Datos empíricos sobre las violencias de género en escuelas rurales

23 de mayo de 2024

En este artículo se describen los hallazgos de la Investigación Acción Participativa (IAP) realizada en el marco del proyecto Estrategias de promoción de la igualdad y prevención de las violencias de género en escuelas rurales de Haití, Honduras y Nicaragua, liderado por la CLADE, a partir de cinco ejes identificados como esferas de especial preocupación por los grupos de investigación y las comunidades educativas rurales de los países que comparten la experiencia: a) estereotipos y roles tradicionales de género; b) bullying; c) violencia sexual; d) castigo y prácticas nocivas; y e) embarazo en niñas y adolescentes. Los hallazgos muestran la significativa incidencia de las  violencias de género en la escuela, naturalizadas y reproducidas en diversas expresiones. La creación de datos y evidencias locales emerge como una necesidad central para mejores políticas y prácticas que contribuyan efectivamente con la prevención de las violencias de género en las escuelas.

Artículo publicado originalmente en la revista de Fe y Alegría. Saberes Andantes. Educación en contextos de violencia. Volumen 4, Número 10. Diciembre 2023. Enlace: https://saberesandantes.org/index.php/sa/issue/view/11


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La Investigación Acción Participativa con enfoque de género: transformando escuelas rurales en espacios seguros

27 de febrero de 2024

Gabriela Arrunátegui

Asesora de Programas de la CLADE

Un balance de los aprendizajes y lecciones en del proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales” ejecutado en Haití, Honduras y Nicaragua entre 2021 y 2023.

Luego de tres años (2021-2023), el proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales” cierra una etapa y cumple su objetivo de contribuir al fortalecimiento de la igualdad de género, la prevención y superación de la violencia basada en género (VBG) en las escuelas rurales de Haití, Honduras y Nicaragua.

La iniciativa fue coordinada por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), en alianza con Alternatives (Canadá) y en los países con Foro Dakar Honduras, Reagrupación para Todas y Todos de Haití junto al Foro de Educación y la Coalición Nicaragüense por la Educación. Todo ello fue posible gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.

El proyecto se ha destacado por la centralidad del componente de Investigación Acción Participativa (IAP), posibilitando la generación, difusión de datos empíricos y estrategias de prevención de la VBG en co-creación con las comunidades educativas rurales. De manera integral, el proyecto aporta al desarrollo y difusión de materiales, prácticas y políticas públicas que abordan de manera efectiva los contextos de violencia escolar.

El estudio “El derecho humano a una educación libre de VBG”, basado en las experiencias y testimonios de estudiantes, familias, docentes y liderazgos comunitarios, revela la difícil situación de VBG que se vive en las escuelas rurales de Haití, Honduras y Nicaragua. Se llevó a cabo una encuesta autoadministrada a estudiantes de 13 a 17 años en escuelas rurales. En Haití, se realizaron 91 encuestas en Plaisance y Saint-Michel, donde el 61.54% se identificaban como mujeres y el 36.26% como hombres, 2.2% proporcionaron una respuesta diferente. La edad promedio de participantes es de 15 años. En Honduras, participaron en la encuesta un total de 298 adolescentes con una edad promedio de 14 años, (272 de Ojojona y 26 de San Ignacio), en la cual 55% se identifica con identidad femenina y el 45% como masculina. En Nicaragua, se aplicaron 75 encuestas a estudiantes de La Chata, San Francisco y Slilmalila. De ese subtotal, el 61% se identifica como femenino y el 39% como masculino, teniendo una edad promedio de 14 años para las tres comunidades que participaron del estudio.

La investigación identificó roles y estereotipos de género profundamente arraigados en la comunidad educativa, sirviendo como base para la VBG. En Haití, los padres y madres demandan actividades diferenciadas para niñas y niños, con la creencia de que un hombre debe cumplir el mandato social de ser proveedor y protector. En Nicaragua, de 100 estudiantes que participaron en la encuesta, el 36% considera que se perpetúan los estereotipos de género en la escuela, asociando la pereza con los hombres y atribuyendo a las mujeres la propagación de rumores o la tendencia a ser más calladas y restringirse de la vida pública. En Honduras, las madres expresan que educar a un varón es más difícil, ya que lo vinculan a riesgos como el consumo de sustancias psicoactivas; afirman que, a medida que crecen, los varones tienden a volverse más agresivos y violentos.

La interrupción de la trayectoria educativa es consecuencia de los embarazos adolescentes y por lo tanto de la violencia sexual, las propuestas y apoyos en los ámbitos social, familiar y educativo son deficientes en la protección de sus derechos y proyectos de vida.

Alerta sobre la violencia sexual y acoso en espacios educativos

Con relación a la violencia sexual, de 170 estudiantes que participaron en la encuesta, el 30% de estudiantes de Haití respondieron que alguna vez han sido víctimas de abuso sexual, expresan que han tocado sus cuerpos en la escuela o camino a la escuela, mientras que en Nicaragua y Honduras el porcentaje es del 6%. Específicamente en Haití, cuando se pregunta a las y los adolescentes sobre conductas sexualmente explícitas, se obtuvieron 31 respuestas vinculadas a levantar la falda de una compañera, 14 sobre bajar los pantalones de un compañero, 48 relacionadas con encerrar a alguien en el baño y 43 con tocamientos. Estos datos revelan la presencia alarmante de conductas sexualmente explícitas entre adolescentes en Haití, evidenciando una preocupante normalización o encubrimiento de estas prácticas de VBG. Cuando se indaga específicamente acerca de quiénes han tocado el cuerpo de las estudiantes, los compañeros de clase y de otros cursos ocupan el primer lugar de referencia.

Cuando nos adentramos en el tema de la violencia sexual en los tres países, resulta inevitable abordar la cuestión del embarazo en niñas y adolescentes mujeres en las escuelas en las cuales el silencio se erige como norma predominante. Cuando se pregunta ¿Quién se identifica como padre de hijas o hijos resultado de embarazos en niñas o adolescentes? las respuestas revelan 97 casos con personas desconocidas, 119 con el novio o enamorado (pareja), 37 con parientes, 32 con compañeros de estudio y 13 con docentes. Las cifras evidencian contextos de violencia sexual y, por ende, violación, la cual está penada en los tres países. Del mismo modo que, en el caso docente, de prácticas sexuales abusivas al existir obligación de cuidado, protección y manifiestas relaciones de poder agravada en lazos parentales que constituye un delito.

En todos los países, se conoce más de un caso de violencia sexual, siendo especialmente relevante el 16.75% en Haití. En Honduras, al menos el 20% de las respuestas indican conocimiento de al menos un caso, con un promedio del 8% que afirma conocer más de uno. La interrupción de la trayectoria educativa es consecuencia de los embarazos adolescentes y por lo tanto de la violencia sexual, las propuestas y apoyos en los ámbitos social, familiar y educativo son deficientes en la protección de sus derechos y proyectos de vida. Esta falta de atención comunitaria expone a las adolescentes a vulneraciones en su condición de sujetos de derechos, así como de maternidad forzada.

