauración y el fortalecimiento de las instancias democráticas de participación de la sociedad civil, así como la reversión de los actuales retrocesos. También urgimos a que se respeten la Convención sobre los Derechos de la Niñez de la ONU y las observaciones hechas al Brasil por el Comité que hace seguimiento a dicha Convención. El Comité hizo un llamado para que el Estado brasileño asuma su responsabilidad por la garantía de recursos financieros adecuados para la implementación del Plan Nacional de Educación, inclusive en situaciones de crisis económica e inestabilidad política”, afirma Andressa Pellanda, coordinadora ejecutiva de la Campaña Nacional por el Derecho a la Educación.

En el informe que envió a la ONU, la Campaña presenta recomendaciones para la garantía del derecho a la educación pública, gratuita, inclusiva, igualitaria y de calidad, desde la primera infancia y en base a una perspectiva de derechos.