El texto es referencia para la reflexión sobre derechos humanos, el derecho a la educación, la educación en derechos humanos y es un punto de referencia central para aquellas y aquellos que luchan por un mundo de hermandad y no violencia, basado en la igualdad, en el diálogo, en el bien común y en el reconocimiento y valoración de la diversidad.
La escuela que mueve nuestra acción y nuestro horizonte, en cambio, es una que da vuelta a estos valores y está al servicio de la promoción de los derechos humanos, de las relaciones humanas de respeto y horizontalidad, dialógicas, del reconocimiento y valoración de la alteridad, de lo plural, que transponga el foco de lo individual hacia lo colectivo, que sea democrática, que reintegre al hombre y la mujer en la dinámica ecológica. Una escuela que, en suma, tenga como base una educación hacia los derechos humanos. Este es el horizonte, es el mar entre la niebla.