El acoso escolar o bullying también es una expresión de violencia presente en las escuelas. En Honduras, los espacios más inseguros son los baños, así como la hora del recreo. Tanto en San Ignacio como en Ojojona, la discriminación basada en el aspecto físico es notable, afectando al 67.74% y al 66.35% del estudiantado, respectivamente. Esto representa un dato significativo, considerando que el total de estudiantes que participaron de las encuestas fue de 350. Es decir, aproximadamente 7 de cada 10 estudiantes en ambas localidades informaron haber experimentado algún grado de discriminación relacionada con su apariencia física. En Nicaragua, un 30% de las niñas que han presenciado o han sido víctima de acoso escolar permanecen silenciadas, lo que puede estar relacionado al miedo y a la naturalización de la violencia en las escuelas. Estos resultados subrayan la necesidad de un abordaje integral de manera urgente en los entornos educativos de estas comunidades.

La participación activa de las familias reconoce y aborda la existencia de estas violencias, promoviendo un ambiente escolar más seguro y respetuoso, esta iniciativa evita la normalización de situaciones violentas, especialmente perjudiciales para niñas y adolescentes.

Las estrategias de prevención de violencia en escuelas rurales

Algunos de los hallazgos del Informe Regional que han servido para elaborar estrategias de prevención de la VBG pertinentes a las necesidades de las comunidades educativas rurales, y adicionalmente han permitido que los gobiernos de Haití, Honduras y Nicaragua cuenten con información actualizada para la toma de decisiones con relación a las políticas públicas. A continuación, les presentamos compartimos algunos de los logros:

El estudiantado reconoce situaciones de VBG en el entorno escolar. Al inicio del proyecto, muchos/as de las y los estudiantes no estaban plenamente conscientes de las complejas implicaciones de la VBG que ocurría en su entorno escolar. Durante el proceso de encuestas y talleres realizados como parte del proyecto, las y los estudiantes se sorprendieron al descubrir la profundidad y diversidad de comportamientos violentos, particularmente relacionados con el bullying o acoso y la violencia sexual. Las encuestas de percepción las y los ayudó a cuestionarse sobre términos como “bullying” y a identificar comportamientos anteriormente pasados por alto, tal como se muestra en los siguientes testimonios:

“Antes de esto, no reconocía el impacto real de la violencia que ocurría entre nosotros. Ahora comprendo cómo las palabras y acciones pueden lastimar a otros. Nos hace pensar en cómo tratamos a nuestros compañeros y compañeras” (estudiante de Haití).

“Gracias a este proyecto he aprendido a evitar la violencia de género y el acoso; yo he dejado de hacerlo y he ayudado a mis compañeros a que tampoco lo hagan” (estudiante de Honduras).

Iniciativas de inversión en espacios seguros dentro de la escuela.

En Honduras, tras identificar problemas de violencia física y acoso escolar en los baños, el gobierno local de Ojojona invirtió en la instalación de sistemas de agua directamente en la escuela, lo cual mejoró las condiciones sanitarias e higiénicas, abordando la violencia y el acoso. Cabe destacar que, al carecer de agua potable en los baños, los y las estudiantes se veían obligados a salir y buscar agua en otras partes distantes del colegio. Por su parte, docentes y familias instalaron en los baños dispositivos de seguridad, como pestillos, con el propósito de proporcionar mayor protección y tranquilidad al estudiantado. Este logro es resultado directo del trabajo de sensibilización realizado por el equipo nacional de Honduras, resaltando la importancia de identificar y mejorar los lugares en los cuales los y las estudiantes estaban en riesgo debido a la falta de infraestructura adecuada.

En Nicaragua, docentes y familias han llevado a cabo un cambio significativo al establecer espacios de vigilancia en áreas identificadas por el informe regional del proyecto como propensas a la violencia (caminos hacia la escuela, baños y patio de recreo). Este enfoque busca prevenir la violencia física, sexual y el bullying en el entorno escolar, creando un ambiente seguro para las y los estudiantes. La participación activa de las familias reconoce y aborda la existencia de estas violencias, promoviendo un ambiente escolar más seguro y respetuoso, esta iniciativa evita la normalización de situaciones violentas, especialmente perjudiciales para niñas y adolescentes. Al involucrar a las familias en la prevención de la violencia de género, se trabaja promoviendo la inclusión de todos los grupos en el entorno educativo, procurando la eliminación de prácticas discriminatorias y violentas que perpetúan la desigualdad de género.

También, en Nicaragua, el equipo nacional y las mujeres lideresas lograron gestionar la contratación de personal de seguridad en una de las escuelas seleccionadas en Silmalila, en coordinación con el Ministerio de Educación. A pesar de las limitaciones políticas, las familias demuestran una mayor actividad y vigilancia para la prevención de la VBG.

Articulación para la prevención de la violencia

En Nicaragua, frente a la situación de embarazos en niñas y adolescentes, se gestionó con el Ministerio de Salud la instalación de un puesto médico, con personal médico presente dos veces por semana y atención diaria de enfermería, acompañando algunas estrategias de prevención en el entorno escolar, así como la atención primaria desde el enfoque sanitario.

En Haití, las lideresas de la Asociación de Mujeres Haitianas (SOFA) pertenecientes a las zonas de intervención, han interiorizado discursos y prácticas a favor de la prevención de la violencia sexual y de género en el espacio escolar, lo que las ha convertido en actores clave para incidir en el gobierno municipal, al mismo tiempo de dar la sostenibilidad al proyecto. La coordinadora de SOFA señala lo siguiente:

“[El proyecto] es una buena experiencia en la pudimos enseñar a los niños a no esconderse de la violencia cuando son víctimas de esta, y que sepan lo que pasa en casa, en su escuela y en su vida. Esta es una experiencia que debe continuar y a nivel de varias escuelas del país. En mi opinión, el mayor desafío es hacer cumplir las normas en el sistema educativo para garantizar que los niños sean víctimas de violencia sexual y de género” (Coordinadora de SOFA, Haití).

En Nicaragua, las lideresas comunitarias identifican situaciones de VBG en la escuela, y dentro de sus hogares. Además, cuentan con herramientas para articular pedidos a los gobiernos locales.

“En nuestra comunidad, logramos un cambio importante al crear espacios de vigilancia en áreas identificadas como propensas a la violencia, como caminos hacia la escuela, baños y el patio de recreo. Buscamos prevenir la violencia física, sexual y el bullying en el entorno escolar, generando así un ambiente seguro para todos los estudiantes. Al abordar activamente estas violencias, hemos promovido un entorno escolar más seguro y respetuoso.” (lideresa comunitaria de Nicaragua).

