El texto titulado la Pedagogía de los cuidados quiere construir un modelo coeducativo que cuestione el modelo de desarrollo dominante y optar por uno radicalmente diferente que dé prioridad a la equidad de género. Se refiere a la pedagogía de los cuidados, cuidados, así en plural y con minúsculas, ya que se quieren priorizar las acciones de cuidados, que son todas aquellas actividades orientadas al mantenimiento de la vida, a la sostenibilidad social. Entre otras, estas actividades son: gestar, parir, criar, alimentar, cocinar, lavar, coser, sanar, conseguir agua, enseñar a caminar, atender, escuchar, gestionar el presupuesto del hogar, consolar, enseñar, asistir a las personas enfermas o dependientes, acompañar en la muerte, etc. Todas ellas son trabajos desarrollados, mayormente, por mujeres a lo largo de la historia.
Este aporte destaca la mirada feminista que se suma a la ambientalista. Una mirada que se nutre de fuentes como el ecofeminismo, la economía feminista, la interculturalidad, el enfoque basado en derechos humanos, la cUidadanía y el Buen Vivir.
La propuesta educativa implica la reestructuración de los contenidos curriculares, de las metodologías y de los procesos de enseñanza
y aprendizaje para que consideren los cuidados como su principio básico. También supone ampliar la participación en estos procesos de aprendizaje de otras y otros actores del contexto escolar, como la comunidad, poniendo en marcha espacios de diálogo e intercambio que permitan a las personas educadoras revisar periódicamente sus prácticas y sus formas de hacer para reajustarlas al contexto en el que se desarrollan y a las necesidades de los diferentes ámbitos educativos. Se recopilan miradas que desmontan el heteropatriarcado, poniendo la vida en el centro de las decisiones personales y sociales, y acciones que permiten la sostenibilidad de la vida – los cuidados – por encima del mercado y la acumulación de capital.
Se comparten tres prácticas educativas latinoamericanas y cuatro vascas que aportan experiencias, no solamente en el terreno de la sostenibilidad ambiental, sino también en el de la convivencia con las personas, y su interioridad, con la idea de incentivar el cuidado de todos los seres vivos, humanos y no humanos, que habitan el único planeta del que disponemos.