Se mantiene el compromiso con las comunidades buscando extender el enfoque a toda la región, con una contextualización permanente que integre un enfoque interseccional y territorial.

Creación de alianzas subnacionales y regionales

La CLADE y sus equipos nacionales organizaron el encuentro denominado #Porunavidadigna: Promover el derecho humano a la educación a través de la prevención de las violencias de género. con la colaboración de la Oficina Multipaís de la UNESCO en San José, para Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá.

En este espacio de intercambio, se movilizaron conocimientos y experiencias clave para promover el derecho humano a la educación y prevenir las violencias de género en las escuelas rurales de la subregión. La reunión convocada en Tegucigalpa, Honduras (marzo de 2023), contó con la participación de diversos actores clave, entre ellos tomadores de decisiones de instituciones como la Secretaría de Educación, la Secretaría de la Mujer de Honduras, el Centro de Estudios de la Comunidad de Centroamérica (CECC SICA) y el Parlamento Centroamericano (PARLACEN). Además, se sumaron representantes de la cooperación internacional como UNICEF. Las asociaciones civiles también desempeñaron un papel fundamental, con la presencia del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) y la Red de Educación Agrícola. El ámbito académico estuvo representado por universidades hondureñas, entre las que se incluye la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM).  

Con el objetivo de generar un diálogo político promoviendo avances en torno a una política subregional para la prevención de la VBG en las escuelas rurales, se convocaron autoridades gubernamentales de Honduras, Haití, y organizaciones de sociedad civil en Nicaragua, así como con autoridades internacionales. La CLADE, junto a los equipos nacionales de Haití, Honduras y Nicaragua organizaron el Foro Regional virtual “Diálogo político: Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales” en el marco del encuentro regional “Aquí pasan cosas: educación y género transformando la historia” de la CLADE.

Si bien cierra una fase, el proyecto sienta las bases para un futuro promisorio. La CLADE mantiene el interés y compromiso en seguir investigando y mejorando las herramientas de prevención, así como sumar esfuerzos para ampliar la incidencia a nivel regional y global, haciendo un llamado a tomar el sueño común de escuelas libres de violencia que garanticen el derecho humano a la educación. Este proyecto ha sembrado semillas de cambio, y con cada nueva fase, se cultiva un entorno educativo más seguro y equitativo para todas y todos.

Reflexión final

¿Qué se necesita para prevenir la violencia de género en el entorno escolar? Desde la CLADE, se centraba la reflexión en esta pregunta que reconocemos como ambiciosa, compleja e indispensable. En lugar de optar por enfoques convencionales o talleres tradicionales en las comunidades, se abrazó una perspectiva integral: la metodología de la IAP con un fuerte enfoque de género.

Aunque esta metodología ha sido desarrollada desde el siglo pasado, la adaptación específica para la prevención de la VBG fue uno de los ejes de mayor cuidado durante la implementación del proyecto. A pesar de sus desafíos, este enfoque es valorado por su poder de transformar las concepciones sobre la violencia de género y desnaturalizarla. Desde el inicio con las comunidades rurales, se involucraron la mayor cantidad de actores posibles, desde el personal directivo, estudiantado y mujeres líderes comunitarias.

Este proyecto liderado por la CLADE y su membresía en los países fue un esfuerzo conjunto de toda la comunidad educativa, ya que cada quien se convirtió en investigadores e investigadoras sobre la acción y la práctica cotidiana. Una acción con un propósito que otorga sostenibilidad a un proyecto como este, obliga a reconocer las violencias que se viven en los entornos educativos y comunitarios.

La iniciativa no concluye aquí. Desde la CLADE se mantiene el compromiso con las comunidades buscando extender el enfoque a toda la región, con una contextualización permanente que integre un enfoque interseccional y territorial, ya que la búsqueda de la transformación profunda, no violenta y sostenible es la meta.


Imagen de niña en la escuela ilustra el texto sobre marco general para hablar de la educación
Foto: IETOS

Aquí Pasan Cosas: CLADE promueve Seminario sobre género y educación

1 de diciembre de 2023

Destacar la importancia del diálogo y de iniciativas para prevención de la violencia sexual y de género a fines de avanzar hacia políticas y prácticas de educación más equitativas fueron los principales objetivos del “Seminario Aquí pasan cosas: Educación y Género transformando la historia”, realizado el 21 y 23 de noviembre en línea, en el marco de Día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Dividido en dos eventos, “Diálogos políticos: Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales” y “Aportes interseccionales a la educación desde el enfoque de género y hacia la superación de las violencias”, el seminario contó con la participación de activistas, estudiantes, investigadores y representantes de organizaciones de América Latina y el Caribe.

 

Contra la violencia de género en escuelas rurales

Intitulado “Diálogos políticos: Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales”, el primer día del Seminario marcó el cierre del proyecto “Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales”, desarrollado por la CLADE en colaboración con el Foro Dakar Honduras, la Reagrupación Educación para Todas y Todos de Haití y la Coalición Nicaragüense por la Educación, gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.

El evento buscó generar un diálogo político con autoridades gubernamentales de Honduras y Haití, y organizaciones de sociedad civil en Nicaragua, así como con autoridades internacionales, promoviendo avances en torno a una política subregional para la prevención de la violencia basada en género (VBG) en las escuelas rurales.

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Superación de violencias de género desde el aporte interseccional

El segundo evento, “Aportes interseccionales a la educación desde el enfoque de género hacia la superación de las violencias”, se exploró la importancia de un abordaje interseccional para garantizar el derecho a la educación. Las participantes, Leona Wolf, Luz Haro y Piedad Guzmán, lideraron la discusión centrada en las políticas públicas educativas para superar la violencia de género y en las contribuciones de una perspectiva interseccional.


Flickr Nicaragua

Ariadna Reyes, asesora de investigación de la CLADE: Lo rural como territorio de vida siempre ha estado al borde

19 de abril de 2023

La deconstrucción de la violencia de género se vincula a la garantía de derechos que se deben impulsar en todos los espacios socializadores y comunitarios. Es lo que defiende Ariadna Reyes, asesora de investigación participativa con enfoque de género del proyecto Estrategias para prevenir la violencia sexual, de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales coordinado por la CLADE.

Durante la entrevista, Ariadna Reyes afirma la potencialidad que tiene la escuela como espacio de transformación de las relaciones de poder y de dominación en favor de las garantías del derecho a la educación y a una vida libre de violencia.  

Para la especialista asesora la educación tiene un rol fundamental en deshacer construcciones dominantes que naturalizan la violencia y para esto es fundamental concientizar las narrativas de la vida cotidiana, y las prácticas que evidencian desigualdades que se ubican en el corazón del sistema hegemónico.  

Prevención de la violencia de género en ámbitos educativos rurales

La carga cultural y las relaciones de dominación pueden abrir posibilidades de diálogo para la participación plural de las disidencias, señala la investigadora, trascendiendo el binarismo imperante, especialmente referido a las identidades y expresiones de género.   

Por un lado, nombrar de una manera distinta es parte de las acciones y estrategias que pueden impulsarse desde los procesos pedagógicos, para enfrentar desde la cotidianidad las culturas institucionalizadas sobre los cuerpos de palabras, los relatos, el modo que se narran las realidades, los conceptos que se expresan, la organización de las destrezas en el ámbito educativo, los enfoques no adultocéntricos, buscando reflexionar y debatir el significado e implicancia de los sentidos y sus disputas. Por el otro, se resalta la centralidad de las personas de derechos que son historias y proyectos de vida indispensables en los proyectos pedagógicos.

La escuela potencialmente espacio de transformación

La escuela se propone como un espacio de transformaciones críticas para influir en políticas públicas y la propia vida cotidiana procurando la integridad entre el derecho humano a la educación y el derecho a vivir una vida libre de violencia, comparte la investigadora. En las ruralidades conviven los territorios de vida que en la cotidianidad se integran desde las diversidades, las cuales no deben dejar de lado las disidencias campesinas, rurales, indígenas además de las identidades sexuales y de género. 

En el proceso que acompaña Ariadna Reyes advierte que “lo rural como territorio de vida, siempre ha estado al borde”, como un no-lugar, un no-espacio, atravesado con múltiples brechas de exclusión como de acceso, permanencia de trayectoria educativa, así como del acceso a justicia y silencios que marcan impunidades entorno a las violencias de género. 

 

 

Fortalecimiento de comunidades de aprendizaje

Según Ariadna Reyes en el proyecto se han permitido la construcción de las comunidades de aprendizajes desde los equipos nacionales con una mirada de investigación acción participativa (IAP) y la inclusión del enfoque de género en seis escuelas, tomando dos experiencias en cada país, Honduras, Haití y Nicaragua. 

Este proceso ha exigido la sensibilidad de tratamiento de historias de vida que se ponen en debate desde la palabra, las comprensiones de las realidades y el rol de las transformaciones que impulsa la escuela, bien en su apropiación o deconstrucción de las  relaciones de violencia de género y los órdenes de las dominaciones. 

 

Aportes para una educación libre de violencias de género

Como parte de la sistematización de experiencias sobre las reflexiones, discusiones se comparte el Informe regional sobre el derecho humano a una educación libre de violencias de género que muestra el proceso de construcción para la lectura crítica de los factores que generan discriminaciones, desigualdades y violencias de género en el ámbito educativo rural, identificando estrategias comunitarias y de política pública para su prevención y erradicación. 

Por otra parte, se pone a disposición el cuaderno de metodologías y herramientas de investigación, acción participativa y enfoque de género muestra el itinerario que los grupos de trabajo nacionales viven en el compromiso de asumir las orientaciones de la Investigación Acción Participativa (IAP), la transversalización del enfoque de género y la educación popular como ejes prioritarios.

Sobre el proyecto

Para fortalecer la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, niñas y niños,  prevenir y superar la violencia de género en la educación, reunimos algunos materiales – estudios, noticias, análisis y entrevistas – sobre el tema y, más específicamente, presentamos informaciones sobre el proyecto Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales

Entre el 2021 y 2023 se implementa en Nicaragua, Honduras y Haití, la iniciativa  coordinada por la CLADE en alianza con Alternatives (Canadá), y en los países es realizada por el Foro Dakar Honduras, la Reagrupación para Todas y Todos de Haití (REPT) y la Coalición Nicaragüense por la Educación.  

Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.


Encuentro promueve el derecho a la educación y la prevención de las violencias de género en Honduras

12 de abril de 2023

Con miras a fortalecer la agenda por una educación libre de violencias de género, la CLADE, en colaboración con la Oficina multipaís de la UNESCO en San José para Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá promovió el Encuentro Subregional “Promover el derecho humano a la educación a través de la prevención de las violencias de género”, el 21 de marzo de 2023 en Tegucigalpa, Honduras.

La reunión contó con actores claves de la subregión, incluyendo la Secretaria de Educación y la Secretaria de la Mujer de Honduras, el CECC SICA, el Parlamento Centroamericano (Parlacen), entre otros. Buscó profundizar un debate e intercambio a partir de la experiencia del proyecto Estrategias para prevenir la violencia sexual, de género y fomentar la equidad en escuelas rurales, coordinado por la CLADE en comunidades educativas de Honduras, Nicaragua y Haití.

“La persistencia de múltiples expresiones de las violencias de género y, particularmente, de la violencia sexual en los sistemas educativos de todo el mundo desafía la puesta en marcha de iniciativas contundentes orientadas a la promoción del derecho a la educación libre de violencias”, destacó Giovanna Modé, coordinadora técnica del proyecto, al presentar sus principales apuestas y hallazgos de investigación.

Foto: Giovanna Modé
Foto: Giovanna Modé

Escuelas seguras y acogedoras

Mary Guinn Delaney, de la UNESCO, presentó esfuerzos y recursos desarrollados por organismos internacionales para promover escuelas seguras, sanas y acogedoras, destacando la importancia de que los mismos estén territorializados. “La cuestión es cómo hacer para que las recomendaciones y guías de orientación, manuales, estrategias genere conocimiento, discusión, y, entonces ganen significado, a quienes toman decisiones y a las comunidades educativas”.

Guadalupe Ramos, de Comité de Latinoamérica y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer​ (CLADEM), a su vez destacó la importancia de deconstruir relatos y las prácticas que producen y reproducen las desigualdades y que alejan a niñas, niños, adolescentes y jóvenes de la escuela y el derecho a educarse, como el lenguaje misógino, la historia robada a las mujeres, la heterosexualidad obligada, la educación sexista y discriminatoria incluyendo la promoción de un currículo oculto que genera desigualdad y exclusión. “Esta toma de conciencia es fundamental, toda esa lógica desalienta la presencia de las niñas y las mujeres en la escuela, decirles que “ese no es tu espacio” afirmó la investigadora y docente.

Asimismo en la discusión, se hizo hincapié en que la educación sexual integral (ESI) es una necesidad en, para y desde las comunidades educativas y no puede quedar al margen de las propuestas y las decisiones.

Se propuso que el grupo siga co-creando e intercambiando en torno a la promoción de una vida digna y libre de violencias de género en el espacio escolar rural, tejiendo una comunidad de alianzas y sumando miradas posibles de transformación.


Imagen Patricio Cabezas

Por una educación libre de violencias: investigación propone alianza con comunidades rurales para estrategias de prevención en las escuelas

1 de diciembre de 2022

Uno de los problemas centrales en los sistemas educativos de América Latina y el Caribe es la exposición a las múltiples expresiones de las violencias de género en los entornos escolares. Con el objetivo de aportar al fortalecimiento de estrategias de promoción de igualdad de género y prevención de las violencias en escuelas rurales, la CLADE desarrolla el proyecto Estrategias para prevenir la violencia sexual y de género y fomentar la equidad en las escuelas rurales de Haití, Honduras y Nicaragua. 

El proyecto es coordinado por la CLADE, en alianza con Alternatives y en ámbito nacional con sus tres coaliciones miembros: Reagrupación por la Educación para Todas y Todos de Haití, Foro Dakar Honduras y Coalición Nicaragüense por la Educación. Este trabajo se lleva a cabo gracias al apoyo y la subvención concedida por el Intercambio de Conocimiento e Innovación (KIX) de la Alianza Global para la Educación (GPE) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), Ottawa, Canadá.

Apuesta por el cambio desde los territorios 

En ocasión de la XII Asamblea de la CLADE, con la presencia de más de 70 personas de 20 países, entre ellas, activistas y representantes de organizaciones de la sociedad civil, representantes de la cooperación internacional y academia, y los equipos de investigación regional y nacionales, compartieron las apuestas y particularmente aprendizajes hasta el momento en el taller “Prevención y sensibilización contra la violencia de género en escuelas rurales: los países KIX comparten su experiencia”, realizado el 8 de noviembre de 2022 en Tegucigalpa, Honduras.

En la actividad se mantuvo la invitación a reflexionar sobre la pertinencia de la apuesta por el cambio desde los territorios como una posibilidad más en la lucha por una educación libre de violencias.

El proyecto, que tuvo inicio en 2021 y sigue hasta 2023, busca, en primer lugar, construir conocimientos locales sobre prácticas y respuestas a las violencias en contextos escolares rurales de Haití, Honduras y Nicaragua, en particular las violencias de género mediante procesos participativos de investigación.

En segundo lugar, se aspira a movilizar los conocimientos para el fortalecimiento de las capacidades locales y empoderar a los actores vinculados al tratamiento de las violencias y la transversalización del enfoque de género en materiales y prácticas educativas.

Finalmente, el proyecto quiere incidir para la inclusión del tratamiento de las violencias en las escuelas rurales en la agenda política nacional y las instancias internacionales relevantes.

La Investigación Acción Participación (IAP) como opción metodológica 

Imagen Patricio Cabezas
Imagen Patricio Cabezas

La investigación tiene como apuesta central un horizonte de cambio cultural a partir de la aplicación de una metodología de Investigación Acción Participación (IAP) con enfoque de género. La estrategia metodológica se centra en la cercanía cultural y el conocimiento social – comunitario que tienen las personas sobre sus propias problemáticas y contextos.

En la IAP, las comunidades educativas, es decir, docentes, estudiantes y familias, también integran la investigación de sus propias prácticas y estrategias para la transformación. Con eso, se convoca a experiencias vitales y transformadoras de IAP como un universo de posibilidades que suma en la promoción y respeto del derecho humano a la educación libre de violencias.

El equipo nicaragüense, en su presentación, recordó que esa opción lleva al grupo a despojarse del papel de investigación únicamente y a ponerse también como sujetos de aprendizajes. Asimismo, “a ser consecuentes con nuestra apuesta, asumiendo el compromiso de repensar los estereotipos y roles con los que crecimos porque podíamos reproducirlos con las y los chavales”. El equipo de Honduras, a su vez, afirmó que “la opción de construir investigación acción participativa parte por la escucha, por otorgar tiempo y valor a la palabra y a las historias de vida”.

En ese sentido, con base en principios de IAP y el enfoque de género, se diseñaron una serie de herramientas y técnicas para recoger información. En un primer momento, se buscó conocer la percepción de las personas adultas de las comunidades, como directores/as, docentes y familias, y en un segundo momento, la percepción de las y los adolescentes. “Hemos aprendido con los y las adolescentes la capacidad de agencia que ellos tienen, su capacidad transformadora y la de la comunidad, y como la interacción y los procesos de capacitación logran que incorporemos en la vida diaria las vivencias y valores compartidos”, compartió el equipo de Nicaragua.

Comunidades escolares en Haití, Nicaragua y Honduras, primeros aprendizajes 

En la actualidad, el proyecto se desarrolla en aproximadamente 6 escuelas rurales, situadas en las zonas periféricas afectadas por la violencia en cada uno de los países del proyecto: en Haití, las comunas de Saint-Michel de l´Attalaye y Plaisance du Nord; en Honduras, los municipios de San Ignacio y Ojojona; y Nicaragua, en el departamento de Matagalpa, en comunidades de La Chata, San Francisco y Slilmalila.

Luego de 18 meses en vigencia, siendo 10 de ellos con posibilidad de estar en los territorios, posibilidad antes impedida por la pandemia, los equipos han cumplido una ruta en la que aprender y desaprender han sido verbos rectores de la apuesta por impulsar y construir, junto con las comunidades educativas locales, estrategias, metodologías y prácticas que regresen al campo de discusión y acción transformadora de la investigación acción participativa.

Adicionalmente integran el enfoque de género como una innovación que permita el diálogo entre realidades sensibles y multidimensionales de cada contexto nacional y la emergencia del derecho humano a la educación libre de violencias, particularmente la sexual y las basadas en discriminaciones de género.

Imagen Patricio Cabezas
Imagen Patricio Cabezas

Los hallazgos hasta el momento confirman la presencia, persistencia y naturalización de diversas dimensiones de violencia de género en los entornos escolares, además de sus características locales, con rasgos particulares según el contexto.

En Haití, se registró una importante presencia de la violencia sexual y la naturalización de las prácticas nocivas contra las mujeres, expresadas ellas mismas. Las encuestas a adolescentes revelan que la violencia sexual y sus múltiples manifestaciones, tales como tocamientos indebidos, la inseguridad del camino del hogar hasta la escuela, casos de peleas y violencia física que se dan principalmente en los baños y espacios de recreo, además de casos de discriminación por temas de religión, opiniones políticas, apariencia física, entre otros, mayoritariamente de parte de sus compañeros varones, pero también de personas adultas.

“Quienes ejercen las conductas de violencia tienen en común la relación de poder en clase y/o género”.

Equipo de investigación de Haití

Para el equipo haitiano, la investigación está permitiendo ver cómo se construyen las violencias. “Pese a las distancias geográficas en mi país y entre países hay temas que se cruzan: bullying, castigo, violencias, embarazo en niñas y adolescentes. Creemos que es un estudio que nos ayudará en Haití, que en América Latina y el Caribe tendrá eco porque expresa realidades sensibles que afectan la vida de las y los adolescentes, de niñas y niños; de las familias y comunidades; del barrio, de otras escuelas”.

La importancia de protocolos escolares para la prevención

En Honduras, se han identificado las formas de percepción de las violencias y de las violencias basadas en género desde la visión de personas adultas, ha marcado un patrón importante de temor a la denuncia y de reproducción de las violencias. En ese marco, las escuelas no cuentan con reglamentos vigentes para prevenir estas violencias.

La escucha a adolescentes revela resultados similares, mostrando, asimismo, la presencia de estereotipos de género muy marcados, y fuerte percepción de la violencia en el entorno escolar, las y los adolescentes aseguran que hay una violencia física entre pares y que los espacios más inseguros son los baños y durante el recreo, específicamente por la discriminación física que sufre la mayoría de estudiantes que dieron su testimonio. Sobre la violencia sexual, existen casos de tocamientos indebidos por parte de compañeros, con frágiles canales de denuncias.

El silencio puede encubrir situaciones de violencia

En Nicaragua, se manifestó fuertemente el acoso escolar, matoneo o “bullying” entre estudiantes y violencia de género hacia niñas y docentes mujeres. Las encuestas a adolescentes igualmente mostraron la prevalencia de estereotipos y roles de género, además de la persistencia de dinámicas de bullying y discriminación que se expresan sobretodo en burlas.

El silencio es un dato importante que expresa la investigación, especialmente en presencia de violencia sexual.

Las y los docentes afirmaron no contar con herramientas que permitan prevenir y atender estas manifestaciones de la violencia de género, sin embargo se mostraron abiertos al trabajo del proyecto, aportando propuestas concretas de caminos posibles.

La sistematización permanente como aprendizaje colectivo

En el proyecto con los grupos participantes se sistematizan los aprendizajes, lo cual representa un ejercicio central en la metodología propuesta, facilitando así la construcción de estrategias locales de prevención de violencias en base a los datos encontrados durante la investigación. Al mismo tiempo, se perfila un plan de escalamiento que será contextualizado según las localidades.


Imagen: Patricio Cabezas

Ministro Daniel Sponda, 5 claves para la educación: la alimentación, la infraestructura, el mobiliario, los textos y los ambientes escolares.

28 de noviembre de 2022

En ocasión de la XII Asamblea de la CLADE se realizó en el Auditorio Juan Lindo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras – UNAH, el Foro Público “Financiación de la educación pública gratuita como mecanismo de transformación educativa y garantía del derecho humano a la educación”, en la mañana del martes 8 de noviembre.

La actividad principal contó con la participación de Claudia Uribe, directora de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO – OREALC), y el Ministro de Educación de Honduras, Daniel Sponda, y la moderación de la Coordinadora General de la CLADE, Nelsy Lizarazo.

Cooperación regional para la educación transformadora

Las demandas de la sociedad civil exigen mayores compromisos con la garantía del derecho a la educación, los que se deben traducir en presupuesto dedicado a su protección, por ello se suman las solicitudes de fortalecer una educación estatal gratuita y de calidad, señalado en la Declaración Final de Tegucigalpa.

En ese sentido, CLADE dialogó con el Ministro de Educación de Honduras, Daniel Sponda, te invitamos a leer y escuchar sus declaraciones:

1- ¿Cómo aporta la educación a la justicia social en Honduras?

Daniel Sponda.- Nosotros estamos determinados a hacer de la Secretaría de Educación la estrategia del crecimiento del país. Reconocer que si hay una legislación que establece que un porcentaje del Producto Interno Bruto se debe destinar a la educación, entonces al crecer la economía del país, vamos a tener más recursos para invertir en educación.

En esta lógica neoliberal de 25 años atrás, nuestro sistema educativo y los profesores hemos estado muy enfrascados en alcanzar contenidos, en llegar a los estándares. Lamentablemente hemos dejado de tocar el alma de nuestros niños y niñas, necesitamos construir democracia, también que las escuelas agrícolas cuenten con buenos productores, además que sean buenos comerciantes, y sobre todo que sean solidarios.

Los elementos fundamentales que hoy no están en las mallas curriculares, como la solidaridad, la empatía, la construcción de la democracia, que deben ser ejes transversales de nuestro sistema, nos va a permitir construir la democracia y, esa va a ser la mayor ganancia, haciendo que nuestros estudiantes terminen su proceso educativo con calificación para integrarse de manera digna a la vida económicamente activa el país.

2.- ¿Cuál es la importancia para Honduras el diálogo con otras instituciones y otros gobiernos en materia educativa?

Daniel Sponda.- Estamos muy contentos por el evento [XII Asamblea Regional CLADE], pero somos conscientes que como país solos no vamos avanzar.

Es el trabajo colaborativo con otros países, como en la Coordinación Educativa Cultural de Centroamerica del Sistema de la Integración Centroamericana – CECC/SICA que se desarrolló hace algunos meses en Panamá, en el cual tomamos un acuerdo de manera unánime en el que se definieron los estándares de evaluación de la calidad regionales con relación a los contextos nacionales.

Recientemente, en el mes de mayo tuvimos un encuentro de alto nivel técnico en San Salvador, que culminó con el compromiso de generar una estructura regional en  todos los países del SICA para hacer las evaluaciones, orientadas a los cinco elementos claves: la alimentación escolar, la infraestructura, el mobiliario, los libros de texto y los ambientes escolares.

Escuche la entrevista

Foro público por la financiación de educativa

La XII Asamblea Regional de la CLADE que se reunió en Tegucigalpa, Honduras entre el lunes 7 y el viernes 11 de noviembre, con más de 70 personas entre ellas docentes, estudiantes, personas investigadoras y activistas de derechos humanos, organizó el foro público “Financiación de la educación pública gratuita como mecanismo de transformación educativa y garantía del derecho humano a la educación”.


Imagen: Patricio Cabezas

Honduras: Educación en emergencias y la incidencia por un presupuesto justo

16 de noviembre de 2022

En el marco de la XII Asamblea de la CLADE se congregaron en Tegucigalpa, Honduras, cerca de 70 representantes de organizaciones de la sociedad civil para debatir la agenda sobre el derecho humano a la educación, entre el 7 y el 11 de noviembre de 2022.

Imagen: Patricio Cabezas
Imagen: Patricio Cabezas

Dialogamos con Aminta Navarro, coordinadora del Foro Dakar Honduras, instancia de sociedad civil que impulsa un espacio de reflexión, análisis y propuestas para el monitoreo de los avances de la política pública educativa, sobre la agenda prioritaria de la organización para los próximos años y la importancia de reunir representantes de organizaciones educativas de América Latina y el Caribe en su país.

Prioridad presupuestaria nacional para la educación 

Los Estados y la sociedad civil deben sumar esfuerzos para cumplir el derecho humano a la educación con un enfoque integral, de la misma manera de fortalecer los aprendizajes en los espacios escolares, así lo comenta Aminta Navarro, coordinadora del Foro Dakar Honduras. También señala que la Asamblea de CLADE es una oportunidad “compartir con la sociedad hondureña todo este enfoque de la educación transformadora”, haciendo un llamado a las autoridades gubernamentales para que la educación sea una prioridad en su país.“Una prioridad que no puede ser postergada por ninguna otra situación”, dijo ella.

Para ello, es fundamental el establecimento de compromisos para priorizar de igual manera la financiación. “El Estado tiene una gran deuda en cuanto a la educación, tenemos déficit de aprendizaje y de comprensión” lo que a su vez dificulta la propia interpretación que pueda hacer el estudiantado de los contextos y su propia historia, afirma Aminta Navarro.

Las políticas educativas se mueven con voluntad política

Para la coordinadora del Foro Dakar, el espacio de la XII Asamblea de la CLADE facilita el debate para un consenso regional que aspira trascender la retórica de las declaraciones que a su vez pueda expresar las demandas sociales indispensables para una educación de calidad. Aminta Navarro estima que con la declaración final de la Asamblea “podríamos decir que Tegucigalpa movió las políticas educativas o las voluntades políticas de nuestros gobiernos, que pudiésemos tener el compromiso de los gobiernos por una educación de calidad pero sobre todo gratuita.”

Educación inclusiva, multisectorial y con perspectiva de género

El Foro Dakar logró acompañar la incidencia política con la resolución de la Ley Fundamental de la Educación que actualmente rige el Ministerio de Educación de Honduras. La representante del foro señala que la sociedad civil debe estar vigilante y con acciones propositivas para contribuir a un cambio favorable de las legislaciones.

Por su parte, la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente el objetivo 4 referido a la educación, implica el aumento de la financiación así como de los mecanismos de transparencia de los recursos públicos destinados al área educativa para Aminta Navarro, esta asignación debe considerar un enfoque multisectorial con una perspectiva de género e inclusiva, en contextos de emergencias de manera integral, para lo cual llama particularmente la atención sobre la importancia de relevar la alimentación escolar y el mejoramiento de las condiciones laborales docentes.

Se recuerda el valor de planes como la Alianza Mundial de la Educación para que los discursos no queden en palabras, y por el contrario puedan traducirse en verdaderas iniciativas de justicia social.

Agenda educativa para 2023: Educación con presupuesto justo

Si se tuviera un pizarrón para anotar los deseos y proyecciones para el año 2023 desde el Foro Dakar Honduras, Aminta comparte la preocupación por el 77% de la población hondureña en condiciones de pobreza, siendo indispensable una ley que reconozca y direccione la educación nacional con el debido presupuesto.

CLADE es uno de los pilares para la incidencia 

Aminta Navarro comenta la importancia que tiene para el Foro Dakar Honduras participar de una red regional como CLADE, siendo uno de los pilares más fuertes para el trabajo de incidencia, que “podemos decir aquí estamos y alzar la voz por la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes”.

Foro Dakar Honduras integra comité directivo de la CLADE

La Asamblea aprobó la incorporación del Foro Dakar Honduras a su comité directivo en el período 2022 – 2026.

Para el equipo del Foro Dakar ser anfitriones de la Asamblea significó un gran desafío, ya que Honduras atraviesa un contexto de #Educación en Emergencias, especialmente con las vulnerabilidades del cambio climático, ya que mensualmente el país centroamericano vive las consecuencias de un huracán, posicionar en la agenda el derecho humano a la educación.


Imagen: Thais Iervolino

Tegucigalpa: capital educativa de la región 2022

7 de noviembre de 2022

La XII Asamblea Regional de la CLADE se reúne en Tegucigalpa en Honduras con la mirada puesta por el derecho a la educación pública: cuidado, transformación y justicia social.

Desde este lunes 7 hasta el viernes 11 de noviembre,  más de 70 personas entre ellas docentes, estudiantes, personas investigadoras y activistas de derechos humanos están reunidas junto con representantes de foros nacionales, redes regionales y organizaciones internacionales que defienden el derecho humano la educación en la XII Asamblea Regional de la CLADE, que se lleva a cabo presencialmente en Tegucigalpa (Honduras) .

Haciendo un llamado al cuidado, a la transformación y a la justicia social, la asamblea fue iniciada en octubre de 2022, con la realización de cuatro encuentros virtuales que profundizaron temas como sujetos y condiciones del derecho, sentido público estatal, inclusión y superación de las discriminaciones.

El Foro Dakar Honduras es el foro anfitrión del encuentro, siendo una oportunidad para el diálogo crítico que permita dibujar horizontes estratégicos para fortalecer nuestro tejido de red y crear nuevas formas de acción colectiva.

Según la nota conceptual de la Asamblea se señala “Hacemos un llamado al cuidado, a la transformación y a la justicia social (…) recordándonos que el autocuidado y el cuidado colectivo durante la incidencia política es un acto de rebeldía contra el sistema capitalista y neoliberal, que pone nuestra productividad sobre nuestro buen vivir, nuestra vida sabrosa”.

“Llegar hasta aquí es como cumplir un sueño por haber pasado la pandemia de modo propositivo y creativo, ahora nos reunimos para seguir soñando poderosa y colectivamente” en los diferentes modos de defender los derechos humanos con gozo y plenitud”, afirmó Nelsy Lizarazo, coordinadora general de la CLADE, durante su exposición en la mesa inaugural.

La directora de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC) de la UNESCO, Claudia Uribe, señaló la potencia que tiene la participación de la CLADE en los escenarios de educación de la región, así como en la incidencia de políticas públicas que se acompañan desde la sociedad civil con diversas iniciativas y demandas sociales.

En la sesión inaugural se contó con un recorrido de las cuatro sesiones virtuales realizadas en vísperas del encuentro presencial en Tegucigalpa.

Sujetos y condiciones del derecho: Obstáculos y caminos en América Latina y el Caribe

Pensar los sujetos de la educación fortalecidas desde la participación de infancias, adolescencias y ciudadanía en general para garantizar el derecho con la idea de educación a lo largo de la vida, fueron partes de las ideas centrales de la primera sesión virtual.

Grandes dosis de creatividad, imaginación, ética de los cuidados y de la justicia social se hacen imprescindibles para tejer colectivamente los caminos que posibiliten hacer incidencia política de forma consolidada, desde una visión común y transformadora.

El caso chileno, hondureño y colombiano son ejemplos de la fuerza transformadora que pueden tener los movimientos sociales, los cuales de algún modo inspiran otras instancias, a pesar de las particularidades de cada contexto.

 

El sentido de lo público estatal: Gratuidad, calidad y participación

La segunda sesión virtual se centró en  la gratuidad de la educación pública se hicieron reflexiones en torno el rol de la educación como derecho humano en el contexto de una alta desigualdad social en Latinoamérica y el Caribe (LAC). La educación ayuda a romper las barreras de desigualdad ya que permite la movilidad social.

En cuanto a la calidad de la educación pública, se remarca la importancia de responder a los intereses y las necesidades de los pueblos en situación más vulnerable, por lo que la calidad se vincula estrechamente con la equidad de la educación y con la disminución de las desigualdades sociales. En especial, la calidad de la educación debe contribuir a enfrentar las desigualdades de género, de modo que se aumente así la calidad del ser humano.

Con relación a la gestión democrática y participativa de la educación, el modelo jerárquico de toma de decisiones se opone a los espacios donde las voces diversas, especialmente la de estudiantes y profesorado, queden representadas y se procuran consensos.

 

El sentido de la diversidad: Inclusión, superación de las discriminaciones, interseccionalidad, convergencia

El debate de la tercera sesión gira en torno los aspectos clave que posibilitan o impiden lograr una educación inclusiva, entre los que destacan el rol de la escuela como espacio de segregación, el reconocimiento de la formación docente para la comprensión de la diversidad, la lógica adultocentrista, y la comprensión de las infancias y las juventudes.

En contraste, la afectualidad destaca como propuesta para el reconocimiento de la diversidad y para una educación inclusiva, puesto que esta sostiene la pluriversidad del cuidado de los demás y de la naturaleza.

La universalidad se puede utilizar para someter por lo que utilizar más la interseccionalidad como una herramienta cotidiana para ver, analizar y comprender puede contribuir a transformar la realidad aún hoy en día racista y sexista de las escuelas.

Se puntualiza que para lograr una educación realmente inclusiva de las diferencias sexo-genéricas es necesario contar con unas pautas concretas y una transformación colectiva de raíz. Hay que ver cómo seremos un bastión de cambio, tener una agenda discursiva y práctica para llevar a la acción transformadora.

 

El sentido de la transformación: Educación hacia el cuidado y la justicia social

La cuarta sesión sobre la noción de pensar los cuidados desde una perspectiva situada, es decir, desde el reconocimiento de quienes somos, cómo estamos, como vivimos, desde nuestras múltiples identidades en movimiento.

El modelo capitalista patriarcal hay que entenderlo y combatirlo, yendo a las raíces para hacerle frente desde lo más micro y cotidiano hasta las grandes políticas globales.

Para resignificar los cuidados desde el trabajo que deben hacer los hombres con su posición de privilegio pasa por ver diferentes escenarios teórico prácticos que atraviesan los cuerpos y la vida cotidiana y que hay que revisar de manera crítica para contribuir a la transformación del actual sistema neolibreal que fracasa en garantizar los cuidados.

Enfatizando que la emancipación de las construcciones culturales que nos atan a un modelo de cuidados que fracasa, sólo será posible desde lo colectivo. En otras palabras, el cambio de perspectiva que necesitamos debe provenir de la construcción colectiva y situada.

 

Más sobre la XII Asamblea regional CLADE

Con el tema “Por el derecho a la educación pública: cuidado, transformación y justicia social”, la XII Asamblea regional de la CLADE representa una enorme oportunidad para nuestro diálogo crítico y para el trazado de horizontes estratégicos para la realización del derecho humano a la educación y fortalecimiento de los sistemas públicos de educación en América Latina y el Caribe.

En los últimos años, la pandemia y la agudización de tendencias políticas conservadoras en la región han provocado un aumento de múltiples formas de desigualdades, de restricciones a la participación de la sociedad civil, y han traído nuevos desafíos, como el impacto de la digitalización en la educación y el aumento de las tendencias privatizadoras. Las tendencias globales y regionales de este sistema injusto e inequitativo nos desafían a enriquecer críticamente nuestro análisis para trazar nuevos horizontes a partir de una mirada profundamente transformadora.

>> Lee más: XII Asamblea Regional de la CLADE


Radio Bayamo. Cuba

Educación en Emergencias: formación para la acción

28 de octubre de 2022

Los conflictos, los desastres causados por amenazas naturales, así como las pandemias pueden generar condiciones de emergencia para las sociedades, impidiendo que niñas, niños y adolescentes den continuidad a su proceso de escolarización.

En tal sentido, diversas iniciativas han desarrollado acciones estratégicas que puedan observar y proteger el derecho a la educación para todas y todos a lo largo de toda la vida, aún en contexto de emergencias. Las emergencias son factores multidimensionales y con complejidades contextuales desde los ámbitos ambientales, sociales, económicos, políticos, entre otros.

La formación integral ante las emergencias

En el marco de la emergencia sociosanitaria generada por la COVID-19 y con el propósito de apoyar la continuidad educativa con perspectivas de equidad, inclusión y calidad se diseña e implementa un proceso de formación integral Curso de Normas Mínimas para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE) con el apoyo de EDUCO.

De esta manera se socializaron las normas mínimas para la Educación en Emergencias de la Red Inter agencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE) a fin de integrarlas en el trabajo cotidiano que desarrollan las diversas organizaciones que acompañan la defensa del derecho humano a la educación.

Foto: Shazzadul Alam | Unsplash

La normativa internacional para la emergencia educativa

El curso permitió conocer de qué modo la educación en emergencias responde a las condiciones de garantía respecto a los derechos humanos de estudiantes en los diversos niveles del sistema educativo formal e informal, propiciando espacios de aprendizaje seguros que salvaguarden la dignidad física, mental y emocional de la población educativa.

La Educación en Situaciones de Emergencia (INEE) se concibe en 5 ámbitos normativos: Normas Fundamentales, Acceso y Ambiente de Aprendizaje, Enseñanza y Aprendizaje, Maestros/as y Demás Personal Educativo y Política Educativa. Los ámbitos abarcan diferentes momentos para la creación y planificación de programas y planes de respuesta.

Guía de normas en la educación en situaciones de emergencia

La red compartió una Guía realizada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia Oficina Regional para América Latina y El Caribe (UNICEF) sobre las Normas mínimas de la educación en situaciones de emergencia (INEE), diseñada con el objetivo de que “el sistema educativo de una comunidad que haya vivido o viva una situación de emergencia se restablezca a la brevedad posible y disponga de instrumentos, herramientas y sugerencias que le permitan alcanzar esta meta”.

Las Normas de la INEE se inscriben dentro de las organizaciones que realizan labor educativa y de defensa de derechos, e integra el trabajo de incidencia que conlleva procesos para la demanda de las políticas educativas en cada país en el marco de los principios de educación en emergencia.

La articulación para la atención y recuperación de las emergencias

La Red Inter agencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE) es una red mundial que colabora en la garantía del derecho a la educación de calidad y a un ambiente seguro de aprendizaje en situaciones de emergencia, inclusive hasta la recuperación poscrisis.

Por ello, la Red entiende a la educación en emergencias como “un compuesto de riesgos no solamente climáticos sino también de guerra, desplazamiento interno, migración, violencia de género entre otros” y señala que “es circunstancial en ser considerada dentro de las políticas nacionales para dar respuesta a los impactos que se generan negativamente a la comunidad educativa en condiciones de mayor vulnerabilidad del país”.